domingo, 26 de julio de 2015

109. Mundo salvaje de indígenas, monos, y crédulos

Un sancocho es una sopa aguada o plato cocido en la que oportunamente se mezclan ingredientes de disímil cocción, para que ablanden y no queden duros, y para que tampoco se deshagan. El secreto está en mezclarlos en la justa proporción, y en saber cuál es el momento preciso de integrarlos al cocido.

Hago esta precisión porque lo que se sigue es, en la práctica, un sancocho de datos.

Reina Isabel II de España
(de Borbón Parma y Dos Sicilias)

Tal vez llegue el momento en que los genetistas se pongan a averiguar si por las venas de la cantidad de rubios de ojos azules que camina por nuestras calles corre sangre de la Reina Isabel II de España, de Borbón Parma y Dos Sicilias (el primer Borbón se remonta a siete siglos de antigüedad, proveniente de la dinastía francesa de los descendientes de Hugo Capeto); pero, por lo pronto, están empeñados en averiguar cosas acerca de las tribus indígenas que habitan nuestras selvas.

En los nueve años que viví en Cúcuta me solían lustrar los zapatos en el Parque Santander por el costado oriental, frente a la Catedral, cuya frondosa arborización daba sombra a los transeúntes y refugio a una manada de monos denominados araguatos, aulladores rojos, o cotudos (Alouatta seniculus). Entre sus ramas había palomas, recuerdo; y había osos perezosos, según dicen. Los lustrabotas debían ubicarse en un lugar seguro donde a sus clientes no les cayeran los viscosos desechos de los moradores de las ramas de arriba.


Los primates eran doce o quince bullosos micos de un tamaño más próximo al del orangután que al del tití. Creo que desaparecieron por sobra del con qué y falta del con quién. Uno de ellos, recuerdo, se peleó con la manada y fue a resguardarse en la terraza del entonces Banco Industrial Colombiano (hoy Bancolombia) en el costado occidental del parque, donde la poderosa máquina del aire acondicionado central combatía el sofocante calor de la ciudad. Al terminar la jornada del día se apagaron los equipos, y al mono se le hizo fácil dormir al pie de las aspas que durante el día agitaban el aire. Al día siguiente, cuando los motores se encendieron, el mono quedó tasajeado por la gigantesca licuadora, y los del mantenimiento del aire acondicionado se fueron de reparación de motor.

Manada de monos

A sus 62 años Mrs. Marina Chapman habla muy poco español y lleva el apellido del científico inglés con quien se casó, pero es colombiana de origen. Sólo que, como colombiana, no sabe cuál es su familia biológica ni cuáles son su nombre y apellidos de nacimiento, sino sólo los de su segunda familia de adopción en Colombia. Su segunda familia, porque la primera familia, que la adoptó cuando era una bebé, fue una manada de monos en algún lugar de la selva colombiana, cerca de la frontera con Venezuela. Fue esta una familia de crianza que durante varios años se hizo cargo de la que podríamos denominar, como a Tarzán, “Marina de los monos”. 

Marina Chapman

Esta es “La increíble historia de Marina Chapman”:

Menos mal que la señora Marina cayó en manos de los monos y no de los salvajes indígenas de los alrededores, porque otro sería su cuento.

Los integrantes de la tribu Motilón Barí, de las selvas del Catatumbo en el oriente colombiano, eran caníbales y se comían a todo cristiano que se pusiera a su alcance. Era ese su mecanismo de defensa, hasta que conocieron al misionero norteamericano Bruce Olson, a quien trataron de la enfermedad que padecía y estaban engordando para comérselo; pero él se ganó su aprecio… y los civilizó, cambiándoles la dieta y convirtiéndolos a la fe de Jesucristo.

Bruce Olson con los Motilones


Hay una pequeña isla asiática que tiene un área de apenas 72 kilómetros cuadrados y no se sabe cuántos habitantes, por la sencilla razón de que sus pobladores, cuya antigüedad se remonta a más de 60.000 años (para entender esto, baste saber que Jesucristo vino al mundo hace apenas dos mil), matan a todo el que se acerque a su territorio. Sentinel del Norte se llama esta isla del archipiélago de Andamán, y es un paraíso terrenal con paisajes bellísimos y naturaleza virgen espectacular protegida por escollos y acantilados, que nominalmente está bajo control o administración del gobierno de la India, pero eso es solo de nombre, puesto que ningún policía, ningún inspector, ningún funcionario; ninguno, absolutamente ninguno, puede acercarse a ellos porque lo matan. Simplemente, lo matan a flechazos. Así es que el gobierno indio ha establecido un perímetro de resguardo de tres millas alrededor del archipiélago, que es una zona prohibida para los visitantes. No se sabe de nadie que haya ido allá y haya vuelto para contarlo.

Sentinel del Norte, la isla sin contacto con el mundo en la que todos los visitantes son asesinados:


Jean-Pierre Dutilleaux y los Tulambis

Recibí un video en el que el antropólogo belga Jean-Pierre Dutilleaux establece contacto con la tribu de los Tulambis de Papúa en Nueva Guinea. Es un video conmovedor por constituirse, según se dijo, en un documento audiovisual del primer encuentro de esa tribu indígena con blancos procedentes de Europa.

Dijo alguien que los indígenas estaban haciendo una simulación, a lo que Dutilleaux comentó, en defensa de su cuento, que: “Si estos tulambis son actores, deberíamos concederles el Premio César por su actuación”.


Publicado el 1 jul. 2012:

Luego de muchos obstáculos, el equipo de Jean-Pierre Dutilleaux, explorador y etnógrafo belga, tuvo el privilegio de contactar a finales del siglo XX con los Toulambis, una tribu que jamás había visto a un hombre blanco, ni se había relacionado con el mundo exterior. Ellos no creían en la existencia del hombre blanco, y cuando vieron a Jean-Pierre creyeron que se trataba de un zombie o muerto viviente.

En su estado más puro, y viviendo de manera tan primitiva como en la prehistoria, ellos no conocen la rueda ni nada que no sea el medio que los rodea. Viven de la caza en las selvas de Papúa, Nueva Guinea. Por primera vez en sus vidas probaron el arroz, que sólo les gustó con sal. Los golpes en su cabeza significan que les agrada la comida.

Es increíble ver sus rostros de miedo, desconfianza, y mucho asombro, ante las cosas absolutamente nuevas y extrañas que descubrían, como el metal, los espejos, el plástico, los equipos de filmación, la música grabada y el oír sus propias voces en el grabador. Permanecieron tres días cerca del campamento, y el último día aceptaron recibir medicinas.

Antes de partir, ofrecieron una danza y cantos de su tribu, luego se fueron marchando hasta perderse en la espesura de la selva... su hogar.

Se dice que una imagen vale más que mil palabras, y yo agregaría que un video vale más que mil imágenes pero… parece ser que no es verdad tanta belleza porque, con cuestionamientos puntuales, un equipo de 10 antropólogos ha refutado las afirmaciones de Dutilleaux en la publicación Libération Media. Según ellos, lo de Dutilleaux no pasa de ser un puro cuento.

Varillazo sobre los papúes. Diez antropólogos critican el reportaje difundido por el canal TF1” (Por Silvestre Huet para Libération de Francia, en enero 13 de 1996):


En la página de Wikipedia dedicada a Dutilleaux dice que la veracidad del video ha sido seriamente cuestionada y que, de acuerdo a un artículo en el Diario de la Historia del Pacífico, “…los archivos indican que el territorio de los Tulambis ha sido visitado anteriormente por seis expediciones, que fueron documentadas entre los años de 1929 y 1972”. Así que tal vez no haya que creer tanto en la virginidad de los tulambis, ni en la de la verde selva que los rodea, ni en la buena suerte de etnólogos a los que se aparece la Virgen mostrándoles el eslabón perdido.

En resumidas cuentas, “uno no puede creer ni siquiera en lo que ve”; y, mientras no se demuestre lo contrario, a doña Wikipedia de Google y al Sr. Google solamente se les puede creer la mitad.

Pero en El Heraldo.co de Barranquilla ha salido una noticia que tiene que ver con el archipiélago de Andamán, y ésta sí parece estar documentada en estudios de antropólogos y genetistas: Cristóbal Colón no fue el primero en llegar a América, porque antes ya lo habían hecho los euroasiáticos por el estrecho de Bering, cosa que ya se sospechaba. 

En artículo titulado “Estudios genéticos confirman que los primeros colonizadores de América llegaron del sureste asiático”, originado en la redacción de la DPA (Deutsche Press Agentur, o Agencia Alemana de Prensa), publicado por el periódico El Heraldo.co de Barranquilla en julio 21 de 2015, se dice que “…Los indígenas Suruí y Karitiana, que viven en la amazonia brasileña, se parecen sorprendentemente a los habitantes de la Nueva Guinea australiana, o a los de las islas de Andamán…”:


Según esto, ahora se descubre que otros indígenas del sureste asiático también vinieron a América, cruzando el océano Pacífico (¿En canoas, traídas por las corrientes marinas y los vientos?). Ya averiguarán los científicos cómo lo hicieron, pero por lo pronto el análisis genético a indígenas de la amazonia brasileña no deja duda: Tienen sangre asiática; y es posible que un análisis genético de la población que camina por nuestras calles tampoco deje lugar a dudas de que tenemos sangre indígena, por una parte; o también sangre africana, llegado el caso; pero sangre de la Reina de España, pocón-pocón.

Claro que desde los tiempos de don Carlos Darwin se dice que el hombre desciende del mono, y ahora la Iglesia ha venido a aceptar que Darwin “tal vez tuviera un poquito de razón”, en cuyo caso es posible que por nuestras venas también circule algo de sangre de los monos araguatos o cotudos que habitan por estos lados.

ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)


lunes, 20 de julio de 2015

108. Don Efe Gómez y sus dos familias (2 de 2)

En las primeras décadas del siglo XX, las tertulias eran reuniones intelectuales, casi siempre presididas por algún pontífice, en las que se cultivaba el arte de la conversación y se hacía despliegue de conocimientos y cultura. Del español Federico García Sanchiz dice Wikipedia que fue: 

…famoso charlista, hombre que había recorrido el mundo entero haciendo de la elegancia de su palabra su principal herramienta para la cultura y el trabajo… García Sanchiz fue charlista, una profesión, por así decirlo, que él mismo acuñó con su quehacer específico y, en realidad, inimitable; a mitad de camino entre la conferencia y el monólogo…”.

Don Efe Gómez

Don Efe Gómez frecuentó varias tertulias, con brillo, como amigo que fue de don Tomás Carrasquilla en la del café La Bastilla; y de la librería de Antonio J. Cano, que inspiró el poema de Ciro Mendía titulado “La tertulia del Negro Cano”:

Peinando canas llega /Efe Gómez, con esa figura de neto provinciano; /y, a seguido, despliega /la lona de su risa.  (Cano, /en su libro de cuentas, /no le importa que llegue este cuentista hermano; /así gordo, redondo, con sus líneas violentas, /tal que un Buda diligente y probo /–tallado en caobo–, /como diría un día /Federico García Sanchiz).

Al contraer matrimonio don Efe Gómez con doña Inés Agudelo Zuluaga en 1920, vivieron en una casa de la calle Maturín entre las carreras Recaredo de Villa y Pascasio Uribe, propiedad del canónigo Jesús María Marulanda. Al voltear la esquina vivió la Flor del Trabajo, María de los Ángeles Cano Márquez, cuyas tertulias intelectuales frecuentaba el maestro. 

María Cano

Corría el año de 1921, y dice la Cátedra María Cano de la universidad que lleva su nombre que: 

…Su primo Luis Tejada Márquez llegó a animar tertulias en casa de María, a las que asistían Efe Gómez, Abel Farina, y otros. Con ellos editó María la revista Cyrano (de Bergerac), una revista de artes en la que ella cometió poesía” (Con el seudónimo de Helena Castillo).

Esta revista, que se proponía salir el día domingo cada quince días, se editó por espacio de dos años, y el primer número salió el 4 de septiembre de 1921. El número 40, que fue el último, salió en abril de 1923. Colaborador asiduo de ella fue el maestro Efe Gómez quien tenía la colección completa, seguramente mandada a encuadernar para su preservación, puesto que la valoraba grandemente.

En 1922 nació su hija Margarita Gómez Agudelo, la primogénita de la docena de hijos que procreó en el matrimonio, y al fallecer el maestro ella tenía 18 años y Clarita, su hija menor, apenas 10 meses de nacida. Siete hijos más había tenido él antes de casarse, nacidos en unión libre con Carolina Quintero, una mujer de campo que era su vecina de la finca de El Picacho, donde él vivía, en la vía que de San Cristóbal conduce al municipio de San Pedro de los Milagros. De esa unión sólo sobrevivieron el Mono Bayardo, ya fallecido; y Cecilia, mujer centenaria que al momento de la entrevista que hicimos a doña Isabel Gómez Agudelo aún vivía en un asilo de ancianos de los Estados Unidos. Pasado el tiempo, Margarita contrajo matrimonio con Balmore Álvarez García, que sería editor de las obras de Don Efe, y son los padres de los cantantes y músicos Rodrigo y Leonardo Álvarez.

En vida del maestro, Margarita era una joven extrovertida, que cultivaba la amistad de muchos jóvenes de su edad. Uno de ellos fue mi tío Antonio José Casas Restrepo, a quien no conocí porque falleció dos años antes de que yo naciera, pero cuya sombra me cobija. Gracias a su amistad con Margarita, a quien le llevaba 8 años de edad, mi tío Antonio obtuvo el préstamo del volumen con la colección de revistas de Cyrano que tenía en su casa el maestro Efe Gómez. Desconozco las circunstancias, pero al parecer ingenuamente mi tío prestó ese volumen a un Coronel Fajardo que era su amigo… y no hubo forma de que el coronel devolviera el libro que le había sido prestado. Llegó el momento de rendir cuentas al maestro Efe Gómez, quien seguramente venía reclamando a mi tío por la devolución. Muertos los protagonistas, sólo me he enterado del asunto gracias a que Elena Casas Restrepo, mi nonagenaria madre, ha recordado el verso que en una esquela mi tío le remitió a don Efe ofreciéndole sus disculpas:

“Don Efe:

La colección de Cyrano,
que prestóme Margarita,
de una manera inaudita
se me voló de la mano.

Un día muy inhumano,
con estilo no gallardo,
al gran coronel Fajardo
de pena se la presté…
y no la recuperé.

¡Qué pena he sentido yo!
Perdón de mi ilustre bardo,
pido con todo respeto,
y le ofrezco mil disculpas.
Antonio Casas Restrepo”.

Terminando de rememorarlo, mi madre buscó en el fondo de un baúl y encontró una pequeña libreta de apuntes de tres pulgadas de ancho por 4.1/2 de largo en cuya portada se destaca el nombre de “Rosellón, las telas de duración” y promociona una “Rifa de $500.oo mensualmente entre los vendedores de sus telas” porque “Venda Rosellón, y ganará más”. En el interior hace publicidad al “Dril Rodrigo” y a la “Coleta Margarita”. En esta libreta encontré, de puño y letra de mi tío Antonio, escritos con tinta de las de pluma metálica y encabador, unos pequeños poemas agrupados bajo el título de “Periódico EL P.U.M.”. Los primeros son adivinanzas o acertijos que se refieren a alguien apodado “El Mono Vallejo” y a un señor Eudoro Restrepo, otro escrito el 25 de agosto de 1941 en homenaje a Su Majestad Elvira I por haber sido elegida como Reina del Fútbol, uno escrito a la memoria de su padre trágicamente fallecido, uno de corte existencial titulado “Hacia Dónde”, otro dedicado a su madre, otro a su hermano Alberto, otro a su recién nacido hijo Efraím… 

Y hay otro titulado “La Cabaña”, con subtítulo referido a la “Casa del Coronel Avelino Fajardo”, que me permitió saber quién fue el Coronel Fajardo que se quedó con la colección de revistas de propiedad de don Efe Gómez:

“Entre mirlas, jazmines, y cerezos; 
La Cabaña, de rara arquitectura, 
se yergue ante la calma y la frescura, 
de enredaderas y follaje espesos.

Libre está de los perjuicios esos 
que ocasiona el oro en su locura; 
un padre allí, con sin igual ternura, 
derrama la primicia de sus besos.

El agro, con fervor, un himno entona; 
manso arroyuelo la ilusión blasona 
que aroma el alma del sentido bardo. 

No tiene arribo la falaz tristeza, 
todo es ensoñación, todo es belleza; 
en tu cabaña, Coronel Fajardo".

Ya sabemos, entonces, que el Coronel Fajardo era amigo del tío Antonio Casas Restrepo, y que tenía una finca nombrada “La Cabaña” adonde lo invitó para quebrar su voluntad.

En el Diario Oficial de la República de Colombia, año 58 de publicación, con el nro. 18164 del 15 de marzo de 1922, página 2, aparece publicado el Decreto 309 de 1922 con nombramientos para proveer vacantes en dependencias del Ejército Nacional, y allí se promueve al Teniente Coronel Avelino Fajardo como Comandante del Regimiento de Infantería nro. 3 Antonio Ricaurte. 

Años después, en 1930, aparece el Coronel Avelino Fajardo como historiador publicando una “Biografía Militar de Ricaurte” en la editorial Empresa Gutemberg. 

Para marzo de 1944 Fajardo es mencionado por don Ricardo Olano Estrada en sus memorias, y aparece como secretario de la Asociación de Amigos del Árbol, creada por la Sociedad de Mejoras Públicas de Medellín para promover la reforestación en la ciudad. 


Fue así como supe quién era el verdadero destinatario de los madrazos de don Efe que recibió mi tío.

Comparto con ustedes, de nuevo, la entrevista que Víctor Bustamante Cañas y yo hicimos a doña Isabel Gómez Agudelo Vda. de Correa, cuyo video lleva el título “Retrato de don Efe Gómez”; haciendo la aclaración de que algunos datos los he obtenido de la publicación “Efe Gómez” de la serie Palabra Viva en la biblioteca de la Universidad Nacional, Sede Medellín, efectuada en el año de 2004:


ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)
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LAS DOS FAMILIAS DE DON EFE GOMEZ

Isabel Gómez Agudelo 
Vda. de Correa


Por Orlando Ramírez-Casas (Orcasas)

Fue noticia el 9 de febrero de 2013 en los noticieros: Pasado mañana renunciará el Papa Benedicto XVI, de 86 años de edad.

Al caer la tarde, llegamos a casa de doña Isabel Gómez Agudelo vda. de Correa, de la misma edad del renunciante. Esta hija del maestro Efe Gómez conserva, a su edad, una lucidez, una vitalidad, y una amabilidad envidiables.

–    El Papa renunció y se retiró a descansar, pero nunca se descansa de la tarea de ser madre y abuela, que la acompañan a una hasta la muerte –nos dijo doña Isabel.

Nos habló, entonces, de su matrimonio con un compañero de trabajo en Avianca, donde laboró. Y nos habló de sus días de soltera, mientras esculcaba una caja con fotografías de las distintas épocas vividas. De pronto un par de lágrimas rodaron por sus mejillas:

–    ¡Ah!… ver álbumes de fotos viejas es duro. Se le arruga a una el alma de la tristeza.

Nos mostró las fotografías de sus tres nietecitas impúberes, por los días en que las visitó en París. “Tan lindas. Están grandes y siguen siendo bonitas”. Nos mostró fotos de sus hijas. “Son bonitas”, le dijimos. Entonces buscó otras en que aparecen ella y sus hermanas cuando estaban solteras “También son bellas”, agregamos. “Es que mi padre era buen mozo, y mi madre era linda. Nos viene de raza”. Su aspecto tiene el señorío y la plácida serenidad de una vejez vivida sin angustias, “Aunque vivimos momentos duros en la vida. No todo fue agua de rosas”, nos dice, pero su voz no va acompañada de nostalgia sino, paradójicamente, de una risa franca y contagiosa, como quien da a entender que ya ha pasado la página del dolor.

–    Mi madre, Elena Casas Restrepo, tiene su misma edad, doña Isabel ¿Acaso fueron amigas?

–    No la recuerdo. ¿Dónde estudiaba?

–    Hizo primaria en la escuela de las Hermanas Salesianas de María Madre Mazzarello, al voltear la esquina de su casa.

–    ¡Ah!, es por eso. Nosotras éramos pobres al morir papá, pero un tío materno se hizo cargo y nos puso a estudiar en buenos colegios como si fuéramos ricos.

–    Tal vez fue el tío Miguel, autor de la letra de Antioqueñita…

–    Noooo. El tío Miguel pilaba por el afrecho viviendo en casa prestada por mis abuelos.

Su hijo David pasaba en las mañanas a casa de doña Inés Agudelo Zuluaga vda. de Gómez a bañarse y vestirse para ir al trabajo. Tuvo una novia a quien quiso, pero ella quería a otro y lo desdeñó, por lo que él se suicidó disparándose en la cabeza durante una función de cine en el Teatro Junín.

–    Fue velado en nuestra casa, y allí mi tío le dedicó los siguientes versos, mientras contemplaba el féretro con estupefacción:

“Me dicen que sus desdenes
te llevaron a la fosa.
Más vale morir de amor
que de cualquier otra cosa”.

Vivieron épocas difíciles, de eso no hay duda, pero ahora puede verse a doña Isabel viviendo unos años postreros tranquilos y rodeada del afecto de su descendencia.

Al llegar a casa, le conté a mi madre sobre esa visita.

–    ¿Vos la conociste, mamá?

–    A ella no, porque era de las que estudiaban en colegios de transporte en bus. Yo era estudiante de las de a pie. Su hermana Margarita sí fue amiga de mi hermano Antonio José, que también fue amigo de don Efe Gómez y se consideraban colegas por poetas y porque los dos trabajaron en las minas del Zancudo. Recuerdo unos libros que le reclamó don Efe a Antonio, y él le contestó con esta estrofa:

“Don Efe:

La colección de Cyrano,
que prestóme Margarita,
de una manera inaudita
se me voló de la mano.
Un día muy inhumano,
con estilo no gallardo,
al gran coronel Fajardo
de pena se la presté
y no la recuperé.
¡Qué pena he sentido yo!
Perdón de mi ilustre bardo,
pido con todo respeto,
y le ofrezco mil disculpas.
Antonio Casas Restrepo”.

La pena del tío Antonio fue por la involuntaria pérdida de los libros prestados, y su impotencia para devolverlos puesto que su situación económica no era boyante por esos días.

–    Es que en otros tiempos la situación económica de la familia fue dura. Gracias a Dios ahora me está tocando vivir una vida descansada y con comodidades, rodeada del amor de todos ustedes.

Con el correr de los años, la vida igualó a estas dos abuelas que pudieron ser amigas de juventud, por la vecindad; pero no se juntaron, por sus destinos.

ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)
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Nota adicional de Orcasas sobre un comentario recibido en febrero 9 de 2023:

"A mi entrada sobre don Efe Gómez en el blog Postigo de Orcasas llegó un comentario que no autoricé insertar por dos razones:

La primera, que no tiene el nombre del comentarista ni datos de contacto, sino que aparece como de autor anónimo, lo que contraviene los principios enunciados en el encabezamiento del blog.

La segunda, que es una profusión de datos que no se refieren a don Efe Gómez sino a su yerno el editor Balmore Álvarez García.

De todos modos, considero interesantes los aportes dados por el comentarista, y los copio en una carpeta privada para tenerlos en cuenta en posteriores publicaciones atinentes a la persona de Balmore".

domingo, 19 de julio de 2015

107 Don Efe Gómez y sus varias casas (1 de 2)

En compañía de Víctor Bustamante visité a doña Isabel Gómez Agudelo viuda de Correa en su casa del barrio El Poblado de Medellín, con el propósito de entrevistarla como hija del escritor Don Efe Gómez. A sus 87 años es una mujer vital, sonriente, amable, que abrió con generosidad su corazón a los recuerdos.



"Alonso Álvarez Gaviria, para servir a usted… como antioqueño del puro plan de la villa de Medellín… Nacido en la Quebrada Arriba entre el Puente de Mejía y el Puente de La Toma”.

Así se presenta, al narrador, el personaje biografiado en el cuento “El paisano Álvarez Gaviria”, en la semblanza que hizo el ingeniero fredoneño Francisco “Don Efe” Gómez Escobar, quien de soltero trabajó en el Chocó donde debió conocer a alguien cuyas señas quedaban retratadas en este cuento en que hace nacer al personaje en el barrio de la Quebrada Arriba a orillas de la quebrada Santa Elena, la que hoy corre cubierta por la arborizada avenida La Playa de Medellín, avenida que recibe ese nombre porque cuando la quebrada corría descubierta sus orillas estaban bordeadas de arena donde las mujeres iban a lavar ropas y los hombres a mazamorrear oro en batea. El personaje del cuento dice que nació “entre el puente de Mejía, y el puente de la Toma”, lo que sitúa su venida al mundo entre la carrera 45 (El Palo) y el puente que une a los barrios de Buenos Aires y Enciso (carrera 32). 

Yo conocí la quebrada cuando estaba destapada –nos dice la octogenaria hija del maestro Efe Gómez, doña Isabel Gómez Agudelo vda. de Correa; quien a sus 87 años conserva una lucidez, una vitalidad, y una amabilidad envidiables.

A unos 50 metros de la avenida La Playa, en cercanías del puente de Mejía sobre la carrera Córdoba (carrera 42 nro. 50-69), vivió el maestro Efe Gómez sus últimos años; y allí lo veló en 1938 su viuda, doña Inés Agudelo Zuluaga, antes de ir a vivir con sus huérfanos a la casa de Ayacucho con Mejía Peláez que se conoció como “Casa de don Efe Gómez”. Don Efe Gómez nunca vivió en ella. “Esa casa nos fue regalada por iniciativa de doña Sofía Ospina de Navarro, porque habíamos quedado muy pobres, ya que mi padre ganó plata a montones pero fue despilfarrada en la vida bohemia”. Cuando se casaron, Don Efe tenía 50 años de edad y su esposa 20, pero 30 años no fueron óbice para ese matrimonio que se realizó entre “mi padre, que era un hombre buen mozo; y mi madre, que era una mujer muy linda”, según cuenta doña Isabel; como tampoco lo fue el hecho de que Don Efe, soltero empedernido hasta ese momento, tuviera 7 hijos con Carolina Quintero, una campesina de los lados de la finca de sus hermanas en El Picacho “de los que sólo sobrevivieron el mono Bayardo, un pelirrojo pecoso que era un tarambana al que mi padre quería mucho y mi madre toleró a regañadientes; y Cecilia, que con ciento y pico de años aún vive en un asilo de los Estados Unidos”. Sólo faltó la bendición del cura para que esa campesina y sus 7 hijos se convirtieran en el primer hogar del maestro Efe Gómez, bendición que sí tuvo doña Inés.

Mi padre, soltero y parrandista, llegaba a veces de madrugada a la finca donde vivía en El Picacho; y entraba al cuarto donde dormía, montado en el caballo que dejaba amarrado a la baranda de la cama, porque no tenía alientos de llevarlo a la pesebrera.

Dentro del matrimonio con doña Inés Don Efe tuvo doce hijos, incluidas dos parejas de mellizos que le hicieron decir al maestro que él había nacido dotado “con escopeta de dos cañones”. “La casa donde murió mi padre está intacta, como entonces, y es ahora el restaurante La Antigua, frente a las instalaciones de El Pequeño Teatro”. Queda en diagonal porque el frente, propiamente dicho, es el callejón (calle 50 A) de la Universidad Cooperativa de Colombia. “Yo era una adolescente de 14 años cuando él murió, pero me impresionó que cuando lo estábamos velando en la sala de la casa salí a la esquina en el momento en que bajaban con una carretilla y en ella transportaban el busto de mi padre que habían desmontado de su lugar y no sé qué se hizo, o adonde lo llevaron. Sentí como si en esa carretilla estuvieran trasteando su memoria”

Nunca tuvo casa propia el maestro Efe Gómez, puesto que la casa de Ayacucho, con su bello antejardín, sus cinco habitaciones, su pileta, su pozo de agua propia, y su amplio solar sembrado de frutales, había sido el sueño que don Efe no pudo ver cumplido en vida. “La soñaba desde que estaba de novio con mi madre, que de soltera vivía en la casa de enfrente con mis abuelos”. Los abuelos maternos fueron el abogado y notario 4º del circuito de Medellín Avelino Agudelo Escobar y doña Anita Zuluaga Isaza, padres de doña Inés. “Que construyeron una mediagua en el solar, con entrada por la calle Colombia, para que viviera en ella mi tío Miguel, que fue el autor de la letra del bambuco Antioqueñita, con música de Pelón Santamarta”. La casa que fue de don Avelino es ahora un centro de diagnóstico automotriz; y la que fue de doña Inés en su viudez, contigua al estadero Jardín Clarita, fue demolida y es ahora un parqueadero y cambiadero de aceites para carros, y su acera una fritanguería callejera de chunchulla; en esta calle que están remodelando para tirar la nueva línea del tranvía que esperan inaugurar en el año 2015. Como dice el tango, “Se van, se van, las casas viejas queridas”.

En varias casas vivió el maestro Efe Gómez. La primera, en Maturín (calle 46) entre Pascasio Uribe Ochoa (carrera 42) y Recaredo de Villa (carrera 41), “fue donde nacimos la mayoría de los hijos”. Era propiedad del canónigo Jesús María Marulanda, pero fueron desahuciados porque el canónigo necesitaba “ponerla a rentar debidamente”. Fueron a vivir algunos en una finca de su pariente el padre Agudelo, en Bello; y otros donde las tías Gómez. “Luego vivimos en una casa de El Palo entre Cuba y Miranda, y para 1935 nos fuimos para la casa de los jesuítas en la finca Miraflores, rodeados de mangas y de vacas de ordeño”Esa dirección, según la nueva nomenclatura, corresponde a la carrera 45, El Palo; entre calle 59, Cuba; y calle 60, Miranda. Cuando la situación económica mejoró, alquilaron una casa amplísima de dos pisos donde cupieran los Gómez Agudelo en el primer piso y las hermanas Gómez Escobar en el segundo. Estaba situada frente al Instituto Isabel La Católica o CEFA (Centro educacional femenino de Antioquia) de la calle 50 (Colombia) al cruce con la carrera 41 (Mon y Velarde), en cercanías de la Plaza de Flórez. “De allí nos fuimos a vivir a la casa de Córdoba entre Colombia y La Playa, donde murió mi padre en 1938, cuando mi hermana Clarita tenía apenas 10 meses de nacida”.

Ojalá conserven esa casa donde él murió. Sería una lástima que también la tumbaran; como sería una lástima que demolieran la casa donde nacimos casi todos nosotros en Maturín con Pascasio Uribe –nos dijo doña Isabel Vda. de Correa.

Nada de raro tendría, doña Isabel –le dijimos– los paisas somos más buenos para tumbar monumentos arquitectónicos que para mantenerlos.

En el portal Neonadaísmo 2011 puede verse el video con la entrevista que nos concedió doña Isabel:

http://neonadaismo2011.blogspot.com/2013/05/blog-post.html

ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)


domingo, 12 de julio de 2015

106. Como dos extraños, tango en El Marabú

Hay una conocida anécdota acerca de Johannes Brahms y Johann Strauss II, hijo; a quien en familia, para diferenciarlo del padre, apodaban “Schani”; anécdota que figura tanto en la biografía de Brahms como en la de Strauss II. Dice la anécdota que una hija de este Strauss se acercó a Brahms en solicitud de un autógrafo para su álbum de recuerdos. Era costumbre que los compositores dibujaran un pentagrama y escribieran, antes de la firma, las notas de un par de frases musicales de alguna obra suya, y Brahms procedió a escribir dos líneas del vals “Danubio Azul” de Strauss hijo, agregando un comentario que significa algo así como “Lástima que esto no lo hubiera compuesto yo”. Aunque ellos eran amigos, esa frase entre colegas es todo un elogio a dicha obra.

Strauss II y Brahms

Encuentro una inconsistencia en esta anécdota por la sencilla razón de que en sus tres matrimonios, con Hetty Treffz, con Angelika Dittrich, y con Adele Deutsch, Johan Strauss II ¡No tuvo hijos!, según leo en el blog “El mentidero de Mielost”, artículo “Grandes Compositores: Strauss, los reyes del vals” (segunda parte):


"…Johann Strauss hijo al que dejábamos en 1862 recién casado con Henrietta Treffz. El matrimonio no tendría hijos, como tampoco los tendrá Johann con sus dos siguientes esposas...".

Pero tal vez esta jugosa anécdota no sea un infundio, sino que está mal atribuida. Quizás la damita que solicitó a Brahms el autógrafo no fue una inexistente hija de Johann Strauss II, sino su única sobrina mujer, Karolina Anna Strauss, que era hija de su hermano Josef.


Cuando entrevisté al pintor Ramón Vásquez Arroyave, le mencioné que en la ciudad había un pintor que pintaba con su estilo y hasta vendía cuadros falsificando la firma del maestro para darles valor comercial. “A mí eso no me molesta”, dijo don Ramón, “porque un plagio es un homenaje que le hacen a uno en reconocimiento de su obra”. 

Al hablar de plagios en el artículo sobre el tema “Estoy pensando en ti”, de Raúl Sampaio y Benil dos Santos, mencioné el tema “La clave azul”, registrado por el compositor mexicano Agustín Lara, cuyo verdadero autor es su padre, el médico Joaquín M. Lara:

Clave azul”, de Agustín Lara, interpretado por Javier Solís:

Dice este tema que “…ya se fue el sol de Marabú”, dando la letra a entender que es un lugar de México, un poblado, una isla, una playa; pero no pude encontrar a qué se refirió el autor al mencionar la palabra Marabú.

Marabú, ave zancuda

Marabú, arbusto de maleza

Marabú es un ave zancuda que se alimenta de carroña, y es también un arbusto muy común en Cuba donde se le considera maleza, por lo que dos cubanos han inventado una máquina para acabar con esa maleza. Pero unos investigadores han encontrado que con ella puede hacerse una biomelaza apta para producir energía eléctrica, transformándola de maleza en planta productiva. Su nombre ha dado lugar a que con él se bauticen cabarets, restaurantes, sitios públicos, y hasta una cuchilla de afeitar en Argentina cuya marca era “Marabú azul”.

Marabú”, bolero de la autoría del peruano Luis Barrios Rojas, con el nombre artístico de Lucho Barrios, también apodado “Mr. Marabú”, en cuya letra no se menciona esa palabra que le da el título (curiosidad que comparte con el pasillo “El aguacate”, del ecuatoriano César Guerrero Tamayo):

Varias versiones de este bolero se encuentran en la red, entre ellas las interpretadas por el Trío Antares (un trío ecuatoriano fundado en la colombiana ciudad de Ipiales), por el Trío Singular (de la también colombiana ciudad de Pasto), y por el colombiano Elías Ramírez.

Elías Ramírez, de Medellín, adoptó el nombre artístico de Marabú, y con él cosechó éxitos en los años 60 en su ciudad natal, al igual que lo hizo después en Argentina y en Perú, países adonde viajó; y en México, país donde reside. Estuvo en Medellín en la semana santa de abril del año 2007, y con él visitamos a su amigo Aníbal “El gordo” Moncada en El Patio del Tango, dos meses antes de que éste muriera.

Marabú”, bolero de la autoría del peruano Lucho Barrios, apodado “Mr. Marabú”; interpretado por el colombiano Elías “Marabú” Ramírez:

Marabú fue también el nombre de un exitoso cabaret tanguero de Buenos Aires (Argentina), que solía frecuentar el letrista José María Contursi.

Historia de amor en El Marabú”, artículo de Eduardo Parisi publicado el 27 de marzo de 2011 en la sección Secreta Buenos Aires, del periódico Clarín.com:

"…El Marabú era uno de los tantos cabaret (una palabra francesa que significa “taberna”) de la activa vida nocturna que reinaba en Buenos Aires. Y entre sus habitués estaba José María Contursi, “Catunga” para los amigos. El poeta había recibido una música compuesta por su amigo Pedro Laurenz (un bandoneonista de lujo) y estaba buscando una historia para darle letra. La encontró en el local de la calle Maipú.

En ese lugar trabajaba una chica que había llegado desde Córdoba encandilada por las luces de la gran ciudad. Y dicen que su belleza se destacaba. Allí, después de un tiempo, esa joven formó pareja con uno de los mozos, también cordobés. La idea de ambos era seguir algunos pocos años más con aquella vida nocturna, juntar unos pesos y luego retirarse para buscar otros horizontes.

Aquello era demasiado lindo para que durara y la realidad se ensañó con ellos. Una noche, que pareció más oscura, tres hombres llegaron al cabaret y sacaron a la chica por la fuerza. Lógicamente su pareja y sus compañeros la defendieron. Pero uno de los tres visitantes puso sobre la mesa un argumento que los sorprendió: aquella mujer era su esposa. Y mostrando la libreta de casamiento, dijo que estaba allí para rescatarla de aquel lugar de vicio y perdición. Las costumbres de la época no pudieron con el amor y la muchacha marchó hacia Córdoba. Abatido, el mozo entró en una espiral depresiva que ni sus compañeros ni el ruido de aquella vida de jarana lograban atenuar. Por eso, tres años después, y viendo que la herida seguía abierta, empezaron a alentarlo para que fuera a buscarla. Aquello sería la estocada final.

La encontró atendiendo un almacén en las afueras de la ciudad de Córdoba. De aquella diosa de la noche no quedaba nada. El tiempo y las angustias no sólo habían cambiado su físico para mal. Su pensamiento estaba en otro circuito que no era el de él, ese que habían soñado juntos.

Con esos datos, Contursi armó la letra de “Como dos extraños”, un tango de los memorables.

“Que gran error volverte a ver/ para llevarme destrozado el corazón/ Son mil fantasmas al volver, burlándose de mi las horas de ese muerto ayer” , dice el poeta. Y concluye: “Y ahora que estoy frente a ti parecemos ya ves dos extraños/ Lección que por fin aprendí, cómo cambian las cosas los años / Angustia de saber muerta ya la ilusión y la fe…/ Perdón si me ves lagrimear, los recuerdos me han hecho mal”.

Así que esta es la historia que hay detrás del tango “Como dos extraños”, en donde la realidad supera a la ficción.

ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)
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“Como dos extraños”

Tango con letra de José María Contursi y música de Pedro Laurenz, interpretado por Roberto “Polaco” Goyeneche.


Me acobardó la soledad,
y el miedo enorme de morir lejos de ti.
¡Qué ganas tuve de llorar
sintiendo junto a mí
la burla de la realidad!
El corazón me suplicó
que te buscara, y que le diera tu querer.
Me lo pedía el corazón,
y entonces te busqué…
creyéndote mi salvación.

Y ahora que estoy frente a ti
parecemos, ya ves, dos extraños.
Lección que por fin aprendí:
¡Cómo cambian las cosas con los años!
Angustia de saber muertas ya
la ilusión y la fe.
Perdón si me ves lagrimear.
¡Los recuerdos me han hecho mal!

Palideció la luz del sol
al escucharte fríamente conversar.
Fue tan distinto nuestro amor,
y duele comprobar
que todo, todo terminó.
¡Qué gran error volverte a ver
para llevarme, destrozado, el corazón!
Son mil fantasmas al volver,
burlándose de mí,
las horas del que ha muerto ayer.


domingo, 5 de julio de 2015

105. Estoy pensando en ti, plagio al desnudo

Se dice que cuando Johannes Brahms firmó el álbum de autógrafos de una damita de la familia Strauss, dibujó un pentagrama con algunas notas del Danubio Azul de su amigo Johann Strauss II, hijo, y como homenaje de admiración escribió: “Me hubiera gustado componer esto”.

Dos frases bíblicas suelen ser fundidas o confundidas en una. De una parte, dice el Eclesiastés (1:2-3) que “Vanidad, pura vanidad, nada más que vanidad… no hay nada nuevo bajo el sol”; cuya primera parte suele citarse, sin perder el sentido, como “Vanidad de vanidades, todo es pura vanidad”. Y de la otra, dice el evangelista San Lucas (8:17) “Porque no hay nada oculto… que no haya de ser conocido y de salir a la luz”. 

Metidas las dos en una mezcladora, sale una fusión bastante escuchada: “No hay nada oculto bajo el sol… todo se sabe”. Esta última cita no es literal, pero es verdad.

El verbo desconocer y el verbo ignorar significan “no tener conocimiento de algo”; pero también significan “tener conocimiento y hacer caso omiso de ese conocimiento”, o sea desconocerlo, ignorarlo, darse por desentendido.

Para que nos pongamos en contexto, recordemos dos frases que se atribuyen a Voltaire y no son de él: “Estoy en desacuerdo contigo, pero daría mi vida por defender tu derecho a expresarte” y “Calumniad, calumniad, que de la calumnia algo queda”. Nunca las dijo, pero le siguen atribuyendo estas dos frases, como lo dejo registrado en la entrada “Frases apócrifas” que está insertada en este blog. 

Ya sabemos que a García Márquez le han atribuido cosas que él no escribió. Pero lo que sí escribió en su autobiografía “Vivir para contarla”, acerca de sus consejeros literarios, fue que “lo único que me recomendaban era que no cometiera ningún plagio que se notara demasiado”. Reconocer esto, tal vez implique que ningún autor está libre de ser víctima o victimario de plagio.

Declaro que soy admirador ferviente de Agustín Lara, y que no sólo me gustan sus canciones sino que admiro su forma de cantar. No quiero dejar dudas sobre mi admiración por él. Pero no soy incondicional suyo, ni de nadie; porque mi admiración está supeditada a la verdad, y nada más que la verdad. Como dijo Aristóteles, “Soy amigo de Platón, pero más amigo soy de la verdad”.

Hace un tiempo vi un video del programa “La historia detrás del mito” de TV-Azteca, la cadena mexicana de televisión, sobre la vida de Lara. Infortunadamente el video ya no está disponible en la red, pero en ese programa sus biógrafos Pavel Granados y Guadalupe Loaeza (autores del libro Mi novia la tristeza, sobre la vida del compositor) contaron que por lo menos uno de los temas registrados por Agustín a su nombre, el danzón “La clave azul” (Ya se va la clave azul, se va el sol de Marabú. Ya se va, no volverá, jamás, pero jamás, la clave azul), no era suyo sino de su padre, el médico Joaquín Lara.  

La clave azul”, por Agustín Lara:


Agustín Lara era un grande de la música romántica, pero era un músico-poeta-loco lleno de defectos. Dice Francisco “Paco I” Ignacio Taibo Lavilla, que “Yo no recuerdo que Agustín Lara haya dicho nunca una verdad. Era un mentiroso profesional”; y Pavel Granados dice que “Lara era manipulador y mentiroso”. 

Aparte de ser mitómano, inventor de sus propios mitos, cometió ese lapsus de registrar como suyo lo que era de su padre. 

Hay obras de Agustín que aparecen registradas a nombre de su hermana María Teresa Lara como testaferro, como por ejemplo “Oración caribe”, cosa que hizo él para evadir exclusividades en derechos de autor de los leoninos contratos de regalías que le imponían las casas disqueras.

Oración caribe”, por Agustín Lara:


Resulta que en México le hicieron un homenaje al, en ese entonces, ya fallecido compositor; y entre los artistas se presentó la cantante Imelda Miller (Imelda Mézquita Pérez de Miller) de quien se dice que “presumió de ser la única cantante en México que había grabado Estoy pensando en ti”; lo cual no es cierto porque se sabe que esa canción fue al menos grabada por la mexicana Elvira Ríos, una de las intérpretes preferidas de Lara para el estreno de sus canciones, junto con Toña la Negra, Ana María Fernández, Ana María González, Rebeca, Chabela Durán, Carmela Rey, y… creo que no más. Claro que hay muchas intérpretes de su música como Libertad Lamarque, Chabela Vargas, María Dolores Pradera, Josephine Baker, y muchas otras, incluida Natalia Lafourcade que nació cuando él ya tenía trece años de fallecido, pero no entran en la categoría de las que estrenaron sus canciones:
Carátula “Estoy pensando en ti”, por Elvira Ríos

Registro de carátula:

5 Estoy pensando en ti
Agustín Lara / Raúl Sampaio / Benil Santos (Elvira Ríos)

Estoy pensando en ti”, por Elvira Ríos:

La yucateca Imelda Miller ganó en 1973 el Festival de la OTI con la canción “Qué alegre va María”. Admiradora de la música de Lara, figuró en la lista de artistas invitados al homenaje en memoria del compositor, y cantó “Estoy pensando en ti”; tema que, según dijo ella y aparece en su página oficial, “Agustín Lara le dio para que lo estrenara en México, pues ya se lo había grabado antes una figura brasileña”.  

No encuentro a la Sra. Miller en la lista de las cantantes preferidas de Lara, como para que él se animara a darle a estrenar esta canción antes de su muerte en noviembre del año de 1970. Según la página oficial de la cantante, “En los años 70´s grabó Imelda la canción “Estoy pensando en ti” de Lara”. Hay un video de ella cantando el tema con las “Estrellas de Agustín Lara”, en un programa televisivo posterior a la muerte del compositor.

No pude encontrar la grabación de la versión de Imelda, ni datos de la disquera con los códigos de registro, versión que no tuvo éxito comercial ni repercusiones por estos lados. Muerto Lara, no parece haber a quién preguntarle sobre el asunto.


Estoy pensando en ti”, bolero en la voz de Agustín Lara:

Edicoes Euterpe Ltda., de Río de Janeiro, es una casa grabadora que registra sus obras ante la Sociedad Brasileña de Autores, Compositores y Escritores de Música (SBACEM), al igual que en España lo hacen ante la Sociedad General de Autores de España (SGAE), y en México ante la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM).

Edicoes Euterpe tuvo entre sus artistas a Benil Santos, un compositor que trabajó “en llave” con Raúl Sampaio Cocco, el violinista, cantante y compositor que hacía parte de la planta de artistas de esa casa grabadora.  Ambos tienen obras en conjunto, o con otros autores.  De sus obras en conjunto, son reconocidas, entre otras: Eu compro essa mulher, Mal de amor, Noites cruéis, Lembrancas, Fingimiento, Confidencia, Praga de amor y… Estou pensando em ti

Estou Pensando em Ti

Estou pensando em ti chorando
E num lamento lá fora o vento
Chora comigo
Estou pensando em ti chorando
Anjo divino, que o meu destino
Modificou
Estou pensando em ti chorando
Abro a janela a noite é bela
Mais o que eu me importo
Estou pensando em ti chorando tanto
Onde te encontras
Hás de sentir a mágoa do meu pranto
Estou pensando em ti chorando
Abro a janela a noite é bela
Mais o que eu me importo
Estou pensando em ti chorando tanto
Onde te encontras
Hás de sentir a mágoa do meu pranto
Estou pensando em ti…

Raúl Sampaio y Benil dos Santos
Benil dos Santos (Cabo frío, Río de Janeiro, nov. 20 de 1931), que aparece a veces como Benil Santos:


Dice en esta biografía que Dos Santos “…en 1960 compuso Cancâo de ninar mamâe… y en el mismo año compuso uno de sus mayores sucesos en compañía de Raúl Sampaio: Estou pensando em ti, grabada por Anisio Silva en el sello Odeón”.

Raúl Sampaio

Raúl Sampaio Cocco (Cachoeiro de Itapemirim, Espíritu Santo, julio 6 de 1928), aparece a veces como Raúl Sampaio y a veces como Raúl Cocco:


En la discografía que trae, aparece “Estoy pensando en ti” con la coautoría de Benil dos Santos y el estreno por el cantante Anisio Silva.

Estou pensando em ti”, versión en portugués del brasileño Anisio Silva, 1960:

Aunque entre coleccionistas se sabe, el público ignora que ese tema atribuido al compositor mexicano Agustín Lara no es de él sino de los dos autores brasileños mencionados. Según me dijo el Dr. Luciano Londoño López, los autores ganaron el pleito por derechos de autor y regalías, y Agustín tuvo que pagarles una indemnización de US$30.000, a pesar de lo cual siguió Lara figurando como coautor en una salomónica decisión, supongo, de las sociedades de autores y compositores, con lo que quedaban bien al mismo tiempo con Dios y con el diablo. La información que trae Internet al respecto es poca, muy poca, por lo que tal hecho no es conocido ni reconocido por el público. La verdad ya se sabe, pero sigue imperando la mentira.

Veamos el registro de este bolero en la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM), después de que los brasileños le hubieran ganado el pleito a Lara:

SOCIEDAD AUTORES COMPOSITORES DE MÉXICO (SACM):

Título de la obra:
Estoy pensando en ti 

Compositor-Autor:
00005193400 
Lara Aguirre Agustín (SGAE)

Compositor:
00006410433
Raúl Cocco (SBACEM)

Autor:
00027587754
Santos Benil dos (SGAE)

Arreglista:
00055756750
Lara Aguirre del Pino Agustín (SACM)

Editor original:
00009582281
Euterpe Edicoes Ltda. (SGAE)

Llama mi atención que el hecho de ser “arreglista” autorice jurídicamente a compartir créditos con los autores.  Tal cosa no deja de ser preocupante porque de “arreglistas” está poblado el mundo.

Como se dijo, los brasileños Dos Santos y Sampaio pelearon judicialmente con Agustín Lara porque él se atribuyó falsamente la autoría del tema, y ganaron el pleito.  No se entiende cómo, si ellos ganaron, en los registros de la Sociedad de autores y compositores de México (SACM) sigue figurando Agustín Lara como si él hubiera acudido a la ayuda, como simples colaboradores, de los dos brasileños allí registrados. Eso es inexacto. No hay justicia en eso, pero es entendible, ¿Cómo iban los de la SACM a ponerse a pelear con Lara, con todo el poder que a él lo respaldaba en los últimos años?

Contracarátula Lp “Palabra de Cariño”, 
de Bienvenido Granda con orquesta

Aparte el plagio de Lara, que es un mico que se colgó del hombro de los autores y se niega a bajar de ahí, está el hecho de que Bienvenido Granda lo cantó… y pasó a figurar también en la lista de autores. ¿Qué tal esa? De tal cosa me enteré con el libro “Bienvenido Granda, el bigote que canta”, quinto de la serie “Estrellas de la Sonora Matancera”, escrito por el médico Héctor Ramírez Bedoya, quien incluye ese bolero en la discografía del cantante, según los registros 138 y 139 de la pág. 307.  Bienvenido grabó ese tema cuando ya había salido de la plantilla del conjunto cubano, y lo hizo con otros acompañamientos así: en 1964 con la Orquesta Latina de Pocho Pérez, para el sello DIMSA; y en 1968 con la Sonora Veracruz de Pepe Vallejo, para el mismo sello.  Los datos para estos registros es posible que los hubiera tomado el Dr. Héctor de la carátula de los long plays o de las etiquetas de los discos, y su autoría aparece registrada como de “Sampaio-Santos-Granda” en ambos casos.  Es más, en la página 134 del capítulo 10 titulado “Su voz peregrina, después de la Sonora”, se lee que:

Otras grabaciones con diferentes grupos, que tienen la firma autoral de Bienvenido, a veces con la colaboración de otros compositores, son: 1. Estoy pensando en ti, bolero con la Sonora Veracruz y con la colaboración de los compositores brasileños Sampaio y Santos”.  

De ahí se desprende que el autor es Bienvenido Granda, y que los brasileños fueron unos simples colaboradores.  Eso no es cierto y no sé cómo Bienvenido vino a figurar allí como autor cuando fue solamente un intérprete.  

Contracarátula Lp “Palabra de Cariño”, 
de Bienvenido Granda con orquesta

Estoy pensando en ti”, en versión de Bienvenido Granda:

No sólo eso, sino que Quintus Gaetulius en su blog “Por la vereda tropical”, en artículo de mayo 20 de 2015 titulado “Bienvenido… a Brasil”, afirma que en el año de 1964 Bienvenido Granda, “en su intento de llegar al público brasileño, grabó un long play casi enteramente de composiciones de autores de dicho país… con la Orquesta Latina”. Ese larga duración de la Comercial Fonográfica RGE de Sao Paulo se tituló “Palabra de Cariño”, y en él se incluye el tema “Estou pensando em ti” acreditado a los compositores Sampaio y Santos. ¿Cuándo, entonces, empezó a aparecer Granda metido con los nombres de los autores, si en ese disco suyo no lo hizo?

Detalle de la contracarátula 
Lp “Palabra de Cariño”, de 
Bienvenido Granda con orquesta

No se justifica su inclusión, por lo tanto, así le haya hecho arreglos a esa pieza; como tampoco justifico que Agustín Lara figure en la marquesina, aunque haya sido su arreglista. 

La pieza es, en justicia, de Sampaio y Dos Santos, sin discusión ni arandelas; y así les fue reconocido jurídicamente… mas, no públicamente porque en las etiquetas y carátulas se siguen propagando los errores. Y en Internet, que a tantos años de estos sucesos no se entera de que hubo un pleito, ni de quien lo ganó; y apenas registra someramente en relación con este bolero a los brasileños Sampaio y Santos, perdidos en el maremágnum de información de la red en la que aparece más vistoso Eros Ramazzotti con su canción “Cosas de la vida” (Son humanas situaciones /los momentos de los dos. /La distancia, las pasiones… /Hoy, como siempre, estoy pensando en ti…), retitulada como “Estoy pensando en ti” por causa de esta última frase que se encuentra en la letra. 

Por “Cosas de la vida”, hasta Eros Ramazzotti ha entrado en la paternidad de un tema que ha sido de malas, porque un error es más fácil de cometer que de corregir, cuando hay ganas de hacerlo; ya que, cuando no hay ganas, es tarea poco menos que imposible.

Agustín Lara fue un músico inmenso que, aunque se apropió de aquella obra de su padre, en realidad no le hacía falta para acrecentar su grandeza. Puede prescindirse de ella en su discografía, y no pasa nada. Tampoco disminuye su genio el hecho de que haya registrado obras suyas a nombre de su hermana María Teresa. Lo suyo es suyo, y eso se sabe porque no hay nada oculto bajo el sol. Por su carácter megalómano e individualista, no se sabe que le haya puesto música a letras ajenas, ni que haya entregado sus letras para que otros le pusieran música, así fuera consciente de tener deficiencias y de que podía exponerse al rechazo de algunos que calificaban de cursi su música y sus letras. Alguna vez dijo que: “Soy ridículamente cursi, y me encanta serlo porque la mía es una sinceridad que otros rehúyen… ridículamente”. Tuvo intérpretes preferidos a quienes dio a estrenar su música pero, que se sepa, no compuso obras en colaboración con nadie. 

Así es que lo que yo creo, en relación con esta obra de los brasileños Sampaio y Dos Santos, es que alguna vez él la escuchó y se dijo que tal cosa parecía haber sido escrita por él y tenía su estilo; y pensó que era algo que a él le hubiera gustado escribir, sucumbiendo a un impulso de cleptomanía o robo innecesario. Desde ese punto de vista, su plagio fue un homenaje a la calidad de tal obra.

ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)
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ESTOY PENSANDO EN TI
(Letra y música de Raúl Sampaio y Benil dos Santos)
Interpretación del Trío Avileño
(Fernando Estenoz, Miguel y Toño Medina)

https://www.youtube.com/watch?v=wRK2LUR_Suo

Estoy pensando en ti, llorando;
y, en un lamento, el dulce viento llora conmigo.
Estoy pensando en ti, llorando,
en el camino que mi destino modificó.

Estoy pensando en ti, llorando.
La noche es bella, llena de estrellas;
mas, ¡Qué me importa!
Estoy pensando en ti, llorando tanto
que donde vayas te ha de seguir
lo amargo de mi llanto.

Estoy pensando en ti, llorando.
La noche es bella, llena de estrellas;
mas, ¡Qué me importa!
Estoy pensando en ti, llorando tanto, tanto,
que donde vayas te ha de seguir
lo amargo de mi llanto.



domingo, 28 de junio de 2015

104. Gardel es más que Volver, y el tango es más que Gardel

Llega a su fin el mes de junio de 2015, y con él termina la celebración del IX Festival Internacional de Tango de Medellín.


Como parte de las celebraciones tangueras de este año, se presentó el 10º tomo de la serie, que ya es enciclopedia, denominada “El universo del tango”, escrita por el ingeniero tangófilo Asdrúbal Valencia. El periodista Reynaldo Spitaletta presentó su libro “Las plumas de Gardel”; y el melómano Carlos Alberto Echeverri Arias presentó el suyo “La temprana presencia del género Tango en Colombia”.

Tiene razón Spitaletta cuando afirma que "Creo que ya hay una abundancia de obras sobre el Zorzal, como personaje central y como pretexto", pero también tiene razón cuando dice que "Sobre Gardel se continuará escribiendo". Estas obras presentadas durante el festival, sin lugar a dudas, enriquecen el bagaje de los conocimientos tangueros de una población aficionada que sabe mucho, pero le queda mucho por aprender.

Este año el festival coincidió con el aniversario 80 de la muerte del cantor Carlos Gardel en el denominado "accidente aéreo" del aeropuerto de Las Playas u Olaya Herrera de la ciudad de Medellín, en la tarde del 24 de junio de 1935. El barrio de Belén Las Playas recibió ese nombre debido a las crecientes del río Medellín antes de ser canalizado, pues se salía de madre e inundaba un extenso terreno dejándolo cubierto de arena de playa. Allí se construyó el aeropuerto, y allí fue la tragedia que enlutó al tango.

Carlos Gardel en su última fotografía, 
momentos antes del accidente


Los aviones colisionaron en tierra en el área de la pista de carreteo. Dicen los que saben que, aunque los aviones tienen alas, en ese tipo de colisión terrestre “No hay nada aéreo”, y por lo tanto el locutor que hace el relato en el video comete la inexactitud de afirmar que uno de los dos había levantado vuelo. No es el único que cree tal cosa; y el experto Mauricio Umaña Núñez, ingeniero mecánico de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, se ha convertido por afición en conocedor del tema aeronáutico, y en estudioso del accidente de Gardel, y tiene bases técnicas para refutar la afirmación del narrador.

Como parte de los eventos de celebración, se presentaron el libro “La caravana de Gardel” de Fernando Cruz Kronfly, una novela sobre el recorrido terrestre y en barco del cadáver del cantor desde el lugar de su muerte hasta el cementerio de La Chacarita en Buenos Aires (Argentina), que ha sido reeditada por Sílaba Editores; y la película basada en este libro, que lleva su título, dirigida por Carlos Palau Sarmiento. Es una novela histórica, y no un libro histórico, porque aunque en gran parte está apoyada en hechos reales, está también basada en recreaciones novelísticas y literarias de esos sucesos. Hay en ella, pues, mucho de realidad y mucho de ficción; y la película es una adaptación de apartes de la novela, con su propio aporte de ficción; pero ambas se basan en el hecho real de que, por instrucciones del gobierno argentino, el cadáver de Gardel fue transportado por tierra y en barco seis meses después de su fallecimiento ¡haciendo escala en Nueva York! Quería ese gobierno armar un folletín que sirviera de cortina de humo y distrajera la atención del populacho exacerbado por el escándalo del descubrimiento de un gigantesco caso de corrupción o negociado en las exportaciones de carne, y el asesinato sicarial del congresista que destapó la olla podrida. Como Palau lo hizo notar en el preestreno de la película, hay similitud entre la muerte de ese congresista argentino y la muerte de Jorge Eliécer Gaitán en Colombia; lo que me lleva a concluir que los argentinos y los colombianos somos más parecidos de lo que suponíamos.

Dice el portal La Izquierda.com que:

“El senador Lisandro de la Torre hizo una notable investigación (sobre el negociado de la exportación de carne) y tuvo una contundente intervención en el Senado acusando directamente por fraude y evasión impositiva al frigorífico Anglo, y aportando pruebas irrefutables que comprometían directamente en el negociado a dos ministros del general presidente Agustín Pedro Justo: a Federico Pinedo y a Luis Duhau… El 21 de julio de 1935 De la Torre recibió, en plena sesión de la Cámara, una clara amenaza por parte del ministro Duhau: “¡Ya pagará todo esto el señor senador punto por punto!... ¡Ya pagará bien caro todas las afirmaciones que ha hecho!”… El 23 de julio seguían los debates y De la Torre presentaba más pruebas contra los ministros del gobierno de Justo. En un momento de gritos y empujones entre el senador y el ministro, alguien disparó contra De la Torre, pero hirió de muerte al senador santafecino Enzo Bordabehere…”.

Como vemos, había un gordo escándalo que era necesario tapar, y el gobierno argentino vio en Gardel una oportunidad para poner a la prensa y al pueblo a hablar de otra cosa mientras se enfriaba el cadáver de Bordabehere.

Durante el festival de Medellín se presentó además un audiovisual producido por el ingeniero Mauricio Umaña Núñez sobre las causas del accidente, desde el punto de vista aeronáutico y de la empresa Scadta, basado en archivos que al cabo de los años fueron desclasificados en las bodegas documentales de esa empresa en los Estados Unidos; archivos a los que él tuvo acceso “gracias a que mi padre trabajó con la Scadta como radio operador telegrafista”. Ha venido a saberse que los dueños de la empresa Servicio aéreo colombiano (SACO), gerenciada por el Dr. Carlos Arango Vélez que después sería suegro del Dr. Misael Pastrana Borrero, eran los de la Panamerican Airlines (PANAM) que la habían comprado; y que los dueños de la Sociedad colombo alemana de transportes aéreos (SCADTA) ¡No eran los alemanes!, sino los de la Panam, que también la había comprado. En esas condiciones, cualquiera que perdiera las millonarias demandas por indemnizaciones (un millón de dólares de la época) la plata salía de los mismos bolsillos. Ernesto Samper Mendoza, tío abuelo del presidente Samper, fue el piloto causante de la tragedia. “Un muchacho de 19 años que sólo tenía licencia para pilotar avionetas y que llevó como copiloto a un adolescente aprendiz de mecánica”. El error, o la cadena de errores, fue humano y eso había que callarlo y taparlo hasta que las acciones legales contra la empresa prescribieran, por lo que los legajos y archivos fueron trasladados a las instalaciones de la empresa en los Estados Unidos. El abogado Alfonso Uribe Misas se encargó de presentar su exitoso alegato ante el Tribunal Superior de Colombia, exonerando de culpa a la Scadta, y ¡listo! Todo quedó arreglado. Ahora ha venido a saberse, porque a la larga todo se sabe.

De este audiovisual se hizo una edición especial para ser presentada en el aeropuerto Olaya Herrera a un auditorio de pilotos, en el que se analizan desde el punto de vista técnico esas causas con datos, informes, y lenguaje, propios de su profesión, auditorio al que no se le puede hablar olímpicamente de “vientos cruzados” y “vientos de cola” en un aeropuerto como el de Medellín, en una tarde veraniega y soleada como la que hubo ese día del fatal accidente. Tan peregrinos argumentos quedan para los legos en la materia, que tenemos que tragar entero por falta de conocimientos especializados.

Amelita Baltar, compañera artística y de vida de Astor Piazzolla, fue uno de los personajes centrales en este Festival, entre otras figuras de cartel. Aparte sus presentaciones musicales, dio un taller o charla magistral refiriéndose a su carrera, a su amor por el tango; y al amor de su vida, puesto que su nombre se asocia indisoluble al del bandoneonista que revolucionó el tango y le dio a estrenar su “Balada para un loco” (ya sé que estoy piantao, piantao, piantao…). Cuando me acerqué a una caseta de venta de refrescos me dijo la joven empleada que la señora Baltar “Estuvo por aquí caminando y dando vueltas. ¡Qué señora tan amable! A nadie le negó un autógrafo y con todos aceptó fotografiarse. Es de una gran sencillez”. Una Amelita Baltar desbordante de simpatía se ganó a un auditorio que había ido a verla cargado de ilusión y salió de allí bañado de emoción. Contó Amelita anécdotas de su vida que hicieron desternillar de risa desde la pianista Teresita Gómez que estaba al pie del escenario hasta las últimas filas de la arrobada audiencia. Y dijo Amelita cómo le gustaba bailar el tango y cómo prefería aferrarse a su pareja en el baile pegado, sepultando la cabeza en el hombro del hombre, para que la feúra del macho no la fuera a espantar, puesto que en sueños todos los hombres son bellos. “Prefiero ese baile, y no las acrobacias del baile contemporáneo en que el hombre levanta a la mujer y la estrella contra el techo, dejándola aturdida”.

Pareja de baile de Rodolfo y Gloria Dinzel:
https://www.youtube.com/watch?v=88-9y3sp9MM

Teniendo su nombre asociado al del revolucionario más grande del estilo tanguero, no vaciló Amelita en rendir homenaje al padre del tango canción, “el hombre que nos convoca. El gran Carlitos Gardel”.

Carlos Gardel, El Zorzal Criollo

Carlos Gardel, de quien dijo Libertad Lamarque que era “el tango hecho carne”, grabó 764 temas; pero sus grabaciones contabilizan casi el doble, si se considera que de algunos hizo dos o tres versiones, y si se cuentan los 232 que fueron incluidos en las bandas sonoras de las películas. 

A Gardel se le reconoce como pionero del tango canción a partir de “Mi noche triste”, primera del género, que fue grabada en 1917. Aproximadamente el 70% de sus grabaciones son tangos. Las primeras 100, que grabó antes de la mencionada, le dieron el apodo de “El cantor criollo”, por centrar sus interpretaciones en la música campesina del sur del continente. Por contraste, al tango porteño se le denomina “canción ciudadana”.

Hay una página web titulada “Por siempre Gardel”, en la que el Sr. Boris Puga publica una discografía del cantor:


Esta discografía es muy completa, aunque no está numerada y su conteo es dispendioso. En otra discografía puede leerse que, en su carácter de intérprete, él tenía registradas mil cuatrocientas ochenta y dos grabaciones (1482), que corresponden a setecientos sesenta y cuatro temas diferentes (764). 

Entre sus grabaciones hay algunas sacadas de casi todas sus películas… menos de una. 


Dice el mexicano don Alfonso Diez García, en el artículo titulado “La tragedia final de Carlos Gardel” de su blog codigodiez.mx, que: “Carlos Gardel grabó 763 canciones diferentes, pero 29 de ellas las grabó también con otros títulos, lo que da un total de 792 grabaciones… filmó solamente diez películas; y la primera, aunque parezca increíble, ¡fue muda!”. 

Flor de Durazno, película del 
cine mudo con Carlos Gardel


Se trata de “Flor de durazno”, la única que hizo en Argentina y se estrenó el 28 de septiembre de 1917. Así que es inútil buscar grabaciones de “El Mudo” tomadas de la inexistente banda sonora de esta película producida en los días en que el cine sonoro no había hecho su aparición.

Al parecer no fue solo una sino dos las películas filmadas por Gardel en Argentina para el cine mudo, puesto que Simon Collier en su biografía del cantor menciona además a “La loba”:

“… Flor de durazno, traducida al inglés como Peach Blossom en 1929. Alrededor de la misma época, según algunos, Carlos Gardel también participó en una segunda película muda dirigida por Defilippis Novoa, “La loba”. No conocemos la fecha exacta, pero parece haber tenido el mismo elenco que Flor de durazno…”

Entre las canciones registradas hay 3 que grabó pero, perfeccionista como era, no quedó satisfecho y desautorizó su publicación (“Embrujo”, “Oiga patrón”, y “Violetita”); 20 que grabó, pero no fueron comercializadas y las matrices no aparecieron (entre ellas “Cuando tú me quieras”); y 49 que no grabó, pero tenía en el repertorio de las que cantaba en sus presentaciones en vivo (entre ellas, “Hacelo por la vieja”, “Garufa”, “Ya no cantas Chingolo”, y nada menos que “Cuatro preguntas”, el bambuco de Pedro Morales Pino).

Casi coincide el dato del Sr. Diez García (763) con la minuciosa compilación que preparó el chileno José Antonio Cárcamo Vicencio, trabajo que también se encuentra en la página “Gardel por siempre” y del cual tomé la mayor parte de la información que estoy reportando:

En este enlace aparece relacionada la lista de grabaciones de Carlos Gardel (1482 en total, incluidas repeticiones; 764 títulos sin repetir), compilación de datos realizada por la Universidad Nacional de San Luis, universidad pública de la provincia de San Luis en la región de Cuyo, Argentina; publicada bajo la responsabilidad de José Antonio Cárcamo Vicencio:  


Carlos Gardel se acompaña 
con su guitarra

En las primeras 14, de las 764 registradas, aparece acompañándose él mismo con su guitarra; otras muchas en sus distintas épocas con acompañamiento de las guitarras de José Razzano, José María Aguilar, José Ricardo, Guillermo Barbieri, y Ángel Domingo Riverol; y otras muchas con acompañamiento de orquesta. 

Entre los géneros musicales que grabó no están el Candombe ni el Chamamé; pero están, entre otros, los aproximadamente 25 ritmos de: 

Balada
Bambuco (Colombia)
Canción
Canzonetta (Italia)
Chacarera
Cifra
Cueca (Chile)
Estilo
Fado (Portugal)
Fox trot (Estados Unidos)
Gato
Jota (Aragón, España)
Milonga
Pasillo (Colombia, Ecuador)
Pasodoble (España)
Provincia
Ranchera argentina
Rumba (Cuba)
Shimmy
Tango 
Tonada
Vals
Vidalita
Zamba

No me pregunten qué es Shimmy, o Cifra, o Gato, o Vidalita, porque no sé. Preguntarme eso ahora es como preguntarle a alguien dentro de medio siglo por la Lambada, el Twist, o la Tecnocumbia.

Entre las canciones del repertorio gardeliano más conocidas por nosotros están estas aproximadamente 30 grabaciones:

Adiós muchachos 
Amores de estudiante 
Anclao en París
Aquel tapado de armiño 
Arrabal amargo 
Caminito
Confesión 
Cuesta abajo 
El día que me quieras 
Esta noche me emborracho 
La cumparsita 
Leguizamo solo
Lejana tierra mía 
Lo han visto con otra 
Madame Ivonne 
Mano a mano 
Melodía de arrabal 
Mi Buenos Aires querido 
Mi noche triste 
Noche de reyes 
Por una cabeza 
Silencio 
Soledad
Sus ojos se cerraron 
Tomo y obligo 
Un tropezón
Volver 
Volvió una noche
Yira yira 

…Unas pocas más, y pare de contar. 

En los pedidos que hacemos a los cantantes en sus presentaciones en vivo, volvemos una y otra vez sobre los mismos títulos, e ignoramos olímpicamente el resto de su producción. De sus setecientos sesenta y cuatro temas, los admiradores nos enfrascamos en menos de tres docenas en los traganíqueles, y con eso quedamos contentos.

Todo cantante argentino que llega a Medellín se cree en la obligación de incluir en su repertorio algo del repertorio gardeliano, suponiendo que eso es lo que los paisas queremos oír. No se equivocan. Más se demoran en acercarse al micrófono que en escucharse algún paisano desde el fondo del auditorio pidiendo a grito herido “¡Volveeer!, cante Volveeer!”. Cantor que no venga preparado para atender esta petición, pierde el aplauso.

En una franja intermedia entre sus temas muy conocidos y sus temas desconocidos hay algunos que no son ni lo uno ni lo otro, como decir “Victoria” (Victoria, ¡Saraca!, Victoria; pianté de la noria, se fue mi mujer…), o como decir “Pobre mi madre querida” (Cuantos disgustos le he dado); que sí se oyen, y se conocen un poco; pero no se oyen tanto, o no las piden con tanta frecuencia.

Gardel es mucho más que “Volver”, y para muestra están estos aproximadamente 25 temas de su repertorio que no se oyen, que la gente no pide, y que ameritan ser oídos: 

Rockola tragamonedas 
Wurlitzer o Seeburg

AMIGAZO

ANOCHE A LAS DOS

AQUEL MUCHACHO TRISTE

AQUELLAS CARTAS

ARRABALERO

CALLEJERA

COBARDIA

DICEN QUE DICEN

LA MARIPOSA

LLORÓ COMO UNA MUJER

MANO CRUEL

MURMULLOS

ORO MUERTO

PAL CAMBALACHE

PASEO DE JULIO

PITUCA (MUÑECA DE CARNE)

POBRE PAICA (EL MOTIVO)

POR SEGUIDORA Y POR FIEL

PRIMERO YO

QUE SE VAYAN

RECUERDO MALEVO

SILBANDO
(Relato de Cátulo Castillo)

TE ODIO

Admiro mucho a Gardel, y lo que hizo por el tango; admiro sus tangos conocidos, aunque me canse oírlos de manera tan repetida; y digamos que no admiro todo lo que grabó, pero sí estos temas que poco o nada se oyen y que vale la pena rescatar del baúl de los olvidos. Gardel es como un dios en el mundo del tango pero, justo es también decirlo, el tango es mucho más que Gardel.

Entre otros, uno de los personajes centrales de este IX Festival fue Rodolfo Mederos, el bandoneonista más destacado del momento en Argentina. Aparte sus presentaciones, Mederos dio un taller o clase magistral para hablar del tema que domina. Confesó ser discípulo de Anibal “Pichuco” Troilo, a quien considera un buen bandoneonista pero no un creador de escuela, como sí lo fue Piazzolla. Yo soy admirador de la música de Piazzolla, música que oigo como una especie de jazz. Tiene ingredientes de tango pero… ¡No me sabe a tango! Cuando tal cosa he afirmado, he sentido el reclamo de los devotos de Piazzolla que son muchos. Sienten esta declaración mía como una blasfemia o herejía; pero es algo que suelo comparar con los fríjoles. Sus recetas aparecen en los libros de cocina, y hay mucha gente que hace fríjoles. Ahora que, fríjoles como los que hacían las abuelas, sólo ellas sabían darles esa sazón que no se aprende en recetarios. Dijo Mederos que hay por lo menos veinte cantores que, a su juicio, son mejores que Gardel. Y quizás tenga razón. Lo que pasa es que Gardel, aparte de ser el pionero, fue un hombre afortunado. Tenía carisma para atraer al público, y tenía habilidad de mercadeo para promocionarse. Hacía un buen uso de su figura, era disciplinado, y sabía cuidarse. Es sabido que tenía tendencia a la obesidad, pero que se controlaba en las comidas, en las bebidas, en los trasnochos. Quizás en su tiempo no había los Gym y los Spa que están de moda, ni los programas de ejercicios aeróbicos, pero es posible que tuviera algún plan deportivo para quemar calorías y moldear su estampa. No muchos tienen esa capacidad. Aparte el decir de las abuelas de que “Dios te dé suerte, hijo mío, que el saber nada te vale”. Gardel fue afortunado para encontrar sus temas con olfato comercial, y tuvo compositores que le dieron a estrenar sus obras.

Oscar Alonso, cantor de tangos

Oí decir a don Rodrigo Pareja Montoya que el cantor Pedro Carlos Brendán era tan bueno como Gardel. Coincide con Mederos, como coincide Néstor Pinsón en su semblanza de Brendán que es un desconocido con su nombre de pila y sigue siendo desconocido con su nombre artístico de Oscar Alonso. Ambos coinciden con Troilo, quien afirmó que “Oscar Alonso fue el más grande cantor de tangos, después de Gardel, sin ninguna duda”.

Oscar Alonso debutó en el año de 1932 y en 1933 se presentaba en un teatro de Buenos Aires. Dice Pinsón, que:

Cuando en 1933 Gardel estuvo por última vez en Argentina, justo en el teatro que estaba al lado, reparó en el canto de Oscar Alonso. Según testimonio de Alberto Vaccarezza, pidió conocerlo y cuando esto ocurrió le vaticinó el mejor futuro. Había reparado en su registro de barítono y su recia interpretación provista de dramatismo. Está Oscar Alonso entre los contados cantores de corte netamente gardeliano”.

Que nunca me falte”, por Oscar Alonso:
https://www.youtube.com/watch?v=4VimoyeYdvE

Me besó y se fue”, por Oscar Alonso:
https://www.youtube.com/watch?v=7KSRfDKRSPU

Por lo menos entre nosotros, Oscar Alonso no contó con suerte.

He oído decir que hay más de 60.000 tangos registrados en la Sociedad argentina de autores, intérpretes, y compositores (SADAIC); y cuántos temas, cuántos autores, cuántos intérpretes, se opacan en el olvido por la limitada audición de un gran número de tangófilos.

Que Gardel es más que "Volver", y que el tango es más que Gardel, lo tengo claro; y tengo claro que gracias a Gardel nació el tango canción, y que gracias a Gardel el tango no muere. Nuevas generaciones de tangueros se siguen inspirando en su memoria.

ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)
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El Zorzal Criollo

LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE GARDEL
Tango con letra de Alejandro Szcwarcman 
y música de Carlos Morel, 
interpretado por este último


Yo estaba en el final
pegado al ventanal
de un cafetín,
fumándome la espera,
y en el vaivén
de un vértigo fatal
oí decir “Adiós…
y el nombre “…Medellín…”.

Sentí que era de Dios
la voz que dijo “Adiós…”,
y el retintín
profundo de la muerte
me enmudeció
y no alcancé a gritar:
“¿¡Por qué me abandonás 
anclao en Medellín?!”–

Perdonen al destino
las musas milongueras,
preñadas por los bardos
borrachos de café.
Perdonen a la muerte
la suerte de estos versos,
más todos esos tangos
que nunca cantaré.

Y el triste cacatúa,
soñándome en la esquina,
que olvide su gomina
y su parada fiel;
y cierren sus ventanas
las novias solteronas
que esperan todavía
que un día he de volver.

Yo estaba en el postrer
peldaño del adiós,
sin presentir
que todo era mentira…
Dolor de ser.
Me aqueja la inmortal
herida de este mal
tremendo de existir.

Quisiera alguna vez
dejar de ser Gardel,
huir de mí,
tal vez no ser eterno.
Envejecer,
cantar peor que ayer,
bajarme del avión
y nunca más partir.