martes, 18 de marzo de 2014

34 Venezuela y Colombia al mismo ritmo

Argentina y Uruguay son hermanas a las que separa y une al mismo tiempo el Río de la Plata. Buenos Aires y Montevideo son ambas rioplatenses y a los oídos profanos sus acentos suenan tan parecidos que hasta se confunden. En esto tal vez exagero, puesto que no se me escapa que no es lo mismo el acento de un colombiano costeño, de un paisa, de un bogotano, de un valluno, o de un pastuso; entre la gran cantidad de ejemplos de diferencias acentuales que tenemos en nuestro país. ¿Qué no diremos de las diferencias entre un argentino, un uruguayo, un paraguayo, y un chileno? Pero cuando escucho a alguien que viene de esos países algo hay que llega a mis oídos con un acento que me suena un poco a… ¡italiano! Claro que dirán los italianos que no es lo mismo el acento romano, el siciliano, el florentino, el napolitano, o el calabrés; y ellos tienen por qué saberlo.

Argentina y Uruguay son ambos países, al unísono, patrias del tango; pero a los oídos del resto del mundo pareciera que sólo en Argentina nació ese ritmo, cuando la verdad es que ese ritmo no es argentino ni es uruguayo. No. ¡Es rioplatense! En el interior de ambos países otros ritmos son los que suenan y con otros ritmos se identifican, pero en los alrededores de sus respectivas capitales el tango es el rey.

Más allá de las diferencias que nos separan, Colombia y Venezuela comparten dos territorios: el territorio indígena Wayuú de la Guajira, cuyos aborígenes van entre un país y otro compartiendo costumbres y cultura sin hacer caso de fronteras políticas; y el territorio llanero de la región araucana cuyos extensos llanos son unos solos y se denominan Llanos Occidentales en Venezuela y Llanos Orientales en Colombia. Son unos solos. Por sus costumbres, por su cultura. Son unos solos separados por el río Arauca, y unidos al mismo tiempo por él, cuyas diferencias las marcan las divisiones políticas, y cuyas diferencias y antipatías nacen de los políticos.

Reviviré para ustedes un correo que envié el año pasado a través del Postigo de Orcasas, antes de que se convirtiera en un blog, como preámbulo para compartirles lo que escribió el historiador musical norteamericano de ancestros mexicanos Frank Chávez acerca del conocido joropo venezolano Alma Llanera, que es como el segundo himno de esa región, en nota dirigida al Sr. Félix José Hurtado.

Pido de nuevo me disculpen ustedes y el Sr. Frank Chávez por hacer algunos ajustes en el texto informal que recibí, advirtiendo que respeté la esencia del mensaje enviado por el historiador.

No encontré entre los cajones de doña You Tube de Google el joropo Alma Llanera en la versión de Adilia Castillo. Encontré otras, y entre las versiones instrumentales, corales, extranjeras; y las voces de los venezolanos Alfredo Sadel, Aries Vigoth, Luis Ariel Rey, Reynaldo Armas, y otros; me decidí por la del mexicano Antonio Aguilar acompañado de mariachi.

ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)
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PAJARILLO
Por Orlando Ramírez-Casas (orcasas)

Hace poco les hablé de mi paso por la región de Arauca en los Llanos Orientales colombianos, que son los mismos llanos occidentales del Arauca Venezolano y la cultura de la región es común a los dos países donde la frontera política; de no haber alcabalas, retenes, y policías; se perdería. Allí fui invitado a celebrar un cumpleaños en una finca (fundo los llaman por esos lados) del lado venezolano, donde oí tocar joropos y los vi bailar de una manera que me hacía morir de la envidia. El ritmo de joropo (y también el pasaje llanero) a los oídos profanos de artillero como los míos suena muy parecido, o casi igual, o igual. Pero tienen su diferencia. En el denominado “golpe llanero”, marcado por arpa, cuatro, y bordón, se distinguen 22 golpes; entre ellos “el seis corrido”, “el seis numerao”, “el seis por derecho”, “el seis perreao”, “el pajarillo”, “el catira”, “el San Rafael”, “el quirpa”, “el carnaval”, “el chipola”, etc. No me pregunten en qué se distinguen o cómo se diferencian porque no sé, pero sí sé que para bailar esas notas zapateadas de paso vertiginoso, tan distantes del baile del bolero, hay que tener un estado físico de atleta y un entrenamiento en los pies que los capacita para tocar tambor en un entablado.

“RITMO DE PAJARILLO. Fue inspirado por el llanero colombo-venezolano José Agustín Pinto al parecer en la década de 1880-90, en honor a su caballo de silla de nombre Pajarillo, que murió un día cualquiera a consecuencia de la mordedura de una serpiente cascabel. Como quiera que el señor Pinto, hijo de madre llanera colombiana y padre venezolano, amaba mucho a su caballo como todo llanero, sintió en el alma su muerte y esa misma tarde tomó en sus manos el requinto y se inspiró musicalmente en él; y, evidentemente, allí nació un nuevo golpe llanero al que llamó como su caballo: “PAJARILLO” (Internet).

Le han salido otras letras, y esta es la primera estrofa de una muy conocida:

Pajarillo, pajarillo, 
que vuelas por mi ribera,
¿por qué no vuelas ahora 
que llegó la primavera?

Me dijiste que eras firme 
como la palma en el llano;
si la palma fuera firme, 
no la picara el gusano,
no la tremolara el viento, 
ni la secara el verano.

A mí me pueden llamar 
trueno, relámpago, y rayo;
si me pega buena brisa, 
vuelo más que un papagayo;
yo soy el que anda de noche 
siempre por el vecindario,
y sé cuándo ladra el perro, 
y sé cuándo canta el gallo,
y sé cuando están dormidas 
las muchachas de mi barrio.

¡Aaaaaaaay!

Pajarillo, pajarillo…

Pajarillo”, joropo recio (Venezuela) de la autoría de José Agustín Pinto:

Este preámbulo se debe a que me llegó un video de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Venezuela, dirigida por Gustavo Dudamel; con el solista de violín,  radicado en París, Alexis Cárdenas; quien estuvo en septiembre de 2012 con su cuarteto para el Festival de Música de Medellín e incluyó en el programa su “Fuga de Pajarillo”, que es un descreste porque logra igualar con su virtuoso violín el vertiginoso ritmo y velocidad del “Pajarillo” llanero:


ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)
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ALMA LLANERA
(Joropo con letra de Rafael Bolívar Coronado y música de Pedro Elías Gutiérrez)
Versión del mexicano Antonio Aguilar acompañado de mariachi

I
Yo nací en una ribera del Arauca vibrador. 
Soy hermano de la espuma, 
de las garzas, de las rosas, 
y del sol, 
y del sol.

Me arrulló la viva diana de la brisa en el palmar; 
y por eso tengo el alma, 
como el alma primorosa… 
Y por eso tengo el alma 
como el alma primorosa… 
del cristal, 
del cristal.

Amo, lloro, canto, sueño; 
con claveles de pasión, 
con claveles de pasión; 
amo, lloro, río, sueño; 
y le canto a Venezuela 
con alma de trovador.

II
Yo nací en una ribera del Arauca vibrador. 
Soy hermano de la espuma, 
de las garzas, de las rosas, 
y del sol, 
y del sol.

Me arrulló la viva diana de la brisa en el palmar; 
y por eso tengo el alma, 
como el alma primorosa… 
Y por eso tengo el alma 
como el alma primorosa… 
del cristal, 
del cristal.

Amo, lloro, canto, sueño; 
con claveles de pasión, 
con claveles de pasión; 
amo, lloro, río, sueño; 
y le canto a Venezuela 
con alma de trovador.

III
Yo nací en una ribera del Arauca vibrador. 
Soy hermano de la espuma, 
de las garzas, de las rosas, 
y del sol, 
y del sol.
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JOROPO ALMA LLANERA
Y SU IRRECONOCIDO
(Y DESCONOCIDO) LETRISTA

Por Frank Chávez

Amigos, hoy voy a platicarles sobre "Alma Llanera". Quien de veras nos debía escribir sobre esto es Félix José Hurtado, por su gran conocimiento de la música venezolana. Le pido disculpas por mi atrevimiento. Pero creo que a Félix le interesaría saber lo que opinan los no venezolanos sobre este himno. Le digo himno porque es lo que es para los venezolanos, casi un segundo himno nacional. Pero, es muchas cosas. Es un baile folklórico también, o sea un joropo. Es un aire nacional, pero no nació realmente en el campo (al momento les cuento porque digo yo esto). Es una canción que formó parte de un obra musical venezolana. Es un símbolo de patriotismo. Le platicaba a Félix que quería darle las gracias porque incluyó como autor al letrista Rafael Bolívar Coronado. ¿Por qué lo felicito?  Bueno, es la razón por la cual decidí escribirles esto.

Muchas veces no más ponen en los discos, o cuando comentan algo sobre "Alma Llanera" el nombre del compositor Pedro Elías Gutiérrez y se olvidan de poner el nombre de Rafael Bolívar Coronado. Esto es una grave falta. ¿Por qué? Les explico. La idea de "Alma Llanera" y de la zarzuela donde primero se escuchó y forma parte  fue de Rafael Bolívar Coronado. Fue él a quien se le ocurrió la idea de escribir una obra teatral musical (pues, una zarzuela) donde se presentaría el panorama de la sabana venezolana y sus llanos y llaneros.  Era una obra que hablaría sobre el pueblo venezolano, aquello allá en el campo, su música, sus costumbres, sus tradiciones desde el punto de vista campirano. Fue una idea muy nacionalista y costumbrista a la vez.

Resulta que Bolívar Coronado había nacido en el campo (provincial), pero después ya de adulto se mudó a la capital de Venezuela, Caracas. Ahí encontró trabajo como periodista. Bueno, le encantaba hacer versos. Le gustaba la poesía, pero era muy tímido y no se atrevía a firmar con su nombre sus obras.

Un pariente suyo se enfermó de los nervios y le recomendaron los médicos reposo completo. Lo mandaron al campo. Allá cerca de Villa de Cura, estado de Aragua, en Venezuela, donde nació Bolívar Coronado, había una hacienda, propiedad de su familia.  Fue Rafael a visitar a ese pariente suyo, y se inspiró y vino a mente suya una idea.  Esa idea fue "Alma Llanera". Allá en el campo, aunque él vivía en la ciudad en un ambiente urbano, compuso su zarzuela. Esto fue en el año 1914.

Se estrenó en Caracas en septiembre de 1914. Fue un éxito, sobretodo, el joropo "Alma Llanera". Pero el tímido de Bolívar Coronado lo consideró (la zarzuela) ¡un fracaso!  Así era él, de poca autoestima. Tenía poca confianza en sí mismo. Siempre temía que la gente rechazara lo que él había trabajado tanto para escribir.

Rafael Bolívar Coronado escribió el libreto de la zarzuela. ¿Qué cosa es eso? Pues, el guion con los diálogos y lo que narra la zarzuela. Pero necesitaba que le pusieran música a su letra. Así como en una ópera, opereta, obra musical teatral, revista musical, hay canciones y bailes y actuación; también las hay en esta obra. Convenció a un amigo suyo, Pedro Elías Gutiérrez, que le pusiera música a su zarzuela. Él era director de una banda estilo militar en Caracas.

Todo el negocio este del joropo, la trama, el guion, la letra de las canciones, el tema, etcétera; la idea, fue de Rafael Bolívar Coronado.

Lo que el público más recordó de la obra fue precisamente el joropo "Alma Llanera". Gustó mucho y sigue gustando.

¿Qué le pasó a Rafael Bolívar Coronado? Bueno, seguía con sus ideas literarias. Escribió un cuento titulado "El Nino de Azulejos". Luego compitió con él en los Juegos Florales de Venezuela, un concurso literario, y ganó un premio. Este le valió para que consiguiera una beca e ir a España a estudiar. Se fue, pero no tenía dinero para sobrevivir allá. Por fin consiguió un trabajo, pero lo despidieron. ¿Por qué?  No me lo van a creer, pero es que Rafael editó en la revista donde él trabajaba varios poemas escritos por él, pero los firmaba con el nombre de escritores ya famosos o establecidos.

Pues en este mundo todo se sabe.  Hubo protestas de parte de quienes sabían que esas obras no eran de los autores que la revista indicaba. ¿Por qué hizo eso Rafael? Creo que ya di la respuesta. Por tímido y de poca autoestima. Dejó como 500 poemas a los que puso el nombre de otros.

Quizás por eso se olvidó en Venezuela poner su nombre a "Alma Llanera", después de la controversia que causó el mal suyo de asignar o firmar sus obras con el nombre de otros. De veras no fue una persona mala, y sólo quería dar a conocer su obra. Pensó en que “si escribo yo esto y luego lo firmo con mi nombre nadie lo va a leer o ponerle cuidado. Al contrario, si le pongo el nombre de una figura literaria ya establecida casi estoy seguro de que sí lo lean”.

Qué equivocado estaba. Perdió su empleo. Luego enfermó y murió allá en Barcelona en España, lejos de su querida Venezuela. ¡Qué triste relato! ¿No?

Ya es tiempo de que Venezuela y el mundo lo reconozcan. Dirán, ¡ay! qué Frank, siempre tomando el lado o parte de los de abajo. Alguien tiene que defenderlos y darles crédito. Repito, él no era malo. Simplemente hizo una decisión fallida. Qué ¿ustedes no se equivocan o son perfectos? Si eso piensan, qué errados están. Todos nos equivocamos.

Y qué equivocado estaba Rafael Bolívar Coronado sobre su "Alma Llanera" que es orgullo de Venezuela. Si él hubiera vivido y visto el furor que ha causado este canto y cómo conmueve y llena al pueblo venezolano de orgullo, estaría Rafael asombrado y por fin sentiría que no fue un fracaso literario. Cuando los venezolanos oyen a "Alma Llanera" se llenan de orgullo.

Félix José Hurtado Orozco, no te olvides de Rafael Bolívar Coronado cuando hables de este célebre joropo. Fíjate, aquí tengo en manos un álbum. Está la pieza venezolana "Alma Llanera" y debajo del título tiene esto: Pedro Elías Gutiérrez. ¿Dónde está el nombre de Rafael Bolívar Coronado? Qué, ¿él no vale?  Cuando oigo  eso que me enviaste y te doy las gracias, con Adilia Castilla cantando, lo que canta es letra de Bolívar Coronado, algo que él produjo.

¡Que viva Venezuela! ¡Que viva el joropo! ¡Que viva "Alma Llanera"! ¡Que viva Rafael Bolívar Coronado! ¿Y el maestro Pedro Elías Gutiérrez? Pues, ¡que viva también! Pero a este ya lo han aplaudido a través de los años y ahora le toca a otro maestro, al letrista don Rafael Bolívar Coronado, recibir el tributo que se merece.

Frank Chávez



viernes, 14 de marzo de 2014

33 Tsunami del fin del mundo

Kiruna, en Suecia, es un poblado minero cuyo subsuelo está cruzado por socavones y ¡Se está hundiendo! 


Pero para ellos no será el fin del mundo, puesto que los habitantes están advertidos y el poblado se está trasladando a una zona fuera de peligro. Para cuando en unos años sobrevenga el hundimiento previsto, los pobladores estarán a salvo.


Mi anciana pariente estaba hospitalizada por múltiples dolencias que se agrupan bajo una sola denominación: “vejez”. Sufría dolores atroces de orden físico por fractura de pelvis, inadvertida por la familia, producto de su osteoporosis y quizás de algún movimiento brusco en algún episodio de convulsiones que eran frecuentes en una mujer que se encontraba encamada desde hacía varios años. Sus quejidos ya se habían vuelto parte del paisaje, y éstos no parecieron ser nada extraordinario. Sufría dolores atroces del alma, porque aunque desde muchos meses atrás se decía que había perdido el amor por la vida no se explica que siendo así no haya sucumbido a las infecciones que sufrió en varios de sus órganos estando en condiciones de lucidez razonables para su condición. Algunas fuerzas sacaría para producir anticuerpos y oponerse a esas invasiones. Pero, a la final, le sobrevino un infarto y murió. Ya murió. Para ella llegó el fin del mundo.


Como llegó el fin del mundo para la docena de desaparecidos en el derrumbe de dos edificios en Nueva York, por culpa de una explosión de gas en este 2014. Llegó para las tres mil víctimas del atentado a las torres gemelas en el 2001, y para las otras tres mil que produjo el terremoto de San Francisco en 1906. 

El fin del mundo le llega a cada quien el día que muere.

Quién sabe qué pasó un lejano día en la historia de la humanidad en que las aguas se desbordaron y arrasaron con todo el mundo conocido, menos con un hombre y su familia que a bordo de un barco denominado arca lograron encumbrarse sobre las aguas y ser depositados como semilla en la cima del monte Ararat. Quedó registrado ese hecho en la biblia como el Diluvio Universal, y el Arca de Noé como recuerdo imperecedero de los pocos sobrevivientes que no encontraron palabras ni razones científicas para explicar en ese momento lo sucedido, y por eso la historia nos lo cuenta con metáforas.


Los tiempos cambian, y el siglo XXI hace su arribo con una tecnología fotográfica y de filmación que tiene más de cien años y ha venido en progreso permanente. En la actualidad cualquiera puede tomar fotografías de buena resolución pixélica con su teléfono celular, y puede filmar videos con cámaras portátiles incorporadas a sus PC personales. Debido a eso la abundancia de testimonios relacionados con los terremotos y el tsunami que sobrevinieron sobre Japón en el 2011, perdida ya nuestra capacidad de asombro, nos lleva a exclamar, quizás con exasperación, “¿Otra vez el cuento del tsunami? ¡Párenla ya! ¡Ese cuento está cansón!”. 


Se necesitaría que uno estuviera parado en la ventana del apartamento de último piso donde yo vivo y viera una gran ola de algo inexplicable que va arrastrando a su paso todos los automóviles, camiones, casas, edificios, manzanas enteras que uno tiene a la vista con un rumor atronador que infunde miedo. No encontraría uno una cumbre de suficiente altura para escapar de ese fenómeno natural que es para uno y todo lo que lo rodea, verdaderamente, el fin del mundo. Afortunadamente en Medellín no corremos ese riesgo porque estamos muy lejos del mar, pero los habitantes de la costa este de Japón no pudieron decir lo mismo ese día en que durante seis minutos –¡seis minutos!– un terremoto de 9.0 grados en la escala de Richter, que siguió a otro de 7.8 grados, los sacudió y produjo un tsunami con olas de 40 metros de altura. No alcanza uno a imaginarse lo que es una ola marina de 40 metros de altura que se deja venir sobre la playa. ¿Qué muelle, qué puerto, qué instalación costera puede resistir a ese embate?

Filmación del tsunami desde una montaña:


Así es que ya hemos visto infinidad de fotografías y videos sobre lo que fue ese fenómeno, y hemos visto ya infinidad de veces a las olas arrasando con todo lo que encuentran a su paso, pero me ha llegado este video aficionado tomado desde la supuestamente segura altura de un monte cercano, en que a los pies se ve la ciudad cuando las aguas apenas empiezan a llegar. Se ven vehículos que corren tratando de huir de una corriente que es más rápida que ellos y los alcanza, se ven personas quizás ancianas que cansadas de correr apenas pueden caminar tratando de llegar a lo alto del monte antes de que las aguas los alcancen, se ven unas personas tratando de subir con un pariente empotrado en una silla de ruedas, y cómo dos o tres acuden a tratar de ayudarlos a empujar la silla cuya ocupante aparentemente logra ponerse a salvo, pero los samaritanos que acudieron en su ayuda son arrastrados por la fuerza de las aguas. Se ve, de pronto, la cámara que se bambolea sin enfoque porque el camarógrafo está siendo sacudido por la prisa de su huida hacia lugares más altos. Es una dantesca escena de terror que me ha producido escalofríos.

Me produjo escalofríos pero, al mismo tiempo, me dio alegría… Sí, mucha alegría. Alegría porque he descubierto que aún me queda algo de la capacidad de asombro que creí había perdido. Mi sensibilidad no se ha muerto, gracias a Dios.



La crisis por la central nuclear de Fukushima, afectada por el terremoto y posterior tsunami en 2011, está bajo control; según dijo el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, al presentar este sábado en Buenos Aires la candidatura de Tokio para sede de los Juegos Olímpicos 2020”.



Coincide la llegada del video con un reportaje que vi hace un par de días en el tv canal de la Deutsche Welle (DW) acerca de la planta nuclear de Fukushima. Como si fueran pocos los destrozos del tsunami, esta planta colapsó y la radiación esparcida ha seguido causando destrozos como secuela. Muchos técnicos padecen de cáncer por haberse expuesto en demasía a esa radiación, y las quebradas, riachuelos, ríos, y extensiones considerables del mar donde desembocan muestra niveles inaceptables de contaminación que han sido detectados por los instrumentos de medición científicos pero Shinzo Abe, el primer ministro del Japón, lo niega. ¿Puede creerse? Dice que todo está bajo control. Ahí está pintada la soberbia y miopía de los políticos que sucumben ante intereses mezquinos de conveniencia y niegan realidades que deberían reconocer con sus propios ojos. El documental muestra, por ejemplo, a un campesino que se niega a dejar abandonadas a sus 300 vacas que pastan hierba de la que brota en la tierra contaminada por la radiación, y los animales muestran en su piel manchas y pústulas de los males orgánicos que sufren en sus células cancerosas. El hombre recibió órdenes de matarlas, pero se niega a ello porque el gobierno no quiere asumir los costos de la destrucción. Él bebe agua y come alimentos que le envían desde otros lugares fuera de la zona de riesgo, y supone él que esa medida lo mantendrá más a salvo que sus reses, pero yo me pregunto ¿No absorberá su piel radiación indirecta, no estará el aire que respira y todo a su alrededor contaminado quién sabe por cuántos años, o por cuántos años de años? Me gustaría saber si el primer ministro de Japón sería capaz de irse a vivir en esa granja. Mucho lo dudo. Puede que me equivoque, pero a las vacas de Fukushima está a punto de llegarles el fin del mundo. Ojalá su futuro se encuentre en un horno crematorio y no dentro de algún frigorífico, si el primer ministro del Japón no dispone otra cosa.

Termina el documental reportando que hay grupos en Alemania y en Japón que propugnan por el establecimiento de más centrales nucleares, mientras tanto hay países que por querer igualarse con los Estados Unidos y con Rusia están buscando desarrollar sus propias estaciones de energía nuclear. Irán, por ejemplo, es uno de ellos. Y China, y la India, y Pakistán, y… 

Este mundo es un mundo de locos y se encamina hacia su autodestrucción. No importa que Dios, o el destino, o la naturaleza, o como lo quieran llamar, les mande señales. Los hombres no aprenden porque, en su soberbia, quieren ser como dioses, quieren ser iguales a Dios. Y conste que mi sermón no es apocalíptico sino que sólo recoge lo que traen los noticieros del día a día. 

ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)


miércoles, 12 de marzo de 2014

32 Blogueando

Acaban de pasar las elecciones para el Congreso de Colombia y en los días previos fueron invitados al programa “La fuerza de los argumentos” de la Universidad de Antioquia los doctores Carlos Lemoine, del Centro Nacional de Consultoría; y Jorge Londoño de la Cuesta, de la encuestadora Invamer Gallup; de quienes oí una curiosa explicación acerca de las estadísticas a las que los encuestadores no vacilan en calificar como una ciencia. “No se trata de los números fríos, sino de analizar las circunstancias que los ponen en contexto”. Trataré de explicárselos a ustedes. Dicen ellos que el 40% de la población votante lo componen los estratos sociales bajos 1 y 2, el 40% los estratos medios 3 y 4, y el 20% los estratos altos 5 y 6. Si los estratos medio y bajo tuvieran líderes que los aglutinaran, serían ellos los que decidirían la composición del Congreso porque tienen el mayor número de votantes… Pero los votantes suelen votar por los líderes que les señalan los del estrato alto de la población; por lo que la gran masa está en la parte baja de la pirámide, pero la decisión está en manos de la cúpula. Interesante concepto que corrobora algo que intuitivamente siempre he pensado: Que la democracia consiste en una manada de borregos que vota por quien señalen los que fungen como pastores y aceitan las maquinarias; lo que quiere decir que la democracia ¡no es democrática!


http://www.youtube.com/watch?v=fc6j0dCOfIY

Castillos de arena” (Esos castillitos de arena siempre, /siempre, los reclama el mar. /El amor, cuando es sincero, /no hay quién lo pueda acabar… /¡Cabar! ¡Cabar!), un tema de Cheo Feliciano en salsa que tiene como ingrediente una estrofa del poeta y prócer cubano José Martí:

Cultivo una rosa blanca
en julio, como en enero;
para el amigo sincero
que me da su mano franca.

Y para el cruel, que me arranca
el corazón con que vivo;
cardo ni ortiga cultivo…
¡Cultivo una rosa blanca!

Hay quien recoge conchitas de caracol a orillas del mar, o quien hace castillos de arena en la playa que duran hasta que llega la marea. ¿Para qué? ¡Para nada! Simplemente por el gusto de hacerlo.

Cuando abrí el blog Postigo de Orcasas hacía cuentas alegres: Si tengo 360 contactos en mi lista de emails, y cada uno reenvía mis correos a tres personas más, puedo pensar que mis lectores fluctúan entre 1.400 y 1.500 personas. A eso lo llaman hacer las cuentas de la lechera que dejó caer su cántaro. 

Cuando tenía diez días de haber abierto el Postigo de Orcasas me preguntaron cuántas visitas llevaba hasta el momento. Me fui a las estadísticas, y encontré que iban 1.370, lo que daba un promedio de 137 por día y se acercaba a la cifra originalmente calculada. No estaba mal, puesto que el primer día fueron 375, y cinco días después tuve casi el doble. Se me subieron los humos pensando que la cifra iría viralmente en aumento, pero poco a poco he venido aterrizando desde que empecé a llevar anotación de esos números y he descubierto que, por el contrario, disminuye. Inflado por los datos de los primeros días, el promedio ha venido bajando, y estadísticamente va del orden de 31 visitas, lo que no es real porque las cifras que anoto me muestran algo así como 15 visitas por día. Tengo la esperanza de que se turnen los visitantes, y no sean los mismos del día anterior, pero eso no puedo saberlo. Al paso que va, las visitas promedio y las visitas reales se van a nivelar en una mínima parte de lo inicialmente calculado y el día en que sólo tenga un visitante diario me asaltará la duda de si mi anciana madre se resolvió por fin a meterse en el cuento de aprender a manejar el Internet. 

¿Y se justifica tanto esfuerzo para tan poco?”, me preguntaron. Miden algunos con el rasero de los millones de visitantes que le reportan a Shakira, o al Papa Francisco. Yo creo que sí se justifica, puesto que este es un ejercicio de escritura, o de aeróbicos mentales, que busca satisfacerme a mí mismo en primer lugar. Es un gusto, y no un sacrificio, por lo que no me lleva a decir como Jesús en el huerto de los olivos “Aparta de mí este cáliz” (Marcos 14:32-52). En los orígenes del cristianismo ya eran apreciadas las olivas para extraerles el aceite, y supongo que un olivar que no diera olivas estaba destinado a consumirse en la hoguera. “El árbol que no da fruto debe ser cortado” (Epístola de San Pablo a los Romanos 8:29-30). 

No es ese mi caso, porque mi olivar es como el que cantó doña Isabel Lleras Restrepo de Ospina.


EL OLIVAR

Sembré un pequeño olivar
que crece muy lentamente.

”No es clima” –dice la gente–
“Olivas nunca va a dar”.

Y a mí, ¿qué me va a importar
que olivas nunca me dé?

“Pues entonces, ¿para qué?”

Lo tengo para soñar.
Lo tengo para que el viento
meza sus hojas plateadas
que parecen arrancadas
de un misal del “quattrocento”;
y para escuchar su acento
que es un acento muy fino.
No sé por qué me imagino
que lo alienta un pensamiento
más aéreo que el del pino,
más profundo que el del viento.

Porque sé que con los años
aumentará su belleza;
porque le da la tristeza,
y le dan los desengaños,
un encanto…
tan romántico y tan vivo,
que la voz de cada olivo
es el canto
que llevamos escondido.

Y en su cuerpo jorobado
hay un gesto de dolor
que es la angustia de un pecado,
que le será perdonado
por ser pecado de amor.

Cuando veo el olivar
a la luz crepuscular,
siento la inmensa alegría
de haber vivido otro día
para  poderlo escuchar.

“No es clima” –dice la gente–
“Olivas nunca va a dar”.

Y a mí, ¡qué me va a importar!
Yo no tengo un olivar
para que olivas me dé.

“Pues, entonces, ¿para qué?”

Lo tengo para soñar.

Me he puesto a pensar en el libro del Génesis 18: 20-32, en que Abraham no pudo encontrar en Sodoma ni siquiera 10 justos para agradar al Señor. Yo me doy por bien servido con los 15 visitantes que llegan a mi blog cada día. Así es que seguiré esforzándome por tener la satisfacción de agradar a ese selecto número de blogsimpatizantes.

Por lo pronto quiero compartir con ustedes unos enlaces de blogs que son de mi interés, con la esperanza de que también sean del suyo. Uno que busqué pero ya no encuentro es el de la columnista Elbacé Restrepo. “Tuve que descontinuarlo, mijo, porque entre las labores de columnista buscadora y redactora de temas, madre y esposa y ama de casa todo en uno, y relacionista pública y social; no me queda tiempo para alimentar el blog. Un blog quita mucho tiempo y acuérdese que también hago tamales y empanadas”. Tiene razón mi querida Elbacé, y su explicación me exime de preguntarle sus porqués al médico anestesiólogo Rubén Darío Quintana Bolaños, de quien el Sr. Google me informa que ya no vive ahí o cambió de dirección. La que tengo anotada en mi libreta es:

http://www.rdqb.blospot.com

Es que una persona puede morirse sin que uno se dé cuenta; o lo mueren, como le pasó al periodista Oscar Domínguez Giraldo, a quien me gusta dirigirme con los dos apellidos para desambiguar porque hay un pintor español suicidado en París, un obispo mexicano, un rector de colegio llanero, un profesor universitario en el oriente antioqueño, y un afrodescendiente que es mánager o promotor barranquillero de chicas y chicos prepago; que también aparecen en Internet. Más un sincelejano que intentó suicidarse con matarratas y por quien su homónimo periodista hizo votos de recuperación. Oscar Domínguez Giraldo alcanzó a recibir visitas de pésame por su supuesta muerte, pero sigue vivito y coleando en su blog “Papeles, tan solo papeles”:

http://www.oscardominguezgiraldo.com

Frecuentemente escucho el programa Medellín al Derecho y al Revés por la emisora cultural Radio Bolivariana Estéreo de la UPB, en el que los periodistas Reinaldo Spitaletta y Daniel Botero una vez me entrevistaron. No alcancé a figurar en el blog de ellos porque lo inauguraron cuando yo ya había pasado por la tarima:

http://medellinalderechoyalreves.blogspot.com

Reinaldo Spitaletta tiene además su propio sub-blog en el blog de Word Press, y aquí está el enlace en el que comparte sus escritos:

https://spitaletta.wordpress.com/author/spitaletta/

El amigo Jesús Fernández Ceballos, del restaurante Ollas y Calderos, tiene un blog y me cansó de insistir en que yo abriera mi propio blog. Él no se cansó de insistir, pero yo sí de la insistencia, por lo que al fin me decidí a abrirlo y aquí vamos. La dirección de Forum Gastronómico de Medellín, el blog del chef don Chucho, es:


Georges Weinstein y otros poetas tienen un blog en el que alguna vez por gentileza suya aparecí. Se llama Gotas de Tinta, y lo de Colombia lo metieron para desambiguar:


El periodista Octavio Gómez Quintero (también pongo el segundo apellido para desambiguarlo del periodista Octavio Gómez Velásquez) tiene su blog que es un periódico virtual sobre temas relacionados con el turismo:


Cuando yo ni siquiera sabía qué era un blog, cómo se usaba, ni con qué se comía, los amigos Gabriel Ruiz Arbeláez y María Isabel Casas R. me abrieron las páginas de su blog “NTC nos topamos con…”. Son unos verdaderos expertos y su blog de carácter cultural, que emiten desde la ciudad de Cali, me da envidia. Saben hacer la tarea:


El médico ginecobstetra Emilio Alberto Restrepo Baena, escritor de novelas de misterio, fue uno de mis acompañantes junto con Víctor Bustamante Cañas en la tarea de abrir mi blog. Él tiene el suyo que puede leerse en esta dirección:


Y ya que hablamos de Víctor Bustamante, editor de la revista de poesía Babel, tiene dos blogs. Uno dedicado a cosas de tango llamado Festitango Medellín (no confundir con otro que se denomina Festitango de Medellín y tiene otros responsables):


Y otro denominado Neonadaísmo 2011, con temas variados, que puede verse en el siguiente enlace:


La Corporación Sonora Matancera de Antioquia tiene su propio blog (¿o será página Web?) en esta dirección:




Hay infinidad de blogs relacionados con infinidad de temas, pero con frecuencia acudo al muy especializado Todo Tango de la ciudad de Buenos Aires (Argentina) en busca de información. Lo considero veraz en un 99.99%, y me reservo el otro 0.01% para alguna pequeña inexactitud que no vale la pena y que sólo logré descubrir por el hecho de que soy perfeccionista y muy jodón, y no me tragué el cuento de que Cátulo Castillo en el tango “Café de los Angelitos” quisiera tomarse su “porción” de café, y a mí me pareció que lo que él se estaba tomando era una “poción”. A menos que el Café de los Angelitos no fuera un bar sino un salón de té, y el mesero trajera una cafetera para que cada quien se sirviera una porción a su gusto, pero eso no lo dice la letra del tango. Son minucias. 


Este es, pues, el ranking de mis blogs preferidos. Mucho me temo que lo de Todo Tango no sea un blog sino una página Web; y, a todas estas, no sabía la diferencia entre lo que es un blog y lo que es una página Web hasta que le pregunté al Sr. Google. La pregunta ya había sido hecha y, para empezar hay que decir que ambas son abreviaturas de blogspot y de website. Los blogspot son gratuitos, y las website son pagas. Los blogspot se hacen con base a plantillas fáciles de adaptar a cada usuario, las website son más elaboradas. Podría decirse que los blogspot son personales y las website institucionales. El Sr. Google seleccionó la siguiente como la mejor respuesta a esa pregunta, emitida hace diez meses por quien se identifica como Abril, en mayo de 2013:

Abril, hace 10 meses:
Existen varias diferencias y similitudes entre una página web y un blog, en primer lugar ambas pueden ser vistas por medio de Internet y puedes ingresar textos y fotos. Ahora usualmente una página web es el medio por el cual tú te proyectas al mundo ya sea para tu negocio empresa u organización y ofrecerte tal cual tú quieres que te vean. En una página web tienes un software con el cual puedes hacer modificaciones, mover información de un lado a otro crear efectos, crear más páginas y hasta puedes vender si quieres, en una página web mantienes información más estática, no tiene que ser cambiada constantemente. Mientras que el blog es un poco más orientado a la interacción o a la conversación permitiendo un vinculo con las personas que ingresan a tu blog, un blog te permite dejar comentarios, la idea es actualizarla constantemente ya que tú mantienes como te digo un vínculo con las personas que ingresan las cuales siempre esperan alguna nueva información.

Lo que me permite concluir que lo mío es un blog, por cuanto es personal y está armado a base de plantillas, pero no lo es en el sentido de que me preocupo porque esté bien escrito y bien presentado, de acuerdo con las reglas del buen decir y la buena ortografía, y no admito insertar en él comentarios no pertinentes, impertinentes, o desobligantes. No los admito y les digo ¡Váyanse a la porra!, que fue lo que un comentarista de nombre Alfredo, exasperado porque no entendía bien la cosa, les dijo hace 4 semanas a los participantes del foro:

Alfedoo respondida hace 4 semanas
vallance ala vergaaa

Hoy celebran el día mundial del twittero dentro del sinfín de celebraciones del día mundial de todo lo habido y por haber. Yo no me cuento en esa lista de concelebrantes. Soy incapaz de contar un cuento en 140 caracteres.

Oí decir que el cuento más corto que se ha escrito es el de Augusto Monterroso "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí". Es un cuento cerrado que tiene los elementos de ese género literario. Y puede decirse que la novela más corta es "¡Dios mío!, dijo la condesa, estoy embarazada, y no sé de quién". Tiene elementos del género novela: religión, sexo, realeza, tragedia, misterio. No podría yo participar en un concurso de cuento corto. Algún día concursaré en la maratón mundial del bloguero y llevaré un número en la espalda. Al igual que en las maratones callejeras con cinco mil participantes, entraré en la meta ocupando el número cuatro mil novecientos no sé qué. Espero no ser el número 5001.

ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS) 

lunes, 10 de marzo de 2014

31 Frank Chávez recuerda a José Alfredo Jiménez

Hay un historiador de la música popular, no sé si nacido en México o de ancestros mexicanos, que al parecer reside en Wichita Falls (Texas-USA). Digo que al parecer, porque el Sr. Google registra varias personas con ese nombre, y hasta un bandido homónimo en Centro América cuyo segundo apellido es Abarca, lo que hace difícil la desambiguación. Me refiero al Sr. Francisco R. Chávez, abreviado como Frank Chávez. Espero no equivocarme con el dato informado por el Sr. Google, y que no se trate de otra persona. Le he preguntado al Sr. Google por él porque hace unos días me llegaron unos correos suyos hablando de música ¡y me encantaron! Tanto, que le pedí que me matriculara directamente entre los corresponsales que reciben sus escritos. Él y yo tenemos en común el gusto por coleccionar anécdotas alrededor de la música popular y sus compositores, como decir en qué mujer se inspiró tal o cual autor para componer una determinada canción. Tal vez yo les parezca un chismoso murmurador, pero me gustaría saber a quién se refirió Adolfo Domínguez Salas con aquello de “Señora bonita… yo amándola tanto y usted tiene dueño”. Y me gusta saber que José Alfredo Jiménez compuso más de mil canciones pero no tenía estudios académicos, no sabía escribir notas musicales, y algunas de ellas se las silbó a su amigo el compositor y arreglista Rubén Fuentes que las transcribió al pentagrama, según contó Miguel Aceves Mejía. Miguel Aceves fue padrino en la boda de José Alfredo con Paloma Gálvez. Hay quien dice que estas minucias no deberían importar sino su obra, pero las personas curiosas somos así. 

Acerca de esto el Sr. Chávez cuenta en uno de sus correos que:

Cuando Mariano Rivera Conde de la RCA Víctor le dio una oportunidad a José Alfredo Jiménez no para que grabara con su voz sino para que diera a conocer sus canciones, le hizo una audición o prueba y con él estaba Rubén Fuentes el director artístico de la división folklórica de la RCA mexicana. José Alfredo venía recomendado por Miguel Aceves Mejía y Mariano le dijo “Bueno, a ver, enséñanos lo que traes. Ahí está el piano”. Y humildemente le contestó José Alfredo “No sé tocar el piano”. Entonces Rivera Conde volvió a preguntar “¿Dónde está tu guitarra?”, recibiendo como respuesta un “No sé tocar la guitarra, no sé tocar ningún instrumento”. Mariano, ya impacientado con el tal compositorcito éste, le propuso “Bueno, aquí está Rubén Fuentes. Dale la nota para que te la saque él en el piano”. Y José Alfredo tuvo que admitir que no sabía leer ni escribir las notas. Enfurecido, y muy bruscamente, Rivera Conde le gritó “Entonces, ¿Cómo compones?”; a lo que José Alfredo, con gran humildad, respondió “Pos… Así no más”. Amigos, lo de él fue un don de Dios.

Así es que he recibido un correo del Sr. Chávez en el que habla del compositor mexicano José Alfredo Jiménez y voy a compartirlo con ustedes pidiéndole disculpas al historiador por meter un poco la mano en su correo que él advierte que fue informal y recompuesto de memoria. Espero no fallarle a él ni fallarles a ustedes en el empeño.

ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)
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JOSÉ ALFREDO JIMÉNEZ
EN EL RECUERDO DE FRANK CHÁVEZ

Frank Chávez


Me han pedido que repita una anécdota o historia que una vez relaté y pido disculpas a los que ya la oyeron. La repito porque hay varios corresponsales con quienes no me comunicaba cuando la escribí hace algún un tiempo. Lamentablemente, no será el escrito original porque no guardo los mensajes que mando ya que para no saturar la memoria de mi computador elimino los correos a medida que aumentan.  


Comienzo con esta pregunta: ¿Quién fue el que dijo a los medios de comunicación nacionales la frase: "¡Ah! por fin alguien que me puede hacer sombra"? Pues, han de saber que fue Agustín Lara, refiriéndose a José Alfredo Jiménez. Lamentablemente José Alfredo Jiménez vivió muy recio.Tomaba mucho licor y esto, desde tiempo atrás, le dañó el hígado. 

¿Por qué bebía tanto? ¿Por borracho? ¿Por vicio? ¿Por enfermedad?  

Pues, sí, el alcoholismo es una enfermedad, pero creo yo que fue por soledad, y por tristeza del hecho de ser una persona con un talento tan enorme y no poder ajustarse a la fama que su talento le generó. 

¿Cómo que vivió solo? 

Vivió solo porque uno puede estar rodeado de mucha gente y tener fama hasta para aventar al techo, y aún así sentir una soledad espantosa. Ese fue el caso de José Alfredo Jiménez que fue, hasta cierto punto, un borracho necio y arrebatado. El alcohol cambia la personalidad de las personas. Alicorado podía ser rudo y hasta un poco cruel, pero estando en sus cabales era una persona muy cortés y amigable.  

Cuando falleció en 1973 en la ciudad de México falleció solo. Alicia Juárez era su compañera (se casaron en California, pero la ceremonia no fue válida porque su primera esposa, Paloma Gálvez, jamás le dio el divorcio) y le avisó a los familiares que José Alfredo estaba muy grave. Nadie vino a verlo y sólo Alicia lo acompañó en sus últimos momentos.

Se casó con ella en Oxnard, California, donde se conocieron porque él había sido juez en un certamen de belleza en que ella participaba. Alicia era una chiquilla, pero él se enamoró profundamente de ella. Causó escándalo en México ese matrimonio, y se voltearon contra él. Hasta Lola Beltrán, su gran amiga, que había sido la madrina de bodas cuando él se casó con Paloma y procreó dos hijos: un hombre y una mujer. Fue a Paloma Gálvez a quien José Alfredo Jiménez dedicó su célebre ranchera "Paloma Querida" que grabó e inmortalizó Jorge Negrete, el ídolo de México en aquel entonces.


José Alfredo amó intensamente. Tanto que por Alicia Juárez, aquella chiquilla muchos años menor que él, dejó de tomar. Sí, se reformó por un tiempo, pero había una diferencia enorme de edades y José Alfredo volvió a recaer. Con el tiempo ella se fue aburriendo de él. 

¿Por qué, si ya había dejado de tomar? 

Sí, es cierto, dejó de tomar, pero ya estaba malo de la salud que el abuso del alcohol le había quebrantado a través de los años.

Alguna vez viajaron a la ciudad de los rascacielos, Nueva York, donde él también era conocido por la música que lo hizo conocer en el mundo entero. Su talento para componer canciones de éxito nunca lo abandonó y lo acompañó hasta la tumba. Sus temas llegaban al corazón y al gusto de la gente. Estando allí estaban peleados Alicia y José Alfredo, por lo que él había vuelto a agarrar la botella. "Dicen los médicos que ¡te estás matando!", le gritaba Alicia a José Alfredo.  

¿Se querían?  

Sí, pero a veces el amor no es suficiente y ella estaba más enojada que una abeja a la que un oso quiera robarle su colmena y quitarle la miel, por lo que se encerró en su cuarto del hotel.

¿Y José Alfredo qué hizo?  

Pues, ¿qué más? Se fue a beber y a curar con alcohol sus heridas.  Resulta que por Nueva York andaba también el trío Los Panchos (Gil, Navarro y Cáceres) y que ellos conocían a José Alfredo que era íntimo camarada de Alfredo “El Güero” Gil.  Juntos se dieron unas peas o barracheras tremendas; pues eran José Alfredo y el Güero imparables, tratándose de bohemia. El Güero tenía a José Alfredo contratado con CAMPEI, su casa editora de música. De que les dio gusto encontrarse, pues ya saben la respuesta. Imagínense a dos paisanos y amigos encontrarse por allá, lejos de su tierra.

Ya les conté que José Alfredo amaba a la joven Alicia Juárez, le tenía mucho cariño, y decidió llevarle serenata hasta su cuarto con Los Panchos. Con ellos iba el Mariachi Vargas de Tecalitlán, "el mejor mariachi del mundo".  Y, pues, Los Panchos era también “el mejor trío del mundo y de todos los tiempos”. 

¿Y José Alfredo qué?  

Pues era "El Rey". Fue precisamente esa, y esta otra de "Te solté la rienda", las que estrenó ahí esa noche en homenaje a Alicia. ¡Qué barbaridad! ¡Quién pudiera haber escuchado esa serenata!

Alicia estaba enfurecida y ni las luces encendió. Ni modo.  Pero que esa fue una noche inspirada, lo fue. Se emocionaron tanto que ahí mismo, sentado con José Alfredo en una banca en el mero centro de la ciudad de los rascacielos, el Güero Gil pidió pluma y papel y compuso "Basura" que grabó el trío Los Panchos:


Esto no es algo que se inventa su servidor Frank Chávez, amigos, pues la misma Alicia Juárez lo ha contado. Jesús Rodríguez de Hijar, quien andaba como director del Mariachi Vargas de Tecalitlán y era integrante del grupo, asegura que así fue. La prueba es que en el artículo "José Alfredo Jiménez, el ranchero que llego de un mundo raro" que el periódico Crónica publicó en su edición del viernes 22 de noviembre de 2013 se comprueba la existencia de esta escena.

Lo que sí es puro cuento es eso de que "Basura" fue una colaboración entre el Güero y José Alfredo. Si bien éste lo acompañó en ese momento, el Güero es el compositor; como también es falso que Alicia Juárez fuera la "Basura" que inspiró y a quien se refiere el Güero Gil en su canción. ¡Puro cuento chino esto! Alfredo Gil nunca tuvo nada contra esta pobre muchacha. La basura a quien él se refiere es una vedette en México con quien él estaba en un romance torrente siendo casado con otra. Es él quien basura se volvió por andar involucrado con ella.

Ambas canciones "El Rey" y "Basura" fueron superéxitos pero, me preguntarán ustedes, ¡Cómo que Cáceres! ¿No querrás decir mejor que Frank Ovidio Hernández?  No, señores, fue Enrique Cáceres el primerista que anduvo con ellos en Nueva York aquel entonces y fue Cáceres quien grabó primero "Basura" con Los Panchos, y no Ovidio; aunque sí la volvieron a grabar después con éste cuando ya había sido dada a conocer antes con Enrique.

Hablando de "El Rey" (pero sigo siendo el rey), una vez unos cronistas en México se le echaron encima a Vicente “Chente” Fernández porque en España tuvo, según ellos, el atrevimiento y el descaro de cantarlo ante el rey Juan Carlos y la reina Sofía. Ya lo traían al pobre de Chente cogido de los cabellos. Como hay que dar a Dios lo que es de Dios, y al César lo que es del César, luego, le preguntaron al monarca acerca del incidente, disculpándose, y el rey Juan Carlos los cagó a todos los periodistas escandalosos de México diciendo que en su música José Alfredo Jiménez "sigue siendo El Rey”. Lo que no sabían es que el rey Juan Carlos es un aficionado a la música folklórica de México y en ese momento ya no hallaban ni qué decir los periodistas. Cuentan que cuando Vicente cantó "El Rey", don Juan Carlos saltó como conejo del trono, muy entusiasmado, aplaudiendo jubilosamente a Vicente por ser ésta una de sus canciones favoritas.

“El Rey”, por Vicente Fernández:

Tuvo muchas musas José Alfredo.  Fue muy enamorado.  A Lucha Villa le dedicó "Amanecí en tus brazos":


A Irma Dorantes "Muy Despacito", cosa que inmortalizó Pedro Infante. Infante, por cierto, iba a verse con Irma Dorantes allá en Yucatán cuando se mató en un accidente aéreo:


A Columba Domínguez, esposa del Emilio “El Indio” Fernández (el mejor director cinematográfico mexicano de todos los tiempos, y también un gran actor), le dedicó "Un Mundo Raro":


A Lola Beltrán, quien se volteó después contra él a causa de Alicia Juárez y las intrigas de Paloma Gálvez, le dio su bolero "Si nos dejan":


Por cierto a Amalia Mendoza la inmortalizó con "Amarga Navidad":


Pero también estuvo ligado amorosamente con Irma Serrano, una mujer muy controversial.  A ella le dedico su ranchera "No me amenaces":


"Te solté la rienda" fue dedicado a Alicia Juárez y en ésta la compara a un potro a quien él debe soltar la rienda, dejarlo libre.  Ya estaba cansado José Alfredo y no vivió muchos años más después de componer esto que fue todo un éxito:


Quería José Alfredo que Alicia triunfara en México y hasta grabaron y se presentaron juntos. Le dio un exitazo con su corrido "La Araña" que rompió records de venta. De veras, amigos, yo creo que en el corrido de "La Araña" era a Alicia a quien se refería Jiménez ("ya estás tejiendo la red –o sea, la telaraña– como en aquella mañana... hoy comprendo que por eso me entregaste tu hermosura y me diste en cada beso tu ponzoña con dulzura"):


En "Cuando vivas conmigo" habla de su mucha edad frente a la juventud de Alicia diciendo que "tengo el pelo completamente blanco, pero voy a sacar juventud de mi pasado".  Y continúa diciendo que "te voy a enseñar a querer, porque nunca has querido. Ya verás lo que vas aprender, cuando vivas conmigo":


También le dedicó otra canción, esta tal vez más amarga "Yo debí enamorarme de tu madre":


Sí, él sabía que le llevaba muchos años y cuando él falleció Alicia permaneció por un tiempo en México, pero sintiendo como que allí la culpaban a ella indirectamente por la muerte de José Alfredo.  Se regresó a Estados Unidos y, años después, se volvió a casar con otro.  Aun vive, y lo único que le quedan son los recuerdos.

Les conté que también a María Félix, la Doña, María Bonita, le dedicó una canción. Habían trabajado juntos en la pelicula "Juan Gallo" y compuso dos canciones para la película "La Bandida" con María Félix, aunque la que interpreta en la cinta es Lola Beltrán.


Cuando Juanga (Juan Gabriel) empezó a hacerse famoso Lucha Villa grabó un álbum con sus canciones y por eso le reclamó José Alfredo "¡Qué! ¿No que tú eras mi musa?". “Quieren comparar a Juan Gabriel con José Alfredo pero le falta mucho, amigos”. Si yo, que sé tan poco de música, sé que esto que les cuento es verdad, ¿Qué no les podrán decir quienes de veras conocen del tema?

Recuerdo que una vez llegaron mis tíos de visita a casa. Traían un alboroto. Venían con el chisme o noticia de que había fallecido en México José Alfredo Jiménez.  No lo podíamos creer. Yo no lo podía creer. "¿Cóoomo? ¡No es posible!".  Sin que nadie me viera, me encerré en mi recámara con las luces apagadas, y lloré por José Alfredo Jiménez porque me había criado con sus canciones y con las de Los Panchos.  Llegaron sus canciones hasta el mero fondo del público.  Su música era un retrato de lo que todos sentían en su interior.

Ya hace tantos años que falleció, pero su música nunca muere y sigue "Siendo el Rey" de la misma manera que Los Panchos siguen siendo "El mejor trío de todos los tiempos".  No hay ni ha habido quienes igualen al uno ni a los otros.  Fueron José Alfredo y Los Panchos unos genios irrepetibles de la naturaleza.
Frank Chávez


viernes, 7 de marzo de 2014

30 Mujeres conquistadoras

Dice la escritora chilena Isabel Allende que “las mujeres tienen el punto G en el oído, y quien busque más abajo pierde el tiempo”. Es autora de la novela histórica “Inés del alma mía” en la que narra las aventuras matrimoniales y extramatrimoniales de doña Inés Suárez en los años del Descubrimiento y la Conquista de América, de su finado esposo don Juan de Málaga, y de su viudez que la llevó a los brazos de don Pedro de Valdivia; novela cuyo título tomó prestado la Sra. Allende de Doña Inés de Ulloa, otra famosa conquistadora que le puso el tatequieto al Don Juan Tenorio de José Zorrilla. 


(todas las imágenes son bajadas de Internet)

No caben dudas de que, como dijo alguno, “Detrás de todo gran hombre hay una gran mujer”; y así lo descubrieron los franceses al decir que, ante cualquier hecho, en primer lugar “Cherchez la femme”.

Si un hombre se comporta de forma inusual, o de una manera inexplicable, es porque está tratando de encubrir su relación con una mujer, o tratando de impresionar y ganar el favor de alguna. La expresión proviene de la novela de Alejandro Dumas (padre) titulada “Los mohicanos de París” (1854) y la primera vez que se usa en la novela se lee: ¡Cherchez la femme, pardieu, cherchez la femme! (Wikipedia)

El 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, y van mis felicitaciones para todas las mujeres que en el mundo han sido, y son, parte de esta minoría; minoría que no lo es porque, según datos de Population Reference Bureau, “A nivel de todo el planeta el tanto por ciento de hombres y mujeres que nacen está muy equilibrado y podríamos decir que hay un empate técnico: 50,34% hombres y 49,66% mujeres”. Un 0.68% de diferencia en una población que pasa de 7.000 millones de personas es absolutamente despreciable. Estamos empatados y tengo un reclamo para hacer: ¿En dónde están las 7 mujeres que supuestamente le corresponden a cada hombre? Ese cuento se lo inventó yo no sé quién, y yo me lo creí. ¡Ah, bobo! Por mucho tiempo he venido pensando que el mundo me debe por lo menos cuatro o cinco, pero ahora resulta que soy yo el que le salgo a deber al mundo.


No soy amigo de resaltar el sin fin de días internacionales de cualquier cosa, incluido el del orgullo gay extendido a toda la población LGTB; y el de todas las profesiones habidas y por haber, incluido el Día Mundial del Archivista que se celebra el 8 de junio. En cuanto al Día Internacional de la Mujer, tiene connotaciones especiales.

http://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_Internacional_de_la_Mujer


Una de las razones para que la fecha tenga relevancia es que coincide con el aniversario de una tragedia que tuvo repercusiones por haberse incendiado en Nueva York una fábrica de camisas llena de obreras inmigrantes que trabajaban allí como costureras y no pudieron salir porque las tenían encerradas con candado. Se achicharraron. ¡Fuck, guy!, como dicen los vecinos de Harlem.


Me sorprende el curioso origen de la palabra inglesa “fuck”, que equivale al verbo joder en la connotación que le dan los españoles de fornicar, puesto que la palabra anglomaldiciente tiene otra connotación que en español equivale a las exclamaciones ¡mierda, compa! (región caribe colombiana); ¡home, no jodás! (región paisa colombiana); ¡coño, chaval! (España); ¡cónchale, vale! (Venezuela); ¡órale, buey! (México); ¡che, la puta! (Argentina). 


Según leí, la palabra inglesa es una sigla medieval de cuando los vasallos tenían que pedir permiso y pagar tributo al Rey, en los tiempos del derecho de pernada, para poder casarse e irse de luna de miel. El Rey se los concedía en un documento que pegaban en la puerta para que nadie los molestara porque estaban Fornicating Under Consent of the King, o sea que fornicaban con permiso del Rey. Esa palabra fuck en inglés es tan malsonante que muchos, para no pronunciarla, la llaman eufemísticamente “la palabra F” (the word F).


En España el verbo joder es un verbo de esconder en la conversación cuando hay niños cerca; pero entre nosotros no, puesto que para nosotros ese verbo equivale a molestar, fastidiar, importunar, celar, echar cantaleta, según el dicho machista que a veces repito de “mujer que no jode es hombre, y si no cela es porque tiene mozo” (mozo, en este caso, equivale a un amante clandestino).


No fue el humorista Groucho Marx el primero que dijo la frase, pero sí fue el que le dio un interesante giro al decir que: “Detrás de todo gran hombre siempre hay una gran mujer… y detrás de ella está la traicionada esposa”.


A veces en mis dichos o en mis escritos coloquiales doy la impresión de ser machista, cuando en realidad no lo soy. Todo lo contrario, soy partidario de defender los derechos de la mujer, y me alegra que hayan alcanzado el derecho al voto, llegando a la presidencia de sus países, y obteniendo altos logros en la vida laboral. Eso me gusta, como también no sólo practico la democracia e igualdad de derechos en el hogar sino que considero que hay aspectos en los que la mujer lo hace mejor que uno. En mi casa mercar es un privilegio de mi señora, y administrar la economía familiar también lo es. Ella es mucho mejor administradora del presupuesto hogareño que yo. Es también la que conduce el automóvil porque lo hace mejor que yo, que ya no tengo licencia de conducción porque mis amigos me consideraban un peligro al volante y me vetaron para esa labor. Es ella, también, la que tiene el control de la televisión porque quien manda, manda.


Así es que considero una injusticia el papel secundario al que fue sometida culturalmente la mujer por siglos y milenios; y en este caso particular me refiero al de las mujeres que acompañaron a los descubridores, conquistadores, y colonizadores de América. Pareciera que ellas no existieron, y que viajaron hombres solos a la conquista, expropiación, y expoliación de las indígenas nativas. La Historia, escrita por historiadores, no las registra en sus anales y bitácoras, o la registra de manera muy precaria, aunque hay excepciones como la de William Ospina Buitrago, historiador, ensayista, escritor, y poeta, que en su libro “La serpiente sin ojos” –que completa su trilogía de novelas históricas con “Ursúa” y “El país de la canela”– nos habla de doña Inés de Atienza. Dirá algún historiador que don Blas de Atienza llegó al Perú acompañando a don Francisco Pizarro, y que tan pronto vio a una princesa indígena, hermana del inca Atahualpa, se enamoró de ella engendrándole una hija (que tras de ser huérfana y viuda cayó en los amantes brazos de don Pedro de Ursúa). Eso es históricamente cierto, pero hay que dejar que sea el poeta William Ospina el que nos lo cuente con sus musicales palabras:

… Al parecer don Blas estaba mejor hecho para el amor que para la guerra, porque el día en que entraron con Hernando de Soto en el refugio del rey inca en las montañas del Perú, mientras los otros soldados recorrían con ojos recelosos las largas filas de flecheros y de lanceros incas, él se quedó mirando desde su caballo el cerco de mujeres que envolvía como una flor al extraño rey al que estaba prohibido mirar y, entre todas ellas, vio sólo a una…”.

William Ospina lo leyó en las frías palabras de los historiadores, pero su condición de poeta le permite especular:

No sé cómo se encontraron, pero me alegra saber que en medio de tantas escenas de sangre y de horror que abundaban en aquellos días, hubo también, más oculto a los ojos del mundo, un cuadro que no fue de violación ni de infamia, sino la secreta conquista de aquella muchacha por este soldado que la amó sólo con verla, y que comprendió en el abrazo que su larga demora en el istmo de Panamá no había sido una espera de tierras y crímenes sino del amor que le habían guardado las estrellas”.

Se ha dicho que los descubridores y conquistadores españoles se apoderaron de las mujeres indígenas, vejando el honor de los aborígenes, y uno se ha creído la historia sin cuestionar si el asunto tiene lógica o no. Habría que empezar por admitir que el concepto de dignidad monógama europeo y el de los indígenas americanos, al igual que el valor que ambas culturas concedían al metal oro, es diferente. Para ambos la virginidad no tenía el mismo sentido. ¿Nos hemos puesto a pensar en que es posible que las mujeres indígenas no fueran forzadas a tener relaciones con los hombres barbados, sino que se sintieran atraídas por el poder que emanaba desde sus cuerpos, desde sus voces, desde sus cabellos rubios y desde sus ojos claros? Esos son factores de conquista aún en la actualidad. Es posible que a los hombres indígenas les atrajera la idea de que sus mujeres conquistaran el amor de los poderosos extranjeros y las indujeran a ello y hasta se las ofrecieran como quien dice en bandeja de plata o en lecho de estera. Quizás no hubo allí reatos de conciencia ni luchas por el tesoro guardado.

http://m.abc.es/cultura/20140216/abci-amores-conquistadores-mestizaje-pizarro-201402152100.html


Podría creerse que la mujer española no acompañó al hombre en su aventura de conquista del Nuevo Mundo, puesto que se piensa que la Historia no registra que ellas hayan desempeñado un papel importante en esa tarea, pero sí hay huellas y registros que en su precariedad han permitido a la escritora española Eloísa Gómez-Lucena publicar su ensayo titulado Españolas del Nuevo Mundo.

Las valientes españolas que pusieron rumbo a América, artículo de Manuel de la Fuente para ABC.es, sobre el libro Españolas del Nuevo Mundo

http://m.abc.es/cultura/20131123/abci-mujeres-espaniolas-descubrimiento-america-201311232200.html

Españolas del nuevo mundo, de Eloísa Gómez-Lucena, 38 biografías de mujeres que participaron en la conquista. Entrevista con la autora realizada por la periodista Elena Viñas para El imparcial.es:
http://www.elimparcial.es/contenido/130994.html


Pienso que este ensayo es interesante, y que valdrá la pena leer el libro de Eloísa Gómez-Lucena que seguramente es una invitación para que muchas otras historias salgan a la luz destacando el papel que las mujeres desempeñaron en esa gesta heroica del Descubrimiento, la Conquista y la Colonia de América; una época que fue cruel con los hombres de raza oscura, e injusta con las mujeres de todas las razas, pero que tal vez no fue conquistada con tanta violencia por parte del hombre blanco como se piensa. Por lo menos no, en cuanto al lecho se refiere. 

ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)


martes, 4 de marzo de 2014

29 Mujeres inventoras

Hace poco mencionábamos a la bellísima actriz Hedy Lamarr que era ingeniera y fue la inventora de la técnica de conmutación de frecuencias en espectro ensanchado, que tuvo inicialmente un uso militar y es soporte de las radiocomunicaciones actuales. Como ella hay muchas mujeres inventoras, así su papel no sea muy divulgado; y quién sabe cuántas más cuyos inventos fueron apropiados por sus maridos, padres, hermanos, hijos, o jefes sin darles el crédito merecido.

Hedy Lamarr

Cuando se menciona el apellido Lovelace (“Lazo o nudo del amor”) es más fácil asociarlo con la actriz Linda Lovelace –¡Qué nombre tan amoroso!– de la película pornográfica “Garganta profunda”, que con la condesa de Lovelace cuyo nombre de soltera era Lady Ada Byron por ser hija de lord George Gordon Byron, el reconocido poeta británico. Muchos la conocieron simplemente como “la hija de Lord Byron”, pero la importancia de ella radica en que fue la matemática que inventó el lenguaje de computadores sin el cual la sistematización no existiría. Muy importante en el mundo de los computadores fue la Almirante Grace Murray Hopper; pues fue la inventora del lenguaje Cobol, pionero de la programación moderna en sistematización. Katherine Blodgett se inventó el vidrio invisible que hace posible que podamos tomar fotos con la cámara sin que se vea el vidrio que protege la placa cuando accionamos el obturador, de lo que sólo nos percatamos cuando la fotografía sale impregnada de goticas de lluvia. Mary Anderson fue la inventora del limpiaparabrisas que nos permite conducir bajo un aguacero sin tenernos que meter a un parqueadero a pasar una y otra vez el brazo con el trapo sacudidor a lo largo y ancho del vidrio. Martha Jane Coston inventó las bengalas de colores que más que iluminar las noches de fiesta con juegos pirotécnicos fueron un sistema de señales con el que los barcos que zozobraban en altamar indicaban a los rescatistas su posición. Elizabeth Maggie J. Phillips inventó el juego de Monopolio que ha dado lecciones de economía a varias generaciones, y Ruth Graves Wakefield las galletas con chips de chocolate. Anna Connelly inventó las escaleras de evacuación de incendios en las fachadas de los edificios, que solemos ver en las películas hollywoodenses de detectives; Josephine Cochrane inventó el lavavajillas automático, Tabitha Babbitt la sierra circular, y Nesmith Graham el liquid paper corrector. Así usted no lo crea, son muchos los inventos de la actualidad que debemos al inteligente aporte de la mujer y se merecen todo nuestro reconocimiento y gratitud, según esta noticia que comparto con ustedes gracias al enlace de Yahoo.es noticias:

http://es.noticias.yahoo.com/fotos/10-famosos-inventos-descubiertos-por-mujeres-slideshow/



ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)


lunes, 3 de marzo de 2014

28 Bandoneón, en vías de extinción

En tiempos de mi bohemia adolescente se adentraban en mi alma las notas de un tango que sacudía mis fibras más íntimas y, aunque el título no lo dice, ese tema tiene tres protagonistas: el hombre enamorado, la mujer que lo abandonó, y el bandoneón como confidente de sus penas (duró su amor lo que un suspiro; pero no sabrás de olvido, hermano bandoneón).

Ella me dio esta pena”, tango con letra de Manuel Enrique Ferradás Campos y música de Enrique Cantore, interpretado por Carlos Vidal con la orquesta de Domingo Federico:


MUERTE DEL BANDONEÓN

Las carracas, las flautas de caña, y los primeros instrumentos musicales se cargaron en la mano o, llegado el caso, se llevaron en el hombro cuando se inventó el arpa. No era más. Para cuando llegó la invención del órgano, supongo, los músicos tuvieron que ir hasta donde estuviera instalado para tocarlo, y los escuchas ir detrás de los músicos, para escucharlo. No nos metamos en cuentos de clavicémbalos y clavecines, pero pensemos en que después se inventaron los pianos. Un piano de cola debió ser en esos tiempos un instrumento portátil, comparado con los órganos emplazados en los coros de las catedrales. El violín debió ser una bendición para los músicos, por tratarse de un instrumento que podía llevarse en el maletero de los carruajes. El asunto evolucionó y alguien se inventó una especie de órgano portátil del que queda por ahí tal cual ejemplar en los museos: el armonio. Para tocar a Bach no era lo mismo, claro, un órgano de catedral que un armonio; pero éste lograba acompañar los cantos de iglesia mientras pasaba la función. Del armonio se pasó al acordeón, como un instrumento de teclado sencillo, botones para ser más precisos, que podía colgarse de los hombros. Era un buen avance de transportabilidad, que evolucionó hacia el bandoneón, un instrumento de botones tan portátil como el acordeón pero cuyo segundo teclado, más que acompañar, permitía tocar simultáneamente una segunda melodía en el lado izquierdo a la par con la que se tocaba en el derecho. Fue un gran avance, pero por cosas del destino y por culpa de marineros emigrantes, no fue en las iglesias de Alemania donde más se le apreció sino en los lejanos puertos del Río de la Plata, más cerca de la Patagonia que de Roma, por cuenta de que el tango lo adoptó como su instrumento preferido.

Hubo un luthier alemán de nombre Heinrich Steinweg, fabricante de pianos, que con sus hijos emigró a Nueva York y empezó a fabricar unos de cola que todavía se pelean los mejores músicos del mundo con el americanizado nombre de “Steinway & sons”. Hay que entender que para un músico que viaja de correría por el mundo cargar con su piano es un encarte, por lo que los japoneses de la Yamaha se inventaron un piano electrónico fácil de transportar, digamos que bajo el brazo. Los hay hasta silenciosos que pueden ser tocados para que el sonido salga sólo por los audífonos del ejecutante, lo que es útil para practicar a las 3 am. en un apartamento de ciudad sin molestar a los vecinos, avances que no se soñaban por los días en que Bach dibujaba notas en el pentagrama. Ya existen hasta baterías electrónicas silenciosas dotadas de tambores, y timbales, y platillos, para músicos que parecen estar haciendo mímica.

Así como Steinway se hizo el más prestigioso fabricante de pianos; Amati, Guarneri y Stradivarius se convirtieron en los más prestigiosos fabricantes de violines en la ciudad de Cremona (Italia). Un Stradivarius no se compra, como se dice, con palos de tabaco; y para un músico poseer un instrumento de esos se requiere más que dinero al punto de que hay algunos que son propiedad de universidades y museos que los entregan en comodato a concertistas muy destacados. Más de un genio del violín anda por ahí tocando con instrumento prestado al que le paga asiento de avión para que viaje cómodo y no permite que la mucama del hotel le pase el trapo sacudidor ni por el forro.

En la ciudad de Carlsfeld (Alemania) un luthier se hizo famoso fabricando bandoneones conocidos a la manera de los Alcohólicos Anónimos (A. A.) como los “doble A”, por las iniciales del fabricante: Alfred Arnold. La Segunda Guerra Mundial acabó con su negocio, y los últimos los fabricó hacia 1939 haciendo que el tiempo y el deterioro convirtieran los ejemplares existentes casi en piezas de museo y literalmente en piezas de colección. Para obtener alguno de esos, hay que estar atento a cuál bandoneonista prestigioso está por su edad a punto de pasar a la otra vida, y ponerse al pie de la viuda mientras elabora el duelo para convencerla de que venda el instrumento heredado. Muchas lo entregan a una casa de subastas y el bandoneón es rematado al mejor postor. Lástima que el mejor postor no se mide en términos de mejor ejecutor sino del que más dinero tiene para la puesta. Hay un médico cirujano en el Japón, cuyo nombre no pude obtener, que tiene una colección de más de 40 bandoneones clásicos que ha obtenido en una paciente labor con su chequera y con los marchantes que tiene encargados de hacerles seguimiento en todo el mundo. He oído decir que su colección es absolutamente privada, y que sólo él tiene acceso a las bodegas donde los guarda en estanterías; lo que equivale a poseer una colección de cuadros de Picasso guardados en la bóveda de algún banco. Un bandoneonista de la vieja guardia dice que él pensó que tales instrumentos desaparecerían del público hace más de veinte años, y que es un milagro que todavía se oigan algunos en los escenarios de presentación.

Perfil.com ha publicado un artículo acerca del bandoneón y de Oscar Fisher, un luthier reparador de bandoneones que tiene su taller en Buenos Aires (Argentina), 


Hace algunos años se filmaron varios documentales acerca de los viejos cantores del tango, los que van desapareciendo; de los viejos bailarines y maestros de academia, de los viejos bandoneonistas que van cediendo sus trastos a las nuevas generaciones de intérpretes del instrumento. Este documental, filmado en el 2003 bajo la dirección de Alejandro Saderman, se titula “El último bandoneón”; y tiene como protagonista a Rodolfo Mederos, que toca un instrumento que perteneció a Astor Piazzolla; y a Marina Gayotto, la joven aprendiz que a costa de mucho esfuerzo logra hacerse en una subasta a una de esas apreciadas joyas denominadas “Doble A”, con ayuda del Sr. Johei Taniguchi, un músico que lleva tantos años viviendo en Buenos Aires que dice que ya es más argentino que japonés. Un bandoneón de esos está tasado en alrededor de tres mil quinientos dólares, lo que equivale en este momento a más o menos $7´000.000 de pesos colombianos y es una suma que para cualquier aprendiz suena inalcanzable, y más si uno se pone a pensar en que a algunos han llegado a quitarles la vida en atracos por robarles unos tenis o un celular.

EL BANDONEÓN, COMO EL AVE FÉNIX, RESUCITA

Oí decir que los bandoneones no han dejado de fabricarse, sólo que los nuevos productos no suenan como los legendarios doble A, con excepción de tal cual luthier solitario que consigue fabricar alguno de buena calidad para su propio deleite, como es el caso de Emilio Sittner, un argentino de ancestros alemanes. 

Argentina es Tango, entrevista a Emilio Sittner:

Pero ahora ha resurgido la casa fabricante de Carlsfeld en Alemania bajo la dirección de Anja Rockstroh, y ha conseguido fabricar instrumentos de la misma altísima calidad de sus antecesores, lo que puede hacer de la posesión de alguno de los antiguos bandoneones una curiosidad de museo, pero el sonido que tales instrumentos emitían ya no será exclusivo de algunos pocos y podrá estar al alcance de muchos en la medida que las leyes de la oferta y la demanda los hagan bajar de precio, lo que seguramente estimulará el surgimiento de más y más intérpretes entre los músicos de nueva generación.
Fábrica de bandoneones”, entrevista en Música Argentina.com:

Hace unos años vi la serie de documentales sobre tango en el cineteatro del Centro Colombo Americano de Medellín, pero he encontrado el enlace que me permitió volver a ver la historia de Mederos y Gayotto con el entrañable instrumento.

El último bandoneón”, de Alejandro Saderman:


Luciano Leocata, bandoneón

He oído al bandoneonista antioqueño Marco Aurelio Quiroz Ochoa contar la anécdota de su visita en Buenos Aires (Argentina) al ya anciano bandoneonista Luciano Leocata Recúpero, que murió de 97 años pero en ese momento tenía 94. La esposa lo recibió amablemente, pero le pidió que esperara porque el maestro se encontraba en su sagrada práctica con el instrumento y no podía interrumpírsele. Cuando salió, pidió excusas al visitante porque “Tengo que practicar dos horas diarias con este instrumento a ver si algún día logro dominarlo”.

ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)