lunes, 10 de febrero de 2014

19. Cine actores con música en las venas

Recuerdo que los fallecidos políticos Sir Wiston Churchill y Álvaro Gómez Hurtado ocupaban su tiempo libre pintando, y sus cuadros eran apreciados por ser “pasables para un pintor, y notables para un político”. Hay médicos, abogados, ingenieros, arquitectos, de oficio; que se destacan por ser a la vez buenos músicos, o escultores, o actores, o artistas por afición. 

Tal es el caso del actor australiano Kevin Costner que toca la guitarra y canta con una banda desde hace años. Quizás no tenga las capacidades de un Elton John, pero el hecho de ser una celebridad le abre las puertas de los escenarios y le asegura público en sus presentaciones.


Clint Eastwood, el octogenario actor, director y productor de cine; es a la vez un buen pianista, fanático del jazz, y compositor de música que usa en algunas de sus películas como “Bird”, la que hizo en homenaje al saxofonista Charlie Parker, o como “Chalenging-Oszukana” (El intercambio o El sustituto), con la actuación de Angelina Jolie y John Malkovich, que él dirigió y compuso el tema de la banda sonora:


http://www.youtube.com/watch?v=rWaTaqxPw3o

El galés Sir Phillip Hopkins, casado con la periodista pereirana Estella Arroyave, hizo el papel de Ricardo Corazón de León en su primera película filmada en 1968, y desde entonces no ha parado de trabajar con su nombre real de Anthony Hopkins. Desde que hizo el papel del Dr. Hannibal Lecter, sus dos nombres son inseparables. Me sorprende saber que, aparte de actor, es un buen músico y compositor, que se inclina por el género denominado música clásica, y que su producción sobrepasa la calidad de un simple aficionado. Como muestra, su obra “El vals debe continuar”; que interpreta el violinista André Rieu, acompañado por su orquesta.



Vi por televisión una entrevista que hacían al cineasta Heywood Allan Stewart Königsberg. Ha sido actor, director, guionista, productor, y muchas otras cosas en el cine. Viene rodando una película por año desde 1969. Es una cifra importante. Aspira a seguir haciéndolo hasta el día de su muerte, y se prevé que aún le falta mucho porque su madre murió de 100 años y su padre de 98. Con genes tan longevos corriendo por su sangre, se prevé que él puede llegar a pasar del siglo sin dificultad. Que así sea, si es su deseo; y, si no lo es, también; porque es cosa que a él no le corresponde determinarlo, a menos que resuelva ayudar a la muerte con una sobredosis de cualquier cosa. No parece ser esa su intención. Conocido por su nombre artístico de Woody Allen, en rueda de prensa que siguió a la presentación de una película un periodista le preguntó: “La muerte está presente en muchos de sus films, y usted la trata con familiaridad y hasta con cierto humor, ¿Qué significa para usted la muerte?”. La de Woody fue una respuesta de antología: “No estoy de acuerdo con ella, estoy en contra”.


A los 62 años Woody resolvió en 1997 casarse con su hija adoptiva de 19 años Soon-Yi Previn, 37 años menor que él. Aunque técnica y jurídicamente no fuera un incesto, éticamente si lo fue; y eso causó el divorcio de la actriz Mía Farrow, madre adoptiva de la joven, pues se molestó cuando descubrió unas fotos de su hija desnuda, tomadas por el productor. En España, el cineasta recibió el premio Príncipe de Asturias por su obra, y una escultura suya fue instalada en un bulevard de Oviedo.


Allen pertenece a la categoría de los actores filosofopensadores que no es muy nutrida que se diga. Groucho Marx hace parte de ella, y Charles Chaplin también. Sus frases se inscriben en el catálogo de frases de almanaque en donde se recogen las de Séneca y las de Benjamín Franklyn. Aparte de cineasta, es escritor que ha publicado libros “con contenido”. No me refiero a las memorias de cualquier Marilyn Monroe, o Jayne Mansfield que tal vez escribiera algún periodista contratado para la ocasión, sino a libros pensados y bien escritos. Y es Woody Allen un músico que aprendió a tocar el violín desde niño y luego se dedicó a tocar el clarinete haciendo parte de una banda de jazz que es de planta en los salones del Hotel Carlyle de Nueva York. Lo hace por afición.



Luego de ver la última parte de este documental, me encontré con el final de un episodio de la tv serie “Dr. (Gregory) House”. Aún los pasan, aunque creo que la serie ya se terminó. Cuando anunciaron el final, sentí nostalgia. Creí que el episodio sintonizado hoy era el fin, o mejor dicho me lo hicieron creer los productores. En algún momento House, que es un depresivo de miedo, va a un bar donde se toma dos whiskeys dobles de un golpe. Una dosis mata caballos. Unos bullosos jóvenes celebran un tanto de su equipo, con aspavientos de bañarse en harina y en cerveza. El cantinero dice que quisiera ser capaz de hacer lo que ellos hacen, pero no es. House no dice nada, pero piensa lo mismo. Se va a su cuarto en un quinto piso de hotel y, después de semejante garrafada de whiskeys, se toma varias pastillas tranquilizantes de las que carga en un bolsillo del saco. Se sube a la baranda del balcón y, ante la mirada atónita y la gritería de los jóvenes que salieron del bar porque vieron que algo estaba sucediendo, ¡Se lanza al vacío!... para zambullirse en la piscina de la que sale nadando como si nada. Se le cumplió ese sueño, y los jóvenes se lanzan a la piscina con ropa, para celebrar. No hubo allí nada, pues, de suicidio; y sí de jugar un poco en la cuerda floja porque ¿Qué tal un paro cardiaco por cuenta de la peligrosa mezcla de tranquilizantes con alcohol? House tendría que saber eso.


Me gusta su serie en la que desempeña el papel de un médico sarcástico, irreverente, y provocador; con un pie adentro y otro afuera de la sociedad convencional. Ese estereotipo esconde a un polifacético actor que en la vida real es un bromista cálido, deportista destacado, y escritor que publicó su primera novela y se encuentra escribiendo la segunda; pero que, además, es bailarín de nivel profesional y músico de academia, que canta e interpreta el jazz de manera sobresaliente en los instrumentos de piano, guitarra, batería, armónica y saxofón. Recientemente vi en el canal Film & Arts un documental sobre su experiencia jazzística en New Orleans tocando con Allen Toussaint, Irma Thomas y Tom Jones. No se trató de una celebridad cumpliendo algún sueño, ni de un actor actuando como músico, sino de un músico que recibió aplausos de la banda que lo acompañó porque su desempeño desde el punto de vista jazzístico fue profesional. Laurie estuvo en Buenos Aires, Argentina, con su propia banda, y aquí podemos ver una muestra de su interpretación, durante una presentación en Europa:

ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)


viernes, 7 de febrero de 2014

18 Gafas LP

Les conté que hace poco hubo una reunión en la Corporación Club Sonora Matancera de Antioquia, donde pasaron una video entrevista hecha a varios coleccionistas de música, de aquellos que hacen de la compra y posesión de discos raros una inapreciable actividad de toda la vida. Su mundo son las estanterías llenas de discos, guardados y clasificados de tal manera que son capaces de encontrar lo que sea en par voleones.



Siempre creí que los viejos discos de 78 rpm (revoluciones por minuto) estaban hechos de baquelita, y que los de 33.1/3 rpm eran de acetato. Falso. No es así, no hay tal acetato sino vinilo en la materia prima que los compone, y hasta algodón, cera, y negro de humo, pero nada de acetato. Esos discos tienen un número de catálogo, sobre el que Lori Spencer da una explicación:


En los días de mi pubertad recuerdo a don Gustavo Giraldo Cardona, el primer técnico de sonido que tuvo la Voz de Antioquia, a quien su amigo Hernán Restrepo Duque regalaba una muestra de cortesía de cada long play que era prensado en los catálogos de Sonolux y de RCA Víctor que don Hernán seleccionaba para Colombia y don Gustavo olivettiaba cuidadosamente en las hojas de un fólder. Con los años esa colección se volvió importante en cantidad y en contenido, y a la muerte de don Gustavo regresó a manos de su compadre Hernán. Cuando don Hernán murió, su viuda hizo arreglos con la Casa de la Cultura Rafael Uribe Uribe, donde es parte importante de la fonoteca que lleva el nombre de don Hernán. De la primera etapa, sé que faltan por lo menos 60 long plays que Gustavo Jr. sacaba para vender en las prenderías y tener con qué invitar a cine a mi primo Chepe y dos o tres más de la barra de muchachos. Muchos discos de esos se convirtieron en tardes de película. Los discos de esta colección –me dicen que algunos ejemplares raros han cambiado de manos por arte de birlibirloque– están a disposición de unos pocos afortunados a quienes se autoriza su acceso, pues deben preservarse del deterioro. Creo que han tratado de digitalizar esas grabaciones, pero no sé si lo hayan logrado por el alto costo y lo dispendioso de dicho trabajo. Hay otro inconveniente: esos discos no pueden dejarse oír del público porque los administradores incurrirían en el pago de derechos de autor que no sé si llegan a manos de los intérpretes y compositores, pero por lo menos se sabe que llegan a manos de los recaudadores de Sayco y Acimpro que no permiten que otros los pirateen.

Hace un tiempo me encontré con la falta de espacio en mi apartamento porque mis libros y discos estaban invadiendo las estanterías que mi mujer necesita para guardar las sábanas y los juegos de cama. Por otra parte, mis hijos adquirieron un equipo de sonido de última generación que ocupa muy poco espacio y tiene un sonido impecable, al que se le puede conectar una USB con capacidad para grabar no sé cuántos cientos o miles de canciones sin necesidad de estar sacando el long play del estuche, ponerlo en el tornamesa, descargar con cuidado la aguja, oír la canción que uno quiere escuchar, desandar el camino y sacar hasta el cansancio otro, y otro, y otro, y otro. Nada de eso. Hice, pues, una selección y me quedé con los LP más apreciados. Separé aquellos que uno va adquiriendo y que con los años ya no tienen tanta importancia, como decir los 14 cañonazos bailables de algún año, o el del dueto de Pedro y Juan los dos amigos que alguna vez le dieron serenata a la abuelita. Llené una caja con éstos, y me la llevé para un almacén donde venden discos de segunda en la calle Colombia con la carrera El Palo, diagonal al Club Medellín. “¿Cuánto me dan por estos discos?”, pregunté a la dependiente que me atendió. “El patrón no está, y él es el que compra”, me respondió. “Ofrézcame algo, para no tener que llevármelos. Ofrézcame cualquier cosa”. Me miró ya a punto de exasperarse y me dijo: “No puedo ofrecerle nada, porque me regañan, no puedo ofrecerle ni cinco pesos”. Me exasperé y le dije: “Quédese con ellos que a usted le sirven más que a mí. Se los regalo”. Los discos viejos, definitivamente, ni regalados se los reciben a uno.



Los hermanos Zack y Zoltan Tipton de Budapest (Hungría) son unos empresarios exitosos que diseñan gafas personalizadas con monturas de alto precio, para personalidades de la farándula y el Jet Set, entre quienes se encuentra el cantante británico Sir Elton John; utilizando como material prensado al troquel viejos discos long play que recogen en los depósitos de reciclaje. Es entendible que sus vinilos no son piezas de colección sino material desechado y no apreciado, bien sea por su contenido, o porque con el tiempo se llenó de rayones:




Como dicen los físicos, la materia no se destruye sino que se transforma… en gafas y en dinero; y de acuerdo con el viejo dicho “la plata está hecha, lo que hay es que buscarla”.

Cuando ya creíamos que los discos de vinilo habían desaparecido, resulta que se están poniendo otra vez de moda, según se desprende de esta noticia publicada en el periódico El Espectador.com:


Larga vida, pues, para la vinilmanía musical.

ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)
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jueves, 6 de febrero de 2014

17 Silbidos y castañuelas sobre las olas


En días pasados vimos un concierto del intermezzo de la zarzuela "Las Bodas de Luis Alonso" (de Borbón), con libreto de Javier de Burgos y música de Gerónimo Giménez, en el que la solista Lucero Tena se luce tocando las castañuelas, un instrumento poco convencional para actuar como solista.  Lo hizo magistralmente, acompañada de orquesta dirigida por Luis Enrique García Asencio:

http://www.youtube.com/watch?v=nf9ypRpbZMA&featura=related


Hablando de instrumentos poco convencionales, hemos hablado de los silbidos.  Para ustedes, que tienen la habilidad de silbar con facilidad, los silbidos no tienen ninguna gracia; pero para mí, que soy negado para chiflar a una chica bonita que pasa por la esquina, o para parar un taxi a la salida del teatro; esa habilidad despierta toda mi admiración.  Ya he hablado de que conozco algunos que silban bien; y de que Kurt "el curro" Savoy (Francisco Rodríguez Muñoz) silba como un canario, pero no es de las Islas Canarias. Nació en el municipio de Andújar, de la provincia de Jaén, en Andalucía (España). Silba con partitura, y pertenece al exclusivo club de la Asociación de Silbadores Mundiales (ASM), de nivel profesional, que él fundó y cuyo número de miembros calificados para pertenecer no supera la docena. Creí por mucho tiempo que él era el que silbaba en las películas italianas tipo oeste norteamericano denominadas Western Spaghetti de Sergio Leone, musicalizadas por Enio Morricone. Pero no, no era él sino John O´Neil  en “El bueno, el malo, y el feo”, y Alessandro Alessandroni en “La muerte tenía un precio”. Él sólo se aprendió los silbidos para incluirlos en su repertorio junto con el silbido de “El puente sobre el río Kwai”, que es la melodía de la anglomilitar “Marcha del coronel Bogey”, silbada por Mitch Miller para esta película. Me temo que la lista de buenos silbadores ha venido ampliándose, incluida aquella chiquilla asiática que ganó un concurso con una pieza de la música clásica silbada impecablemente:

http://www.youtube.com/watch?v=x4TSAEI-Cbo


En este enlace puede oírse el vals “Ondas del Danubio”, del rumano Joseph Ivanovich, interpretado magistralmente con silbido y orquesta, pero ignoro el nombre del silbador y el nombre de la orquesta:

http://www.youtube.com/watch?v=syvstUzDiJw


Por otra parte, estuve buscando el vals “Sobre las olas”, de Johann Strauss II; pero, contrariamente a lo que se cree, en el repertorio de composiciones de Strauss ¡No hay ninguna obra con ese título!

http://es.wikipedia.org/wiki/johann_Strauss_(hijo)


El famoso compositor del vals “Danubio azul” tiene en su haber una opereta mastozoóloga titulada “El murciélago”. Es una bella pieza cuya obertura suelen usar como cortina identificadora de la emisora cultural de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín:

http://www.youtube.com/watch?v=C8JQzHxUdP0


Hay un vals en esta opereta que se oye al final y se titula, cómo no, "Vals del murciélago", en el que cantan en coro al galán: "¡Oh, murciélago¡ ¡Oh, murciélago! Deja ya en paz a tu víctima...".

http://www.youtube.com/watch?v=PpJEWjlf-rQ

En esa emisora oí al profesor Rodolfo Pérez González contar en su programa Efemérides Musicales la anécdota del autógrafo que Johannes Brahms firmó a la hija de su tocayo y amigo Strauss diciendo que a él le hubiera gustado ser el compositor del “Danubio Azul”.

Una historia se cuenta en las biografías de ambos hombres: la hija de Strauss se acercó a Brahms con la intención de pedirle un autógrafo. Era usual que los compositores escribieran algunos compases de su música más conocida y firmaran con su nombre. Brahms, sin embargo, escribió unos cuantos compases de los valses más conocidos de Strauss y a continuación escribió: «Desafortunadamente, NO por Johannes Brahms. (Tomado de Wikipedia).

Esta anécdota está tan divulgada que seguramente no es apócrifa. Sólo que… la joven del autógrafo no podía ser hija de Johann Strauss II porque él no tuvo hijos. Según dice Chris Mielost en su blog El Mentidero de Mielost; “…Regresemos de nuevo con Johann “Schani” Strauss hijo, al que dejábamos en 1862 casado con Henrietta Treffz. Este matrimonio no tendrá hijos, como tampoco los tendrá Schani con sus dos siguientes esposas…”. Se refiere Mielost a Henriette “Hetty” Treffz, a Angelika “Lili” Dittrich, y a Adele Deutsche. Su hermano Eduard “Edi”, casado con María Klenhart, tuvo dos hijos varones de nombres Johann III y Josef II.  Y su hermano Josef “Papi”, casado con Carolina Pruckmayer, tendrá una sola hija de nombre Karoline Anna, que es posiblemente la joven a la que Brahms le firmó su autógrafo y venía a ser sobrina y no hija del autor del vals “Danubio azul”.

Chris Mielost en el blog El Mentidero de Mielost –Grandes compositores, los Strauss–:

Pero si el vals straussiano “Sobre las olas” no es de Strauss, entonces ¿De quién es? Pues, es… del mexicano Juventino Rosas. Es hermoso (En la inmensidad de las olas flotando te vi…):

SOBRE LAS OLAS

Vals de Juventino Rosas (L. y M.), que interpretó Javier Solís.


En la inmensidad
de las olas flotando te vi;
y al ir a salvar tu vida,
la vida perdí. 

Tu dulce visión
en mi alma indeleble grabó
la tierna pasión
que la dicha y la paz me robó. 

Si el eco de mi dolor
tu refugio llegara a turbar,
te seguiría mi amor. 
No te niegues su pena a escuchar,

Que el viento te llevará
los gemidos de mi corazón
y repetirá
los acentos de mi canción. 

La tempestad en su furia con el mar,
y del relámpago el rudo fragor,
sólo podrían débilmente calmar
la tempestad que hay en mí, por tu amor. 

Por doquiera que voy
tu recuerdo es mi guía,
en la noche es mi faro,
es mi sol en el día.

Mis suspiros, mi aliento,
mi acerbo dolor,
mi doliente quebranto es por ti,
por tu amor. 

Con mi gemido te envío el corazón,
y con mis sollozos te mando mi fe;
mas, no quiero de ti compasión.

Quiero amor, o por él perecer.


Hay un vals ecuatoriano que tiene el mismo título de "Sobre las olas", con letra de Elías Cedeño Jerves y música de Nicasio Safadi, que interpretó Olimpo Cárdenas (Venturoso a tu lado, a tu lado... de la mano iremos sobre las olas...), en el que el poema y la música imitan, con la repetición de palabras y frases, el juego de una ola alcanzando a la otra. No sé cómo se llame esa figura musical que hasta el momento no he podido aclarar si es un contrapunto, una fuga, o qué; pero me conmueve su belleza.

SOBRE LAS OLAS
Vals ecuatoriano con letra Elías Cedeño Jerves y música de Nicasio Safadi, interpretado por Olimpo Cárdenas.

http://www.youtube.com/watch?v=U1Csymc8FA

Cuando en duelo se tornen 
tus embelesos, 
en horas de insondables 
desilusiones, 
yo cerraré tus ojos 
con muchos besos, 
yo haré que te despiertes –¡Ay!– 
con mis canciones.  
Yo haré que te despiertes –¡Ay!– 
con mis canciones.

Venturoso a tu lado (a tu lado) 
los dos a solas (a solas). 
Me mirarán tus bellos (tus bellos) 
ojos traviesos. 
Y de la mar iremos 
sobre las olas  
cuando en duelo se tornen –¡Ay!–
tus embelesos. 
Cuando en duelo se tornen –¡Ay!–
tus embelesos. 

Huyamos del bullicio, 
cual dos viajeras 
aves que van en busca 
de otras regiones.  
Yo buscaré el refugio 
de unas palmeras, 
en horas de insondables –¡Ay!– 
desilusiones. 
En horas de insondables –¡Ay!– 
desilusiones.  

Bajo el dombo zafiro (zafiro) 
del ancho cielo (cielo), 
estrechamente unidos (unidos) 
de dicha, o presos, 
mientras pasión me juras 
con dulce anhelo, 
yo cerraré tus ojos –¡Ay!– 
con muchos besos.  
Yo cerraré tus ojos –¡Ay!– 
con muchos besos.

ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)

miércoles, 5 de febrero de 2014

16. Georgia Brown, soprano supralírica

Lo de que hay sonidos inaudibles para el ser humano, parece una exageración; pero sé de pitos o silbatos, que sirven para llamar a los perros de caza, que no pueden ser escuchados por el cazador. 

Hace poco circuló en Internet una prueba montada en You Tube, consistente en emitir sonidos en una escala desde los 8000 hz hasta los 20000 hz. Se trataba de demostrar que los púberes y los adolescentes escuchan sonidos que los adultos que superamos la barrera sexagenaria somos incapaces de escuchar. Efectivamente, hubo un momento en que fui incapaz de oír el pito que se anunciaba en el test de audiometría.

Prueba o test de Capsulab en You Tube: “¿Qué edad tienen tus oídos?”:

https://www.youtube.com/watch?v=5k0Vgmki9qU

Los otorrinolaringólogos denominan presbiacusia a ese fenómeno. Los jóvenes que escuchan música a volúmenes estridentes en los altavoces de sus vehículos, en sus audífonos personales, o en las discotecas, no lograrán conservar su capacidad de audición por mucho tiempo. Me temo que no.

Tenor Enrico Caruso

En mi niñez se hablaba de tenores, como el italiano Enrico Caruso, de quienes se decía que rompían vidrios y lámparas con las vibraciones de su voz. Ignoro si tal cosa fuera posible, o fuera una fantasía producto de la imaginación popular, pero la televisión española hizo una prueba con la soprano Ainhoa Arteta y… ¡funcionó!


Tales proezas no son apreciables por los no amantes de la música lírica, que cuando escuchan los gorjeos de una soprano opinan que “pareciera que la están torturando en el potro de los tormentos”. No saben ellos de las dificultades para emitir esas notas vocales que rayan con lo sobrehumano.

Soprano Yma Sumac

Había en mi niñez una soprano lírica peruana, de origen inca, cuyo registro de voz era verdaderamente sorprendente.

Yma Sumac, Vírgenes del Sol:

En Colombia tuvimos a Alba del Castillo, una soprano lírica que solían comparar con Yma Sumac, y no es mi propósito establecer si eran iguales o si la una superaba a la otra. Básteme saber que sus registros no estaban al alcance del común de los mortales.

Soprano Alba del Castillo

Alba del Castillo, Vírgenes del Sol:

La voz de la argentina Gina María Hidalgo alcanza registros sopránicos que se consideran también fuera de serie.

Soprano Gina María Hidalgo

Gina María Hidalgo, La voces de los pájaros de Hiroshima:

Pero, a estas alturas de la vida, yo no sabía que existiera la brasileña Georgia Brown. Ya lo sé, y me ha dejado sorprendido. Maravillado es la palabra. Se trata de una soprano lírico spinto brasileña, y para saber lo que eso significa hay que recurrir al Sr. Google: 

Soprano Georgia Brown

Georgia Brown es una cantante brasileña con el registro vocal más extenso conocido hasta este momento (8 octavas). Tiene la capacidad vocal de superar las notas más agudas de un piano, una guitarra eléctrica, o una flauta.

A eso hay que agregar que cuando se habla de 8 octavas (¡Ocho octavas!) se está hablando de notas agudas de soprano lírica y más, y se está hablando también de registros que rebasan la messosopranidad y se internan en niveles de barítono y casi de bajo. Toda una proeza de la voz humana y un milagro de la naturaleza.


Se trata, pues, de registros decibélicos de ultrasonido que pueden llegar a ser inaudibles para el ser humano. Eso puede parecerse a una prueba de circo, pero es todo un descreste.


ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)



martes, 4 de febrero de 2014

15 Zitarrosa, cuentista y cantautor


No hay dolor más atroz que ser feliz
(Alfredo Zitarrosa)

Empecemos por hablar de Omar Ortiz Forero, poeta valluno nacido en Bogotá; quien hace un relato de viaje a Buenos Aires, Argentina, para encontrarse con su amiga la poetisa pastusa Carolina Urbano. Carolina estuvo en Montevideo, Uruguay, y en una anticuaria de libros viejos se encontró con uno de cuentos (¿De cuentos? Sí, de cuentos) titulado “Por si el recuerdo”, escrito por Alfredo Zitarrosa y publicado un año antes de la temprana muerte del autor a sus 53 años de edad, por culpa de una pulmonía. El ejemplar del libro fue adquirido por ella como regalo para el poeta Omar, según cuenta él en su relato de viaje.

Zitarrosa es un cantautor uruguayo, y veamos la definición de cantautor:

DRAE
cantautor, ra. 1. m. y f. Cantante, por lo común solista, que suele ser autor de sus propias composiciones, en las que prevalece sobre la música un mensaje...
Definiciones web
http://es.wikipedia.org/wiki/Cantautor

Cantautor es un artista que, por regla general, es autor de la letra y la música de sus canciones. En sus canciones suele incorporar temáticas sociales, políticas, personales y filosóficas, aunque hay cantautores que cantan sobre todo al amor...

Intérprete es el que canta o toca una composición, y una composición tiene dos componentes que a veces son la misma persona: el autor de la letra, y el compositor de la música. Un cantautor es autor, compositor, e intérprete a la vez. Alfredo Zitarrosa –1936, 1989–, es un cantautor uruguayo poco conocido no digamos en Colombia sino en Uruguay y Argentina, al decir de Carolina. Su estilo interpretativo me recuerda en algo, y no sé por qué, al de su contemporáneo argentino el cantautor Leonardo Favio –1938, 2012–, fallecido también por culpa de una pulmonía.


La hija de Juan Simón”, de Leonardo Favio:
http://www.youtube.com/watch?v=ZMR4K8J33lc

Milonga para una niña”, de Alfredo Zitarrosa:
http://www.youtube.com/watch?v=V10kH8vvr_c

Tengo mis sospechas de que el apodo del violinista uruguayo Carlos Eizmendi, amigo de Zitarrosa, es una onomatopeya de la palabra italiana "vecchio", que significa viejo. A él dedicó esta composición:


El violín de Becho”, de Alfredo Zitarrosa, para su amigo el violinista Carlos "Becho" Eizmendi:
http://www.youtube.com/watch?v=V10kH8vvr_c

El portal NTC-narrativa.blogspot acaba de subir una reseña de Carolina Urbano sobre el libro de Zitarrosa, en cuyo honor fue bautizada una plaza en el barrio Sur, una sala cultural en la Avenida 18 de Julio, y una estatua en la calle Sarandi de su natal Montevideo:

Artículo “Tente en el aire”, de Carolina Urbano reseñando el libro de cuentos de Alfredo Zitarrosa titulado “Por si el recuerdo”:



Si esta mención que hago de Zitarrosa despierta en ustedes el interés por conocerlo, bienvenido ese interés; por lo pronto, en mí se ha despertado el interés por leer el libro de cuentos de Zitarrosa. Quién sabe si algún día llegue a mis manos. ¡Qué bueno sería!

ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)
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viernes, 31 de enero de 2014

14 La cama vacía



Como ustedes saben algunas veces he propuesto temas en las canciones; como decir el de los silbidos, que nos ocupó en un tiempo; o como decir el de las cartas, que nos ocupó en otro momento. Cuando lo de las cartas se me quedó por fuera uno que es, en sí, una carta. Se trata del titulado “La cama vacía”. A él me voy a referir por cuenta de uno que escuché en “La taberna de Diógenes”, que no sé si clasifique dentro del género denominado trova cubana. Se trata de un homenaje al Ché Guevara, y me dio la sensación de ser un cruce de coplas entre dos cantores al estilo de los trovadores paisas, o del contrapunteo llanero, o de la piquería vallenata.

“Hasta siempre”
(L. y M. Carlos Puebla –Cuba)
Interpretado por el autor con acompañamiento

Aprendimos a quererte 
desde la histórica altura 
donde el sol de tu bravura 
le puso un cerco a la muerte. 

Aquí se queda la clara
–la entrañable– transparencia 
de tu querida presencia, 
comandante Che Guevara. 

Tu mano, gloriosa y fuerte, 
sobre la Historia dispara
cuando toda Santa Clara 
se despierta, para verte. 

Aquí se queda la clara
–la entrañable– transparencia 
de tu querida presencia, 
comandante Che Guevara. 

Vienes quemando la brisa 
con soles de primavera, 
para plantar la bandera 
con la luz de tu sonrisa. 

Aquí se queda la clara
–la entrañable– transparencia 
de tu querida presencia, 
comandante Che Guevara. 

Tu amor revolucionario 
te conduce a nueva empresa 
donde esperan la firmeza 
de tu brazo libertario. 

Aquí se queda la clara
–la entrañable– transparencia 
de tu querida presencia, 
comandante Che Guevara. 

Seguiremos adelante, 
como junto a ti seguimos, 
y con Fidel te decimos: 
¡Hasta siempre comandante! 

Aquí se queda la clara
–la entrañable– transparencia 
de tu querida presencia, 
comandante Che Guevara. 

La música es monótona, como suele ser la melodía que acompaña las coplas o trovas, pero lo que llamó mi atención en este disco es que se me ocurrió que podía acomodarle la letra del tango “La cama vacía” (Desde un tétrico hospital, donde se hallaba internado…).

Mauricio Restrepo Gil en su artículo “Voces del gramófono en el tango”, publicado en el blog “Latinoamérica viva”, menciona a Carlos Spaventa como compañero de Gregorio Ayala en la compañía teatral argentina de Camila Quiroga, que estando de correría en el año de 1926 se desintegró en Bogotá porque algunos de sus artistas fueron reclutados por la casa grabadora Brunswick para viajar a New York. De ella hacían parte Luis y Miguel (Dúo Valente y Cáceres), Agustín Cornejo, Gregorio Ayala, y Carlos Spaventa. Allí dice que Gregorio Ayala tenía en su repertorio “La cama vacía”, sin mencionar el autor de la letra o el compositor de la música de ese tema. No puede descartarse que Spaventa también se lo hubiera aprendido y grabado, y por eso en muchas partes es reportado como intérprete.

Muchas versiones hay de ese disco, como decir las de Julio Jaramillo, Felipe “La voz” Rodríguez, Olimpo Cárdenas, Alci Acosta, Ismael Miranda, Orlando Contreras, y Luis Ángel “El caballero Gaucho” Ramírez Saldarriaga, entre otros; pero entre nosotros se popularizó la versión de Oscar Agudelo. Estos intérpretes son más recientes que Gregorio Ayala y Carlos Spaventa, y la autoría habría que buscarla en los años 20 o antes. El asunto ya fue tema de un foro que trata acerca de los tangos tristes, y en él se mencionan hipótesis sobre su autoría, pero sin llegar a una conclusión definitiva.


Tangos tristes

Por: Adolfo Sozzi 2
12/01/2011 12:48:19 p.m.
Muchas veces hablamos de distintos tipos de tangos, por su letra, tangos humoristicos, deportivos, de farras y tambien tangos tristes por los pibes, los amores perdidos, las traiciones, la soledad. Pero tambien los hay muy dolorosos, a ustedes amigos alegres pero tambien maduros les pregunto: Cual piensan que es el tango mas triste y doloroso para ustedes, por su letra claro, marco el que para mi es uno de los mas tristes....Mañana iré temprano.
Por favor opinen
Adolfo


Por: Germán Palma
14/01/2011 06:04:28 p.m.
Particularmente triste, doloroso, es el tango "La cama vacía" de Oscar Agudelo, trata de alguien que acude al llamado de su amigo, pero llega tarde, cuando ya ha muerto, y todo se resume en la frase" la cama vacía".
Me extraña no encontrar en Todotango, registro de la letra ni del autor.
Abrazos
Germán Palma Moreno


Por: Osvaldo Francella
14/01/2011 06:38:34 p.m.
Estimado Germàn la letra de ese tango que Ud busca serà un tanto dificil de hallar pues, si mis neuronas no me fallan es un tema que naciera en los albores del siglo veinte y sus autores podrìa hallarlos en algùn poeta carcelario como Cepeda o libertarios como Aprile o Del Pombo ellos eran muy afines a este tipo de poesìas (si quiere llamarla asi). El autor que nombra no me suena para nada y le pido perdòn por mi ignorancia. Estoy seguro que algunos de los muchachos de este foro ya lo va a sacar de dudas pues, para estos casos son unas fieras. 
Le mando un cordial saludo
Osvaldo France


Por: Betty 1
14/01/2011 07:00:13 p.m.
Germán: 
La letra la vas a encontrar en:


Atte.:
Betty


Por: OSCAR MORENO 2
14/01/2011 07:02:37 p.m.
Creo que Germán se refiere a uno de los que lo cantaron. Su autor si mal no recuerdo fue Carlos Spaventa.
un abrazo.Oscar


Por: Octavio Arias
15/01/2011 09:45:32 p.m.
Aporto estos datos, copiados de la mesa del cafe, sobre la cama vacia, sinembargo, parece que no se sabe a ciencia cierta quien o quienes fueron los que lo crearon, tambien, como ya anoto el señor Oscar Moreno 2, se le adjudica a Carlos Spaventa 

"LUIS FÉLIX HERRERA SORDO

Para atención de Amado Lafuente. Amigo Lafuente realmente son pocos los datos que poseo sobre los autores de "LA CAMA VACIA" Alberto Cosentino y Juan Manuel Pombo. El autor de la letra Juan Manuel Pombo se inició allá por el año 1925 en unión de Alberto Cosentino. Fue autor entre otros de las letras de los siguientes temas: "El Canillita", "confidencia", Y" Amor de madre". Juan Manuel Pombo falleció a los 77 años de edad y fue sepultado en "La Chacarita. Alberto Cosentino fue violinista, nacido en enero 6, del 1904; fue parte de la orquesta de Anselmo Aieta, intento el canto y realizó trabajos de periodismo, su tema más importante es "Quema esas Cartas", el cual lleva letra de Juan Pedro López. Estos son los poco datos que poseo de este par de personajes del tango. Espero que sirvan. Reciban todos los amigos el fuerte abrazo de Papá Oso."


"Encontré por ahí que los autores de "Cama vacía" son Alfredo Plácido Navarrine y Roberto Fugazot, y que fue compuesto en 1927."


Por: Osvaldo Francella
15/01/2011 11:59:18 p.m.
Querido Octavio con todo respeto me dispongo a discentir con UD con respecto a La cama vacìa pues, creo que està confundido con otra cosa pues, este tema data de los albores del siglo veinte que dada las circunstancias se prestaban a este tipo de letras un poco (si se quiere) tètricas o lùgubres. Espero que algunos de los muchachos ponga un poquito màs de claridad en esta cuestiòn. 
Le mando el cordial saludo de siempre Osvaldo France.


Por: belquis soni
22/01/2011 01:52:43 p.m.

Oscar Agudelo es uno de los grandes cantores colombianos del tango. Es cantor y compositor. Nació en la población de Fresno , Tolima , el 23 de setiembe de 1932. Se recibió de contador general , cantó boleros y como ya dije canta muy bien el tango 
Saludos 
Sonia


“La cama vacía” Oscar Agudelo
http://www.youtube.com/watch?v=AUmD5VdVGc4

Desde un tétrico hospital, 
donde se hallaba internado; 
casi agónico, y rodeado 
de un silencio sepulcral; 
con su ternura habitual, 
la que siempre demostró, 
quizás con esfuerzo o no 
desde su lecho sombrío, 
un enfermo amigo mío 
esta carta me escribió:

Querido amigo, quisiera 
que al recibir la presente 
te halles bien 
y que la suerte 
te acompañe por doquiera. 
Por mi parte, mal pudiera 
decirte que estoy mejor; 
si, al contrario en mi dolor, 
postrado en mi lecho abierto, 
yo soy un pobre esqueleto 
que a mí mismo me da horror. 

La carta es para decirte 
que, si podés, algún día 
vení a hacerme compañía, 
vos que tanto me quisiste. 
Estoy tan solo, y tan triste, 
que lloro sin contenerme. 
Ya nadie suele quererme, 
y todos se muestran impíos. 
De tantos amigos míos, 
¡Ninguno ha venido a verme! 

Hoy yo te doy la razón 
pues veo, en mi soledad, 
que ésta llamada amistad 
es tan solo una ilusión. 
Cuando uno está en condición, 
tiene amigos a granel; 
pero si el destino, cruel, 
hacia un abismo nos guía… 
Temo que todo es mentira, 
y que no hay amigo fiel. 

Bueno, aquí ya me despido 
al poner punto final. 
Recibe un abrazo leal 
del que siempre te ha querido. 
A tu mamá, que no olvido, 
también mi recuerdo dale 
y mucha devoción mostrale 
y de caricias colmala. 
Vos, que la tenés, cuidala. 
Si supieras cuánto vale”. 

Llegó el domingo, y ansioso 
por aquel amigo leal 
ver allí en el hospital; 
angustiado y pesaroso 
me dirigí, silencioso, 
al lugar donde sabía 
que su lecho encontraría; 
mas, ¡Ay! mi viejo no encontré 
y asombrado me quedé 
al ver la cama… ¡vacía!

Es curioso, pero de los muchos nombres que se mencionan como autores o compositores de dicho tango, algunos solamente fueron sus intérpretes; y no logro saber con certeza su autoría. Lo que sí me queda claro es que su letra puede ser cantada con la música de "Hasta siempre", del cubano Carlos Puebla; o que a la letra del cubano puede adaptársele la música de "La cama vacía". Son de la misma talla, como dicen en las sastrerías.

ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)