domingo, 10 de enero de 2016

134. Francisco de Asís y Francisco de Roma, caminos cruzados

Acaba de pasar la navidad del año 2015, y los católicos todavía la celebramos construyendo una representación del Pesebre de Belén y rezando las novenas al Niño Dios. Por cierto que el primero que hizo tal representación para recordar el nacimiento de Jesucristo fue San Francisco de Asís en el año de 1223, cuando transcurrían los albores del siglo XIII. Es una celebración que para la época actual mezcla algo de fervor religioso con mucho de celebración pagana, jolgorio, y hasta fiesta de compromiso social en que se rotan los anfitriones de las novenas para mostrar la calidad de su hospitalidad con los pesebreperegrinos que rezan y festejan de un lugar a otro. Las emisoras radiales se guardan sus músicas tristes para otro tiempo y muelen música parrandera las veinticuatro horas, mientras la pólvora en las calles suena estruendosa en cualquier momento, en todo momento. 

En el TV canal de la DW (Deutsche Welle) el zap de mi control remoto encontró un programa de la serie “Reportajes y Documentales” titulado “El Santo y el Papa”; en el que Rolando Villazón, tenor mexicano radicado en Europa, hacía las veces de guía y cicerone para llevar a los televidentes por un camino muy especial; y remató deseándonos a todos una feliz navidad. Aunque fue un programa filmado por fuera de temporada (no había nieve en las calles de Roma ni en el camino de Asís), estaba destinado a transmitirse al finalizar el año de 2014. El canal ha vuelto a pasarlo para la navidad del 2015, puesto que su realización no pierde vigencia.

De mis padres y de mi abuela materna heredé la Fe Cristiana y fui bautizado en la Iglesia Católica Apostólica y Romana, pero no heredé el gusto por algunas costumbres piadosas que para mi madre, fuera de la misa y comunión diarias, incluía el rezo de incontables novenas a los santos, casi deshechas de tanto manoseo, agrupadas con una cubierta de paño, y pegadas con costura de hilo para evitar el desprendimiento de las hojas. No sé de donde sacaba aquello de que San Fulano es el patrono de los borrachos, que San Mengano es el de los juegos de azar, que San Sutano es el de las causas imposibles, y así sucesivamente con un santo para cada ocasión. Lectora empedernida de las hagiografías o vidas de los santos, con sus edificantes vidas, sustituía para nosotros lo que en otros hogares son los cuentos infantiles de la Literatura Universal. 

Fue así como me enteré de la existencia de un hombre llamado Francesco “Francesito” Giovanny di Pietro Bernardone Pica (julio 5 de 1182 a octubre 3 de 1226), nombre que recibió porque don Pietro, su padre, era admirador de Francia y los franceses. De este Francisco, que vivió en la ciudad italiana de Asís  entre los siglos XII y XIII de la Era Cristiana, se cumplirán en el año 2026 –año que está más próximo de lo que uno se imagina– ocho siglos de su fallecimiento, hecho que con seguridad celebrarán con bombos y platillos los miembros de los padres Franciscanos y de las Hermanas Clarisas de Santa Clara de Asís, comunidades que él fundó; así como también se congratularán con el hecho los miembros de las comunidades de los Dominicos de Santo Domingo de Guzmán, y de los Jesuítas de San Ignacio de Loyola; porque estas comunidades junto con las anteriores constituyen los pilares que sostuvieron los muros de la Iglesia cuando amenazaban venirse abajo, en una expresión literal referida a las paredes del templo de San Damián; y metafóricamente a la Iglesia presidida por el Sumo Pontífice de Roma. 

Apodado “Il poverello” por haber renunciado a los bienes de fortuna terrenal que le correspondían por parte de sus padres, el pobrecito San Francisco de Asís fue músico intérprete y compositor, lo que hoy denominaríamos un cantautor, de cantos religiosos. Y también fue letrista y poeta. Su oración de la paz es un poema que me hizo ganar un 5 admirable en la clase de Preceptiva Literaria de tercer año de bachillerato en el año de 1961 (año en que perdí casi todas las demás materias), porque logré sustentar ante el profesor don Guillermo Ángel el hecho de haber iniciado la antología de poemas en mi cuaderno de la materia con esa oración. “Es que”, le dije, “a mi modo de ver esta oración es todo un poema, profesor”. Él estuvo de acuerdo, y me puso esa calificación. Hay varias versiones y adaptaciones más extensas, pero copiaré la resumida que tengo grabada en mi memoria y en mi corazón:

ORACIÓN POR LA PAZ
San Francisco de Asís

¡Oh, Señor! Haz de mí un instrumento de tu paz.
Que donde haya odio, siembre yo amor;
donde haya injuria, perdón;
donde haya duda, fe;
donde haya sombras, luz;
donde haya tristeza, alegría;
donde haya desesperación, esperanza.

¡Oh, Divino Maestro!, 
concédeme que no busque ser consolado, sino consolar;
que no busque ser comprendido, sino comprender;
que no busque ser amado, sino amar.

Porque… Dando, recibo;
perdonando, me perdonas;
y,
muriendo en ti,
nazco para la vida eterna.

Muy bella. Lástima que la autoría no sea de San Francisco de Asís en el siglo XIII, como equivocadamente se ha creído, sino posiblemente del Abad Esther Auguste Bouqueret (1855-1923) a principios del siglo XX. No es de San Francisco de Asís esa oración, pero sí refleja el espíritu de su vida, y el de la Comunidad Franciscana que él fundó.

Oración de San Francisco, por Fray José de Guadalupe Mojica:
https://www.youtube.com/watch?v=GJrI16sybQk

San Francisco de Asís, por Hermann Hesse

Dice su hagiografía que él recibió visiones de Jesucristo ordenándole que en una pequeña porción de terreno (o porciúncula) reconstruyera la desvencijada iglesia de San Damián: “Francisco, tienes que reparar mi casa porque amenaza ruinas”. Tal vez no fuera con palabras la revelación o inspiración que le llegó, pero los hagiógrafos están para embellecer los hechos y ponerlos de modo que el vulgo pueda comprenderlos y aprehenderlos.



A estas alturas de mi texto es posible que el lector que está al frente de la pantalla sea un anticlerical de raca mandaca, de los que la sola mención del Sumo Pontífice de Roma les produce urticaria, en cuyo caso le ruego abandonar la lectura para no producirle más malestares. Para los creyentes, la figura del Santo Padre tiene dos implicaciones que van unidas pero tienen connotaciones diferentes. De una parte, está su papel como supremo orientador de la Iglesia, sucesor del trono de San Pedro y Vicario de Cristo en la Tierra. Es evidente que en esta condición todo lo que el Papa dice, piensa, o escribe, tiene importancia direccional en las actuaciones del cristiano convencido. Pero, de la otra, está su papel como líder político, como Jefe de la Santa Sede y del Estado Independiente de El Vaticano, cuya voz es escuchada por otros líderes políticos de la humanidad, y cuyas directrices y orientaciones son respetadas no sólo por su feligresía sino por fieles de otras religiones y creencias del mundo. Lo que él diga o piense tiene importancia e incidencia para los creyentes y para los no creyentes. No es despreciable la dignidad que representa, así produzca urticaria en quienes lo consideran un travestido que se revuelca con “La puta de Babilonia”, como llamó el escritor Fernando Vallejo a uno de sus libros para que desde el título fuera claro que destilaba un anticlericalismo a ultranza.

El jesuita argentino Jorge Mario Bergoglio al ser elegido Papa pudiera haber optado por el nombre de uno cualquiera de sus predecesores, o por ser el primer Sumo Pontífice de nombre Ignacio que es el nombre del fundador de la Compañía de Jesús a la que él pertenecía; pero, sin ser Franciscano, escogió ser el primer Papa con el nombre de Francisco. No fue un hecho fortuito. Fue consciente, y en ello mostraba su determinación de ejercer un Papado comprometido con los pobres, consecuente con el ideal de vida de su santo patrono e inspirador, Il Poverello San Francisco de Asís.

Desde el momento de su elección, muchas muestras ha dado de querer cumplir con la tarea encomendada: “Francisco, tienes que reparar mi casa porque amenaza ruinas”. Y muchas significativas señales simbólicas de ser consecuente con su decisión, como es el caso de querer una oficina sencilla en el Vaticano sin tantos lujos ni demostraciones de poder terrenal, o el de querer alojarse en una habitación de hotel como todos, desdeñando suites y habitaciones ostentosas. Contrario a lo que pueda pensarse, no cambió al llegar al Papado, y ya en sus tiempos de Arzobispo de Buenos Aires en Argentina vivía en una barriada cerca de los pobres y lejos de los ricos de su feligresía. Escoger un humilde vehículo Renault 4 de color blanco para su movilización, en vez de las lujosas limosinas negras usadas por sus predecesores, fue un símbolo mediático pero también la promulgación de una política de afinidad con la pobrería, que ha predicado con la palabra y con el ejemplo.

Papamóvil Franciscano, 
Renault 4 del Papa Francisco


Al decir del padre Bernd Hagenkord, el Papa Francisco “Es un comunicador brillante que ama a la gente, la abraza, y no le teme al contacto físico”. Las imágenes lo muestran abrazando a los feligreses, besando a los enfermos, acercándose a la multitud.

En el Centro de Refugiados Joel Nafuma de Roma, el emigrante africano Víctor Ejemerho testimonia que “Tras la peligrosa travesía en balsa por el Mar Mediterráneo desde las costas africanas, uno llega por fin a la europea Tierra Prometida, pero se encuentra con el rechazo… En Europa nos persiguen, porque nos ven como terroristas potenciales, pero tampoco podemos volver a casa porque allá nos persiguen y nos espera la muerte… Esa es la peor parte de la vida de un refugiado”.

Consciente del poder político que tiene desde su posición de Príncipe de la Cristiandad, se ha solidarizado con los desplazados de África y marginados en Europa, vapuleando a los líderes políticos del Viejo Continente. “Es vergonzoso que convirtáis el Mar Mediterráneo en un inmenso cementerio”, les ha dicho desde una barcaza en las costas de Lampedusa en Italia, y desde los estrados del Parlamento Europeo en Bélgica. Tal vez a los eurodiputados les escueza oírlo. Dice Annette Schavan, Embajadora de Alemania en el Vaticano, que “… San Francisco de Asís era una figura difícil para los poderosos de su tiempo… es maravilloso que exista este tipo de gente en la Iglesia Católica, gente que como el Papa Francisco sea rebelde en los tiempos que corren, que sea provocadora, que provoque reacciones irritantes. Por cierto que eso ya fue así con Jesús de Nazaret. Judíos y romanos se sintieron irritados con Él porque perturbaba su orden social… el tema de la atención a los pobres ya estaba previsto en el Evangelio y en el Concilio Vaticano II, pero el Papa Francisco se lo toma en serio y va al grano”.

Dice Rolando Villazón que al ventilar los problemas polémicos como el de las relaciones entre homosexuales, el papel de la mujer en una Iglesia igualitaria, el aborto, la eutanasia, el divorcio, el celibato sacerdotal, la acogida a los emigrantes, y demás, el Papa “por un lado quiere debatirlos abiertamente, pero por el otro se siente tradicional”. Para el Papa Francisco “los demonios de nuestro tiempo son la economía y el consumo… este mundo globalizado lleva a la globalización de la indiferencia”. Según el Santo Padre, “Así como el mandamiento de No Matarás pone un límite claro para garantizar el valor de la vida, hoy tenemos que decir NO a la economía de exclusión y disparidad de ingresos. La economía actual es homicida porque mata… La Unión Europea da una sensación de cansancio y envejecimiento, de una Europa que ya no es fértil ni vivaz. Los ideales que la inspiraban perdieron su fuerza de atracción”. Al modo de ver del economista Jakob von Welzsäcker, miembro del Parlamento Europeo, “Vivimos en un mundo que es tan rico como nunca antes, pero al mismo tiempo no todos tienen lo suficiente para comer… Por supuesto la creación de riqueza no está mal, pero debe asegurarse que el progreso sea para todos… el Papa quiere despertar las conciencias, y eso es bueno”. Al modo de ver de Su Santidad, esto es vergonzoso y remueve las fibras de la conciencia, de quienes tienen poder de decisión, para impulsarlos al cambio. “El dinero debe servir, y no reinar. No debe ser el ídolo moderno, el becerro de oro de estos tiempos”. El programa televisivo evocaba estas palabras mientras en la pantalla aparecía la escultura del “Toro que embiste” de Arturo di Modica en Bowling Green Park de Wall Street, como un nuevo becerro dorado que en su embestida arrasa con lo que se ponga por delante. Su simbolismo es innegable.

Escultura del Toro que embiste, de Arturo di Modica,
en Bowling Green Park de Wall Street en New York

El tenor Villazón imprimió su estilo en la realización del programa, y para su recorrido por el camino que conduce de Asís a Roma hizo uso de un Renault 4 color blanco, como el del Papa. Intercaló en la filmación momentos musicales, como cuando el pianista Alexander Krichel interpreta la sección “Predicación a los pájaros” de la obra “Dos leyendas” que Franz Liszt compuso inspirado por la vida de San Francisco de Asís; como cuando el tenor italiano (nacido en Asís en abril de 1978) Fray Alessandro Brustenghi, del convento de los Padres Franciscanos, interpreta el “Ave María” de Bach-Gounod; como cuando Monseñor Massimo Palombella dirige el Coro de la Capilla Sixtina; o como cuando el mismo Villazón se une al Coro de la Basílica Papal de San Francisco de Asís en la interpretación de una de las obras inspiradas en la imagen del santo allí pintado por El Giotto, un santo cuya sencillez y humildad no sólo inspiró a Franz Liszt sino a Olivier Messien o a Carl Orff para componer algunas obras musicales.

Ave María” de Bach-Gounod, interpretada por Fray Alessandro:


Un documental de estos, un reportaje tan bien hecho, necesariamente tiene que ser obra de un gran equipo de trabajo desde la generación de la idea, las tareas de investigación, la logística de realización y edición, y la presentación de los que ponen la cara en pantalla con la imagen que llega al público televidente; pero es evidente que en este caso Rolando Villazón ha aportado más, mucho más, que su cara y su voz narradora haciendo un paralelo entre el Francisco de los pobres caminos de Asís y el Francisco de los tortuosos caminos de Roma. Dice el padre Bernd Hagenkord que el Papa “Se enfrenta a muchas dificultades… los reformadores siempre tienen dificultades… en la Curia Vaticana él no sólo tiene amigos sino también oponentes… lucha contra las rigideces de la Iglesia… sus palabras a veces son duras, aunque también muy figurativas… algunas personas se sienten atacadas; pero creo que, si les damos algo de tiempo, ellos también lo asimilarán”. Dijo un joven entrevistado en la Plaza de San Pedro que “Las cosas cambian, y la Iglesia se reinventa”. Al decir de Villazón, “En el Vaticano corre un viento nuevo… el Papa emula a San Francisco que es el santo de los pobres y los marginados… pobreza y privaciones son un pasado que caracteriza al Papa, y él predica con el ejemplo”. 

A pesar de los hombres, que somos tan amantes de poner palos en las ruedas ajenas, ojalá la tarea emprendida por el Papa Francisco continúe y culmine con éxito, para mayor gloria de Dios… y para que las puertas del infierno no prevalezcan contra la Iglesia.

ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)





domingo, 3 de enero de 2016

133. Falucho, un negro del Ejército Libertador

Falucho es el nombre de una embarcación cuyas velas le dan un perfil característico y, por su parecido con ese perfil, también recibe ese nombre el sombrero de felpa, fieltro, o cuero color negro, de dos picos, que usaban Napoleón y el General José de San Martín.


General José de San Martín

La palabra “Callao”, que da nombre a varios lugares, no tiene que ver nada con una deformación de callado o silencioso. Posiblemente sea una distorsión de “callauo”, que en lengua quechua significa playa en punta de tierra que se adentra en el mar; o puede ser que signifique un acopio de guijas, piedras, o peladillas de río, una playa pedregosa. De donde sea que lo hayan tomado los españoles, es ese el nombre de un puerto peruano donde se desarrollaron hechos importantes durante la guerra de independencia y donde se juntaron, para batallar contra los realistas, luchadores que procedían del sur con luchadores que procedían del norte; y, según cuentas, en las cárceles llegaron a verse juntas las dos procedencias con realistas que se encontraban detenidos.

Hubo un batallón compuesto por 600 efectivos de hombres de raza negra, denominados faluchos por su color, que luchó a las órdenes del General José de San Martín y llegó a pelear en tierras del Perú “muy a desgano de verse luchando en algún momento bajo las órdenes del General Simón Bolívar”. Eso no es raro. Aunque sus propósitos fueran los mismos, sus lealtades tenían otro origen. 

Monumento a Falucho

En Buenos Aires, Argentina, hay una plazoleta triangular en el barrio Palermo, en la confluencia de las calles Fitz Roy, Santa Fe, y Luis María Campos, que lleva el nombre y ostenta una estatua dedicada al hombre negro que se la mereció. Se llama “Plaza Falucho” y lleva el nombre del soldado que fue fusilado en febrero del año 1824. La historia se encuentra en el siguiente artículo:

Secreta Buenos Aires, del periódico Clarín.com, artículo “El Falucho que no fue Falucho”, de Eduardo Parise, en enero 23 de 2011:


En el siguiente blog:

Grupos.emagister,com/debate/elnegrofalucho, de Eva Magali Díaz:


Y en el siguiente artículo:


Me encontré con esta historia gracias al tango con letra de Reinaldo Yiso (letrista de El sueño del Pibe, de Soñemos, de Te odio y te quiero, de Un vals para mamá), y música de Arturo Gallucci, que se titula “Seis de enero”. 

El seis de enero es el día de los Tres Reyes Magos que, ni eran tres, ni eran reyes, ni eran magos. Son una representación simbólica del mundo que había en el momento de venir Cristo a la Tierra, consistente en la raza blanca de Europa, representada por Melchor; la raza amarilla de Asia, representada por Gaspar; y la raza negra de África, representada por Baltasar. Raza esta última menospreciada y despreciada desde tiempos inmemoriales, esclavizada, cuyos sufrimientos bien fueron reflejados por la novela “La cabaña del Tío Tom” de la norteamericana Harriet Beecher Stowe. Esta novela, reinvidicatoria de la raza afrodescendiente, dio pie a que se utilizara de manera despectiva el apodo de “Tío Tom” aplicado a los negros de muchas regiones de nuestra esclavista América; y hasta se dio el caso de que algún negro fuera visto arrastrando una carreta de un solo pasajero de las denominadas sulky, a la manera de los rickshaw culíes de la India, apartado a voces callejeras de “fíjese por donde transita, Tío Tom”.

Carretilla rickshaw de la India

La figura del Santo Rey Mago Baltasar, representa para algunos al hombre que sobresale del montón y llega a codearse con las altas clases sociales.

“Seis de enero”, tango con letra de Reinaldo Yiso y música de Arturo Gallucci, interpretado por Carlos Dante con la orquesta de Alfredo de Angelis:


Rey Mago Baltasar 
que, como yo, eres negro;
que vives en el cielo, 
tan cerca del Señor;
que traes los regalos 
para los niños buenos;
yo no te pido nada, 
ni un sulky, ni un tambor.

Tan sólo yo quisiera 
que a todos esos niños
que siempre me hacen burla 
y ofenden mi color,
les digas, cuando vengas, 
que Dios está enojado;
que él sabe que me llaman, 
riendo, Tío Tom.

Si vieras cuantas noches 
me arrinconé llorando
al cielo preguntando, 
¿Por qué, por qué Señor,
se burlan de ese modo, 
me miran con desprecio,
me ponen sobrenombres 
y ofenden mi color?

¿Acaso nuestra historia 
no habla de Falucho,
aquel heroico negro 
leal a San Martín,
que antes de entregarle 
a otros su bandera,
pensó primero en ella 
y prefirió morir?

Anoche quise ver 
qué sangre había en mis venas;
y con un trozo de vidrio 
mi brazo desgarré.
La sangre que brotaba, 
si vieras, no era negra.
Me puse tan contento, 
¿Sabes?, que hasta lloré.

Por eso yo te pido 
que a todos esos niños
les digas que no deben 
llamarme Tío Tom,
que corre sangre roja 
bajo mi piel morena
y tengo, como ellos, 
también un corazón.

Falucho tiene, pues, su mención en este tango; y tiene también su estatua en la plaza que lo conmemora; pero quizás no tuvo nombre y apellido puesto que la historia lo recuerda con el nombre que él adoptó: el de Antonio Ruiz, el amo que en 1813 lo liberó y le permitió integrarse al Ejército Libertador y al que entregó su vida al punto que derramó su sangre… roja como la de cualquier otro soldado.

ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)


domingo, 27 de diciembre de 2015

132. Aniversario 2º del blog Postigo de Orcasas

Al llegar al último día del año 2015 se cumplen dos años de haber montado el blog “Postigo de Orcasas”, que varios de ustedes me sugirieron pero tiene un padrino indiscutible porque él fue quien me empujó del trampolín y me obligó a aprender a nadar: El amigo Jesús Fernández Ceballos. “Te lo digo por enésima vez, hombre Orlando, montá el blog para que tus artículos no anden por ahí desperdigados y queden recogidos en un solo lugar”.

Dos años después, completo 725 días y 132 artículos montados, que han sido visitados 19.000 veces con un promedio diario de 26 visitas. No son muchos, si se compara con los seguidores de Shakira; pero tampoco son pocos y, sobre todo, son fieles. Esa fidelidad me obliga a tratar de tener un artículo listo cada semana, que programo para que salga los domingos y mantenga colmadas las expectativas. 

Mil gracias a los seguidores frecuentes, mil gracias a los esporádicos, y mil gracias a los que se interesaron por entrar alguna vez y no han vuelto. Entre todos hacen el caudal de mi estadística. Mil gracias también a dos o tres blogs ajenos que han recogido colaboraciones mías, como decir los blogs Emilio Restrepo.blogspot.com y Crónicas de Belén.blogspot.com, del médico Emilio Alberto Restrepo Baena; como decir los blogs Festitango de Medellín y Neonadaísmo 2011, de Víctor Bustamante Cañas; como decir el blog NTC.blogspot.com, de los amigos Gabriel Ruiz Arbeláez y María Isabel Casas; como decir el blog Encuentro Latino, del amigo Carlos Molano; y como decir el blog Tras la Cola de la Rata, de Diego Firmiano, que recientemente solicitó mi autorización para reproducir varios de esos artículos.

Un nuevo año colmado de éxitos deseo a todos ustedes.

ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)
-------------------------------------------------------------------
POSTIGO DE ORCASAS (consultar tabla de índice de títulos o contenido)


domingo, 20 de diciembre de 2015

131. Navidad tanguera

Dicen los anglosajones que “sin nieve no hay navidad”, porque es en la nieve en lo que encuentran el espíritu de la temporada, y los latinos repetimos la frase una y otra vez como si supiéramos de qué hablamos. No estamos ni tibios. Amar la nieve en fotografías de postales, en las pantallas de cine o de televisión, es fácil. Lo difícil es amarla con una pala en la mano mientras se retira la montaña acumulada frente a la puerta de entrada, amarla mientras se amarran cadenas a las ruedas del carro para que no resbale sobre el hielo, amarla mientras se deja el carro abandonado para pasar a pie al otro lado de la carretera desoyendo todas las advertencias de peligro durante una avalancha, porque la perspectiva de estar en casa al otro lado es más atractiva que la de permanecer congelándose junto al vehículo. En fin, dicen que cada quien habla de la feria según le va en ella, pero no necesariamente tiene que haberle ido mal a uno en la nieve para que aquel que odia el frío sepa que ser cobijado por ella tiene de todo menos de romántico.

No soy amante de la navidad. Pertenezco a ese segmento de la población que considera la navidad una época muy congestionada, con demasiados compromisos, con mucho ruido, con mucha fiesta, con mucha pólvora, con muchos triquitraques, con muchos perros estresados ladrando por los triquitraques, con muchos niños que lloran porque los despiertan de su sueño, con muchos ancianos enfermos que no pueden dormir por la bulla, con muchos borrachos, con mucha congestión en las playas, con mucha congestión en los vuelos aéreos, con mucha congestión en los hoteles. Soy navidofóbico y prefiero las temporadas frías o bajas a esta denominada temporada alta o caliente. Para acabar de ajustar, he leído por ahí que la navidad es una época en que se agudizan las enfermedades maniacodepresivas y que es el tiempo en que se presenta mayor cantidad de suicidios. ¡Qué horror!

No soy bueno para apuntarme a la cantidad de compromisos creados por el consumismo, como decir el día de todo lo habido y por haber, desde el día del gerente, el día de la secretaria, el día del contador, el día del auxiliar de oficina, el día del mensajero, y el día de la muchacha del aseo. Me quedo con el día de la madre, y pare de contar. Si hablamos de cumpleaños, todo ser viviente cumple años una vez en el año, y eso significa el supuesto de que uno debe saber la fecha de nacimiento de toda persona que conoce, y estar pendiente de tal día en el almanaque. Es un compromiso serio, porque todos los meses cumplen varios de los relacionados que uno tiene, al punto que hay empresas donde han optado por partir una torta el último día de cada mes para felicitar a todos los cumpleañeros, caiga quien caiga. Hacen muy bien. No están los directivos para ver todos los días alguna oficina adornada con bombas y cadenetas, ni para que todos los días a las cinco de la tarde a alguien le dé por entonar el happy birthday to you.

Un tiempo hubo en mi vida en que no me alcanzaba el presupuesto para comprar un detalle de navidad para todas las personas de la familia, para el que me lustra los zapatos, el que me vende el periódico, el vigilante de la cuadra, el vendedor de la lotería, los cajeros de los bancos, el jefe de cuentas corrientes, los vigilantes y porteros del edificio, los cargueros del carro recogedor de la basura que uno no ve cuando pasan pero que a partir del 16 de diciembre lo hacen anunciándose con campanas y tocando de puerta en puerta para pedir el correspondiente aguinaldo; aguinaldo que incluye al taxista ocasional que lo transporta a uno, y hasta a desconocidos que le estiran la mano pidiendo su navidad. 

En un tiempo tomé la costumbre de comprar a las voluntarias del Hospital San Vicente de Paúl unos paquetes de cien tarjetas navideñas marcadas con mi nombre, y tenía que hacer maromas para cuadrar la lista de las personas que los debían recibir. No era suficiente con marcar algunos destinatarios como “Familia Tal”, o “Señores de la Filarmónica”, sino que uno debía tomar la lista de 125 nombres y empezar a recortar a Fulano, “porque él tampoco me mandó tarjeta el año pasado”; o a Zutano, “porque él cumple años el 24 de diciembre y no puedo salirle con una simple tarjeta”.

La costumbre de las tarjetas data del año 1943 y es un invento del británico Sir Henry Cole que encargó a un pintor que le hiciera un cuadro con motivo navideño para él mandarlo a imprimir en una tipografía y enviarlo como mensaje personal de buenos deseos. Como invento, fue genial; hasta que se popularizó al punto de que el que no mandaba tarjeta quedaba “como un negro, tacaño y maleducado que peló el cobre”; así esas tarjetas tuvieran como única finalidad ser colgadas del árbol de navidad de la oficina o pegadas de la puerta de entrada a la casa hasta el 6 de enero en que se quitaban porque “ya estamos de navidad hasta la coronilla”.

Tango en navidad”, pintura del irlandés 
Alan Hogan, residente en Finlandia

Con el Internet no solo desaparecieron las cartas escritas a mano y enviadas por correo, sino que desaparecieron las tarjetas navideñas y fueron reemplazadas por mensajes colectivos que buscan quedar bien con Raimundo y todo el mundo. Eso está bien, y a eso me adhiero, no sin antes dejar constancia de que tengo por cada uno de mis amigos (y ustedes lo son) mi más sincero aprecio y mis mayores deseos porque en estos días y en todo el año vivan una vida tranquila, feliz, en paz, en calma, con buena salud, con buena fortuna, rodeados de mucho amor. Sería un mentiroso de siete suelas si resultara diciendo que le deseo el mal a alguno de ustedes. Jamás se me pasaría eso por la cabeza. De ahí que no tenga a mis enemigos políticos en mi lista de destinatarios; para no entrar en falsedades de que les deseo una larga vida y un largo gobierno. No es nada personal, sino que su bienestar personal es incompatible con el de su pueblo; y yo le deseo lo mejor no a ellos sino a su pueblo. ¿Está claro? Una feliz navidad, pues, a mis amigos.

Siguiendo con lo mismo, pero pasando a otra cosa, leí que tal vez no hay tema sobre el que se haya escrito más música como la navidad; tema que tiene cosas curiosas, como decir que en nuestros países tropicales la celebramos con árboles de navidad forrados de algodón para simular la nieve que no conocemos sino en película, y en los pesebres ponemos renos cornudos y figuras de Papá Noel que pertenecen a otras latitudes y hasta a otras longitudes. No se ven renos por estos lados. En lo más extremo del hemisferio norte sí, y sus celebraciones navideñas están relacionadas con la estación del invierno y sus correspondientes nevadas; que suelen coincidir con lo más caluroso del verano en el hemisferio sur… Como decir en Argentina donde no sé decir si esos adornos estén fuera de lugar pero sí puedo asegurar que están fuera de tiempo.

De todos modos, pararé de ser aguafiestas y compartiré con ustedes esta música con mis mejores deseos porque ustedes y sus familias la pasen bien en este resto de año que termina y en todo el año que comienza. Que sean felices es mi deseo.

Y, ahora, a lo que vinimos. La música. Hay mucha música que tiene la navidad como leit motiv, y yo solamente compartiré con ustedes cuatro o cinco temas. Empecemos por un vals que lleva por título… 

Navidad” (Navidad en la casa de mis padres…), 1966, vals con música de Osvaldo Pugliese y letra de Eduardo Moreno, interpretado por Jorge Maciel con la orquesta de Pugliese:


Y un tango instrumental inspirado en la navidad al que nadie le ha puesto letra, que yo sepa:

Navidad”, tango instrumental de Fioravanti di Cicco en 1931, interpretado por la orquesta de Francisco Canaro con di Cicco al piano:


Luego viene este tango con letra de J. N. Muñoz y música de Carmelo Napoli:

Navidad en tango”, J. N. Muñoz y Carmelo Napoli, interpretado por éste con acompañamiento de la orquesta de Jorge Dragone:


Y luego este otro:

Feliz navidad”, tango con música de Juan D´Arienzo y Juan Polito, y letra de Ernesto Rodríguez, interpretado por Jorge Valdés con la orquesta de D´Arienzo y con Polito al piano:


Y, naturalmente, el vals de Néstor Rodi y Domingo Losso:

Vals de nochebuena”: 


Muchos otros títulos navideños podrían agregarse a la lista, como lo hicimos en pasada oportunidad, pero no es mi propósito agotar el tema con un estudio exhaustivo sino colgar estos tangos en el personal árbol navideño que he armado para su disfrute, y espero sea de su agrado. 

Mientras tanto, les anticipo el calendario que estará vigente para los colombianos el año entrante, bisiesto, del cual destaco que el lunes de Semana Santa será festivo; que febrero, abril y septiembre no tendrán días festivos, aparte de los domingos; y que el único día festivo en diciembre será el día 8, porque los demás coincidirán con el festivo dominical. Sólo serán 15 días festivos no dominicales en vez de los 17 que tuvo el 2015 pero, en cambio, prácticamente todos serán lo que llamamos “Puentes de Emiliani” por lo que bueno será que este 31 de diciembre salgan a dar la vuelta a la manzana comiendo uvas y cargados de maletas porque habrá más de una ocasión de viajar.


Una feliz navidad del 2015 y un feliz año nuevo de 2016, y aprovecho para mandarles muchos besos con mi mensajera preferida.


ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)

domingo, 13 de diciembre de 2015

130. Mujeres en cancha de hombres

Hace poco vi la película “La chica del millón de dólares” que Hilary Swank protagoniza con Clint Eastwood y Morgan Freeman, y trata de una chica brusca, ordinaria, procedente de los barrios bajos, con una niñez traumática, de la que se diría que no tiene nada que perder. Se encontró en el camino con el boxeo, y ese rudo deporte de hombres fue su salvación; si se considera salvación esa cuota de sacrificio que se requiere para triunfar en un mundo tan rudo donde los hombres asumen actitudes ordinarias y poco refinadas. Parece ser la constante de ese deporte el ser bruscos y descorteses. Tengo la impresión de que a algunas de las chicas que incursionan en ese campo el estrés y la carga hormonal que manejan las lleva a tener apariencia de hombres, y es posible que muchas hasta terminen por gustarles las mujeres. La película plantea otras variantes, como decir la eutanasia, pero el asunto que hoy me ocupa es el de la rudeza del boxeo y la incursión de mujeres en ese que tradicionalmente se consideró campo de hombres.

Hilary Swank, boxeadora en La Chica del Millón de Dólares

Aunque el fútbol femenino no es nuevo, no llega aún al nivel profesional de talla mundial, sin embargo, me impresionó la belleza del equipo norteamericano en el mundial de fútbol femenino que parecía más una pasarela que un equipo de fútbol… hasta que las vi jugar en un video de televisión y debo confesar que ¡me descrestaron! Juegan muy bien.

Alex Morgan, USA


Llamó también mi atención la brasileña Ana Paula Oliveira, la mujer árbitro que tuvo problemas por aparecer desnuda en una portada de la revista Play Boy, lo que no es admitido por las estrictas normas de la FIFA. Alcanzar a ser nombrada árbitro a ese nivel, y ser aceptada por los equipos cuyo juego tuvo que arbitrar, da un índice de su capacidad profesional y de su estado físico para poder estar en la jugada.

Ana Paula Oliveira, Brasil


Me sorprendió también que cuando se dio la transición de Pep Guardiola como reemplazo de Jupp Heynckes, el técnico que se jubiló en el Bayern de Munich, resolviera confirmar en el puesto a Kathleen Kruger, la bella asistente técnica que ha demostrado conocimientos, autoridad, y liderazgo, en la preparación del equipo:

Kathleen Kruger, Alemania


Había una mujer importante para el equipo de fútbol Chelsea de Inglaterra, y era la médica gibraltareña de padre español Eva Carneiro. Renunció por discrepancias con el técnico portugués José Mourinho, pero en su defensa hay que aducir que la prepotencia de Mourinho no se la aguanta ni él mismo, y que él es igual de prepotente con hombres y con mujeres. En eso no discrimina.

Dra. Eva Carneiro M.D.

Ahora me entero de Corinne Diacre, la primera mujer que dirige un equipo de fútbol de nivel profesional, así sea en la liga B del campeonato francés:

Corinne Diacre, Francia


En resumidas cuentas, no hay campo en el que las mujeres no puedan incursionar, incluido el mundo del fútbol en el que la belleza se admira pero la ineptitud o la mediocridad no se toleran. Si ellas están allí, es porque han sabido ganarse el puesto y, con seguridad, lo han hecho venciendo los prejuicios de la jauría machista que las rodea. Me alegro por ellas y, por qué no, por nosotros sus admiradores.

Claro que hay mujeres que no saben ser competentes y manejar al mismo tiempo su feminidad, y resuelven sacrificar una cosa por la otra, con lo que se convierten en más hombres que un hombre, utilizando la connotación machista del término hombre, esa que supone que ser hombre significa ser grosero, ordinario, vulgar, sucio, brusco, y displicente. Hay mujeres que sueñan con ser así, y se esfuerzan todo lo posible por ser peor que un hombre; y pongo como ejemplo de esas a la joven norteamericana Elizabeth Lambert del equipo de fútbol soccer de la Universidad de New Mexico en California (USA). Indudablemente es una chica muy bella, y cualquier hombre se sueña compartiendo con ella en una cafetería “pa´las que sea”.

Elizabeth Lambert, USA

Pues, resulta que Elizabeth ha sido expulsada del equipo por término indefinido debido a su juego sucio y comportamiento antideportivo. Viendo el video, se arrepiente hasta el más verraco de salir con una chica así. ¡Qué pereza una mujer tan femichista!


Elizabeth Lambert, USA, ejemplo de Shit Play

Elizabeth es el parche, pero por su parte la brasileña Raquel Benetti es ¡Una estrella! Qué dominio de la esférica. Y con tacones, que no es lo mismo:

Raquel Benetti


A esta suerte la llamábamos en mi niñez “tecniquear”, y yo no sería capaz de hacerla ni aunque me dedicara a practicar por el resto de la vida. Pero hay gente que sí, como decir esta bisabuela de 90 años, Ase Marie Nordhagen, que es todo un espectáculo.

Ase Marie Nordhagen


ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)


martes, 8 de diciembre de 2015

129. Bananas al vuelo

El plátano es una fruta originaria del suroeste asiático conocida desde 500 años antes de Cristo, y en la actualidad su consumo se ha extendido por todo el mundo, con grandes cultivos en los países tropicales. El nombre científico de las variedades de consumo más extendido proviene de la familia de las Musáceae, el orden de las Scitamineae, género de las Musa, sección de las Eumusa; y el subgrupo de mayor calidad es distinguido por el apellido Cavendish aportado a la clasificación por al parecer un anónimo cultivador o estudioso que no registran las monografías especializadas en este producto cuya variedad frutal de consumo crudo conocemos con el nombre de “banano”, un nombre que proviene de una palabra árabe que significa “dedo”.


Los países de mayor producción son India y Filipinas, en el Asia; y en América los de Colombia, Ecuador, y los países centroamericanos; puesto que las condiciones climáticas imperantes la favorecen. Son países que se han agrupado en la UPEB (Unión de países exportadores de banano) en un intento por dominar el comercio mundial a la manera de los países de la OPEP (Organización de países exportadores de petróleo), pero es un intento fallido porque se enfrentan al poderoso consorcio de las grandes empresas multinacionales compradoras que ponen las condiciones de mercado y, en la práctica, vienen a ser sólo tres: United Brands (Chiquita) o United Fruit Company, Castle and Cooke (Dole), y Del Monte. Son estas las que determinan los precios, determinan a quien le compran y a quien no, y determinan qué le compran y cuánto le compran. El banano que no cumple con sus parámetros de calidad de exportación es desechado para dar de comer a los marranos, o para traer en camiones que surten las carretillas de venta perifoneada por las calles de Medellín (“A cien, a cien, doce por mil, lleve la docena por mil”) y surtir a los supermercados. No significa esto que su calidad no sea apta para el consumo humano, sino que alguna circunstancia en el tamaño del producto, maltrato en la operación, o fecha prevista de maduración, hace que no pueda ser llevado a Europa o al Japón. De ahí que en los supermercados se encuentren a veces bananos con las contramarcas “Chiquita” o “Unibán” adheridas con stickers. Los otros, los que pasaron las pruebas, van a adornar las mesas de los comensales del mundo, convertidos en golosinas de sobremesa. Es un negocio que mueve millones de dólares, y sustenta de modo importante la economía de varios países.

Pues, bien, según los estudiosos botánicos esta fruta está en vías de desaparecer; pero primero se convertirá en un producto tan apreciado, tan escaso, y tan costoso, como el caviar de primerísima calidad.

Plátano a precio de caviar-La variedad más popular se dirige hacia la extinción” en Yahoo noticias:


Es una mala noticia para la región de Urabá en Antioquia, cuya cercanía con el canal de Panamá la hizo óptima para el desarrollo de su producción por el abaratamiento en los costos de transporte, desaparecido el Ferrocarril del Magdalena y disminuida la producción magdalenense después de la llamada “Masacre de las Bananeras”.

El banano en Centroamérica debe su auge a que un gringo de nombre Minor Keith (o su tío, para ser más precisos) recibió la concesión de construir el Ferrocarril de Costa Rica en el siglo XIX, y esto le costó un dineral que no se recuperaba solamente con el transporte de pasajeros y alguna que otra carga. Encontró en el cultivo del banano y en los grandes volúmenes de exportación la carga necesaria para hacer viable el negocio del transporte ferroviario. El banano en esa región comenzó siendo un negocio marginal.

A Centroamérica llegó un hombre nacido en Missouri, Estados Unidos, con el encargo de construir unos molinos de harina. Se casó con una bella dama mexicana de apellido Rodríguez, y luego recibió el encargo de construir unos molinos para la empresa Harinera Antioqueña de Medellín, donde vino a parar con su esposa y se enamoró de esta ciudad en donde se respiraban aires de prosperidad. Mr. Louis Halley Coulson se convirtió en el Sr. Luis H. Coulson, y aquí hizo dos cosas: montó una empresa que se llamó Molinos Nutibara, con su filial la Fábrica de Galletas Coro, sigla derivada de los apellidos Coulson Rodríguez de sus hijos; y montó una plantación de banano en Urabá, cultivo que había aprendido a manejar a su paso por Centroamérica. En Medellín nacieron sus hijos Jorge Pedro, Luis Ricardo y Joann Coulson Rodríguez.

En los comienzos de su llegada a Medellín el transporte aéreo de pasajeros era incipiente, y la carretera al mar de Urabá era apenas un sueño impulsado por don Gonzalo Mejía Trujillo y dos o tres visionarios, no más. La carretera era una trocha denominada “La vía de la muerte” donde al encontrarse dos camiones uno podía seguir hacia adelante, y el otro debía retroceder hasta rodar por un precipicio. De allí le vino a don Luis Coulson la idea de montar su tercer negocio pensado en el desarrollo de la aviación regional en nuestro país, y alquilando aviones después de la segunda guerra mundial lideró la fundación de la empresa ACES (Aerovías Centrales de Colombia), y lideró la fundación de la empresa SAM (Sociedad aeronáutica de Medellín), y lideró la fundación de la empresa aérea de carga TAMPA (Transportes aéreos mercantiles panamericanos). Su nombre está ligado indisolublemente al desarrollo del transporte aéreo en nuestro país, y su afecto a esta ciudad de donde no quiso salir después de conocerla, y en donde se quedó para esperar la muerte después de aportarle el caudal de su energía empresarial. 


Recientemente se realizó en Medellín un diplomado para el periodismo especializado en aeronáutica, y el afable don Jorge Coulson fue invitado a dar cátedra sobre el tema, y testimonio de las empresas que él gerenció, llevado por la dirección visionaria de su padre. Fue don Louis H. Coulson, a no dudarlo, un antioqueño de corazón.

ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)


domingo, 6 de diciembre de 2015

128. Carlos Coroliano Amador, un Coro no Coriolano

Un par de artículos atrás en este blog menciono el caso de Susana Gricel Viganó Andersch, hija de don Egidio y de doña María Magdalena “Maruca”, cuyos amores con José María Contursi inspiraron el tango “Gricel”. Doña Maruca admiraba la novela del español Jesús Flores titulada “Grisel y Mirabella” y quiso ponerle a su hija ese nombre, pero el padre de la criatura y el cura se equivocaron en el registro bautismal y quedó cambiado por Gricel, escrito con C.

He visto un curioso video de 45 segundos de duración, filmado por los cineastas Acevedo Hermanos, que trae en la introducción un letrero con el año de 1948 como fecha de producción. Se trata de una campaña de prevención de accidentes viales contratada por el Departamento de Circulación y Tránsito de la ciudad de Bogotá,  en la que se muestran varios accidentes como el de un niño que patina en las calles y no se fija al llegar a una esquina de tránsito vehicular, o el de un anciano que trata de descender del tranvía en movimiento en el momento en que se atraviesa un poste eléctrico que lo lanza sobre la vía. “No descuide las señales de tránsito… Este descuido le dejará inválido de por vida… Patinar en la calle trae funestas consecuencias… Salve a su hijo de la muerte, impidiéndole patinar en la vía pública… No se baje del tranvía en movimiento… Segundos de espera le habrían evitado este accidente…”, decía el mensaje. Una voz en off, fuera de cámaras, parecida a la del locutor de la UFA que presentaba el tráiler o corto cinematográfico del noticiero “El mundo al instante” en español (locutor cuyo nombre no pude averiguar ni siquiera con la acuciosa colaboración de don Ricardo Bada en las oficinas de archivo de esa institución en Alemania), hace de vocero en esta filmación. La campaña hacía parte de los preámbulos en las salas de cine antes de la proyección de las películas. 

Tranvía de Bogotá 

y

Video de la campaña de tránsito filmada en 1941 por los hermanos Acevedo:


Pues… resulta que no. Que ese corto no fue filmado en 1948 por Acevedo Hermanos sino en 1941; y que, contrario a lo que muchos piensan a estas alturas de la vida, no estaba destinado a la televisión sino al cine en el que desde 1924 había incursionado con cortometrajes don Arturo Acevedo Vallarino con sus hijos los Hermanos Acevedo: Alfonso, Álvaro, Armando, y Gonzalo Acevedo Bernal.

Decían algunos abuelos que “a la gente hay que creerle”, y otros decían que “uno no puede creer sino en lo que ve”, pero yo saqué la conclusión de que “uno no puede creer ni siquiera en lo que ve”. Tal cosa se me ocurre porque en ocasiones uno cree ver una cosa, y resulta ser otra. ¿Recuerdan la fotografía del líder de la Unión Soviética Leonid Brézhnev besando en la boca al líder de Alemania Oriental Erich Honecker, que dio origen a una campaña publicitaria de la casa de modas United Colors of Bennetton? A eso me refiero. No es lo que los malpensados creen.

Leonid Illich Brézhnev 
y Erich Honecker

Entre los personajes típicos de Medellín a mediados del siglo XX estaba José Antonio Ramírez, apodado Majija, que solía verse en los salones del elegante Club Unión invitado por alguno de los socios que gozaban sus excentricidades y lo tomaban como bufón. Dicen que provenía de una buena familia, pero que resultó con deficiencias mentales en una época en la que los hijos con discapacidad o diferencia eran escondidos en algún cuarto de la casa “para que no los vieran las visitas”. Majija no se escondía sino que, por el contrario, era bastante visible en su recorrido por las calles del centro de Medellín. Solían invitarlo los ricos de la ciudad a sus elegantes bodas en la iglesia de Buenos Aires, y para el efecto le alquilaban frac, sacoleva, o traje de etiqueta con sombrero de embajador, traje que él usaba descalzo porque una deformidad en los pies hacía que le maltrataran los zapatos. Por ser arribista social, el apodo de “Majija” lo sacaba de casillas según quien se lo dijera, y oí decir que la palabra “majija” venía a ser una deformación fonética de la forma como él pronunciaba el insulto de “¡marica!”, a quien el Dr. Jaime Jaramillo Panesso describe así:

José Antonio Ramírez, Majija

Majija, quizás el más gozoso y gozado de nuestros personajes típicos. Vestía de paisano en el día y en muchas noches de frac para ingresar al Club Unión, invitado por algún socio fiestero. Siempre anduvo descalzo debido a una deformación de nacimiento. Su nombre José Antonio Ramírez. No hablaba normalmente, ya que lo afectaba el labio leporino. Cuando un médico le ofreció operarlo, contestó: ”¿Jí? Y, entonjes, ¿je qué vivo yo?”. Murió en Medellín el 19 de mayo de 1973”. 

Escribió don Lisandro Ochoa Ochoa (nacido en noviembre 4 de 1867 y fallecido en noviembre 1º de 1948) la interesante obra titulada “Cosas Viejas de la Villa de la Candelaria”, que no alcanzó a ver impresa porque falleció tres días antes de cumplir los 81 años y un par de meses antes de que el libro saliera de imprenta, en la que encontré algunas inconsistencias menores que son atribuibles a fallas de la memoria, a fallas de imprenta, y a limitaciones técnicas de escritura en una época en la que no existía el Internet, ni los computadores, ni las comunicaciones satelitales, ni tantos adelantos y ayudas como tenemos en la actualidad. Esta segunda edición del libro de don Lisandro fue patrocinada en 1984 por el Departamento de Antioquia para la colección de Autores Antioqueños, y contó con don Miguel Escobar Calle como editor, y prólogo del historiador Roberto Luis Jaramillo Velásquez.

Hallé en la página 376 que, entre otros reseñados, dice sobre Majija:

“...De los que dejo mencionados, es el único que está vivo. Es el bobo de la época moderna, amigo del cine, de los deportes, y hasta de la televisión” (el subrayado es mío).

José Antonio Ramírez, Majija

Hay inconsistencia por el hecho de que la televisión no existía en Colombia antes de que el General Gustavo Rojas Pinilla la trajera en el año de 1954, y no existían las comunicaciones satelitales inalámbricas ni los aparatos de Betamax o VHS. Es posible que no hubiera siquiera aparatos de televisión en el país porque ¿Para qué traerlos? Siendo así, ¿Cómo pudo Majija ver televisión en vida de don Lisandro Ochoa, fallecido en 1948? Claro está que Majija sí la conoció después de la muerte del cronista Ochoa, por lo que presumo que tal frase fue una adición de último momento aportada por el revisor de texto de la segunda edición, que le metió mano a la obra original. Tales cosas a veces suceden.

En ocasiones un testigo presencial, de los que uno describe como de edad avanzada pero lúcido, dice recordar una fecha, cuando es otra; lo que ha dado lugar a algunas de las más de 200 precisiones que tengo para hacer en el libro sobre el barrio Buenos Aires, cuando se presente la oportunidad de una segunda edición. 

Me pasó con el profesor don Alfonso Builes Ortega cuando yo escribía ese libro. Me dijo él que el Congreso Eucarístico Nacional celebrado en Medellín había sido en el año de 1936; y después descubrí que dicho congreso se efectuó del 14 al 18 de agosto de 1935, un año antes de lo que registran sus recuerdos. Esas diferencias de un año de más o de menos en la memoria suelen ocurrir.

En el mencionado libro de don Lisandro Ochoa cuenta en las páginas 355-356 de la segunda edición que el padre Valeriano Marulanda, después de varios años tratando de conseguir para el templo de San Juan de Dios situado en la calle Colombia al cruce con la carrera Cúcuta el privilegio de la velación diaria del Santísimo Sacramento, única iglesia que lo tendría en toda Antioquia para ese momento, lo obtuvo “Como fruto del gran Congreso Eucarístico celebrado en esta ciudad en el mes de agosto de 1936”. La fecha que da don Lisandro tiene el mismo error de la jugada que le hizo la memoria a don Alfonso Builes; corroborando la idea de que uno no puede creer a pie juntillas ni siquiera en las declaraciones de los testigos, y de que todos nos podemos equivocar en algo porque, a la hora de la verdad, como pudo haber pensado Galileo Galilei, no hay nadie infalible. Claro que el error en la fecha de los dos testigos se explica por el hecho de que tal congreso se inició en 1935 con la misa en el templete levantado para la ocasión en el terreno donde hoy se levanta la iglesia de El Sagrario en el barrio Sevilla, frente a la Clínica León XIII del antiguo Instituto Colombiano de los Seguros Sociales, pero sus deliberaciones terminaron en el año de 1936. Al no haber una sola fecha determinada, sino un período comprendido entre dos años del calendario, tal lapsus de memoria es comprensible y da valor a la recomendación que me hizo el Dr. Luciano Londoño López cuando yo escribía el borrador de “Buenos Aires, portón de Medellín”. Él, que en materia de Historia era seguidor de la Escuela de Annales preconizada por Lucien Febvre y Marc Bloch, de la Nueva Historia que lideraran Jacques Le Goff y Pierre Nora, y de la Teoría de los Indicios del italiano Carlo Ginzburg; me aconsejaba no tragar entero, puesto que “toda afirmación debe ser confrontada con los hechos, y no olvides que no siempre lo afirmado por la mayoría de los testigos resulta ser verdad”. Tal cosa la había aprendido en su actividad intelectual y en el ejercicio de su carrera de abogado. De ahí mi recurrente afirmación de que “Uno no puede creer ni siquiera en lo que ve”, o lo que dicen ciertas mujeres infieles cuando son sorprendidas por el marido en dudosa compañía: “No es lo que tú piensas, querido”.

El hombre más rico que había en Medellín, según me contaba mi abuelo, era un señor don Coloriano que fue el que mandó a hacer este edificio”, me dijo un vendedor de frutas en la antigua plaza de mercado de Cisneros en Guayaquil, la que se incendió, en donde ahora queda el Parque de las Luces de La Alpujarra; asociando el nombre del legendario ricachón con el colorido de sus productos.

A don Carlos Coriolano Amador Fernández le decían “Don Coro”. Recibió él ese nombre como homenaje al reconocido general romano Cayo Marcio Coriolano, del siglo V antes de Cristo. La deducción es obvia: Si Coriolano era el nombre del general, Coriolano tendría que llamarse el hijo de don José Sebastián Amador López. Sólo que, me lo ha dicho la historiadora Sor Natalia Álvarez Micolta, hubo un error en los registros bautismales y, según documentos notariales de mediados del siglo XIX, que ella tuvo a la vista, no aparece su nombre como Carlos Coriolano Amador sino como… Carlos ¡Coroliano! Así es que, contrario a lo que creía el vendedor de frutas, y a lo que hemos venido creyendo nosotros desde hace rato, por más Coriolano que fuera el general de los romanos, el rico magnate de los negocios paisas no se llamaba Coriolano sino Coroliano. Tomen nota, es COROLIANO.

ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)


domingo, 29 de noviembre de 2015

127. Traviatas, infieles, y extravíos

A los alrededores de Titiribí (Antioquia) llegó un personaje, el conde Adolfo de Bourmont, que fue socio de las minas de El Zancudo hasta que un pleito con don Carlos Coroliano Amador lo llevó a la ruina. Decía el conde haber sido el Armando Duval de la novela “La dama de las camelias” de Alejandro Dumas, hijo; pero en el hipotético caso de haber sido uno más entre los muchos caballeros que en el sentido bíblico conocieron a Madame Rose Alphonsine María du Plessis, Contesse de Perrégaux, la verdadera cortesana escondida tras el seudónimo de Margarita Gautier, no fue el inspirador del personaje, como podemos deducir por estos datos: Alejandro Dumas escribió su novela basado en un personaje autobiográfico, la dicha dama con la que el escritor tuvo amores. De hecho, la Margarita Gautier de la novela tenía un amante, nombrado “Armando Duval” por el autor, cuyas iniciales eran las suyas: “Alejandro Dumas”. 

La novela trata de una casquivana que, al estilo de estas damas, no rechazó con un “no” de plano la propuesta matrimonial de uno de los admiradores sino que le entregó una camelia con la promesa de que cuando la flor se marchitara regresara donde ella “a ver si entonces se resolvía a dar el sí”. No fue el equivalente del bolero de Osvaldo Farrés: “Siempre que te pregunto que cuándo, cómo, y dónde; tú siempre me respondes: quizás, quizás, quizás. Y así pasan los días, y yo desesperado, y tú, tú, contestando: quizás, quizás, quizás” porque las camelias son flores efímeras que se marchitan de un día para otro. El tema fue tomado por Francisco María Piave para escribir el libreto de la ópera “La Traviata” (La descarriada o perdida) del compositor Giuseppe Verdi, en la que Margarita Gautier se convierte en Violeta Valery y Armando Duval en Alfredo Germont, ópera que fue un fracaso burlesco en su inauguración porque una rolliza soprano, ya madura, no puede hacer el papel de una estilizada jovencita que está tísica y ad portas de morir. La inauguración fue un fracaso, pero luego se convirtió en una de las óperas más amadas por los públicos del mundo. A estas alturas de la vida no nos es dado ver a la soprano Fanny Salvini-Donatelli caracterizada como la Violeta Valery del debut operístico, pero sí podemos apreciar la imagen proyectada por la soprano Montserrat Caballé en la representación de ese papel durante el año de 1973.

Montserrat Caballé, soprano

https://www.youtube.com/watch?v=_dAnMo649_k

En esta versión del “Coro de los Bohemios” se aplica la encantadora receta de Walt Disney de describir con dibujos animados esa música, y la simbólica camelia es llevada y traída por el video. Simpática puesta en escena.


A mí me gustaba escribir Margarita Gauthier porque me parecía más elegante; pero averiguando “… Sur le sort de Mademoiselle Marguerite” descubrí que los franceses simplemente escriben Gautier. Igual me pasó con la ópera que yo sofisticadamente escribía “La Traviatta”, hasta que descubrí que los italianos escriben simplemente “La Traviata”. No seré yo el que los contradiga después de estos descubrimientos. 

Esa historia dio pie a la mención que hace el tango “Griseta”, con letra de José González Castillo (padre de Cátulo) y música de Enrique Pedro Delfino: “Quién diría /que tu poema de Griseta /sólo una estrofa tendría, /la silenciosa agonía /de Margarita Gautier”. Y dio pie al tango con el nombre de la protagonista que dice: “Hoy te evoco, emocionado, /mi divina Margarita. /Hoy te añoro en mis recuerdos, /oh, mi dulce inspiración. /Soy tu Armando el que te clama /mi sedosa muñequita; /el que llora, el que reza, /embargado de emoción”.

Margarita Gautier”, tango de Isaac “Julio Jorge Nelson” Rossofsky (L.) y Joaquín Mauricio Mora (M.), estrenado por Alberto Gómez:


Y hasta a una película de 1947 titulada ”La dama de las camelias”, que dirigió el tanguero y cineasta José Bohr (autor e intérprete del tango “Farolito” y otros):


El tema de la infidelidad debe ser tan antiguo como el de la tentación de la serpiente en el paraíso. Tengo mis sospechas de que la envidia de Caín contra Abel, y el asunto de la quijada del asno, tenían más que ver con alguna falda u hoja de parra que con cosechas de trigo. Tanto es así que cuando el asunto llegó a Moisés en las tablas de la ley ya ameritaba capítulo aparte: “No desear la mujer de tu prójimo”. La cosa se agrava cuando se interponen hermanos. Ahí el dulce se pone a mordiscos.

El personaje de La Traviata, y el de La Dama de las Camelias, no tiene inconveniente en proponerle matrimonio a una mujer que tenía su mala reputación pero de la que él se enamoró, así para su familia tal decisión sea un desastre.

Recuerdo a un amigo que miraba a su coqueta mujer diciendo: “Ay, Señor, dame paciencia”; y luego alzaba los ojos al cielo: “Dios mío, llevátela para no mandátela”.

Amor desolado” (con letra de José Sánchez Dicenta y música de Alberto Cortés) cuenta la historia del músico argentino Waldo de los Ríos que, desconsolado por la separación de la actriz uruguaya Isabel Pisano, confesó que “…a la luz difusa de la madrugada, me quité la vida para no matarla”.


El amor suele ser posesivo y obsesivo, y llega a convertirse en tormento cuando las dudas se meten en la cabeza del enamorado, como en el bambuco “Cuatro preguntas”, con letra de Eduardo López y música de Pedro Morales Pino: “Niegas con él lo que hiciste, /y mis sospechas te asombran; /pero… si no le quisiste, /¿por qué te pones tan triste /cuando en tu casa le nombran?”.


Situación que puede desembocar en un tango machista de reacciones latinas como el de Jorge Curi (L) y Pedro Maffia (M): “…Pero una Noche de Reyes, /cuando al hogar regresaba, /comprendí que me engañaba /con el amigo más fiel. /Y ofendido en mi amor propio, /lleno de rabia y coraje, /quise vengar el ultraje /y, sin compasión, ¡los maté!”.


Matar a la infiel no es raro, suele pasar y tal es el caso de la milonga campera “Amablemente”, con letra de Augusto A. “Iván Díez” Martini y música de Edmundo Rivero:


El lunfardo está cargado de expresiones que tienen origen italiano o que vienen de blaralresve (hablar al revés). En este caso la letra habla de un hombre que regresó a la pieza que tenía alquilada en el hotelucho para vivir con su amante mina, tal vez una mujer sacada de algún bar a vivir juiciosa, y se la encuentra en brazos de un don Juan tiburón o gallinazo. El marido lo tomó con calma, le dijo al otro hombre que se fuera tranquilo porque el macho no es culpable en estos casos, le pidió a Catalina, la mujer, que le preparara un agua aromática doble y se puso las alpargatas. La infiel mujer, asustada, hizo lo que él le pedía mientras el hombre se liaba un cigarrillo a mano o fatto y hablaba de cosas sin trascendencia para dar la impresión de que todo estaba tranquilo. Entonces se acercó a ella y le dio un beso en la frente (nada de qué preocuparse); mientras, con toda educación y amablemente… ¡le fajó treinta y cuatro puñaladas!

Una noche prendí el televisor y contaban la historia de una joven antioqueña que conoció a un gringo por Internet y viajó a Estados Unidos en busca del sueño americano. Se casaron, y ella descubrió que él era un celoso compulsivo que se inventaba traiciones donde no las había, por lo que acudió a la Corte y metió papeles de divorcio; lo que desató la ira de él, que en la alcoba disparó varias veces sobre ella, antes de poner el cañón del revólver bajo la barbilla y fragmentarse los sesos. Es una reacción machista a la mexicana, como la que canta Antonio Aguilar en “Quince años tenía Martina /cuando su amor le entregó, /y a los dieciséis cumplidos /una traición le jugó… /Hincadita de rodillas /no más seis tiros le dio /y el amigo del caballo /ni por la silla volvió”. 


Muy resignado me parece José Luis Perales que, al ver que todo estaba acabado, resuelve preguntar a su amada: “¿Y cómo es él? ¿En qué lugar se enamoró de ti? Es un ladrón que me lo ha robado todo”.


Ante la infidelidad, hay reacciones cargadas de fina ironía a la francesa del mènage a trois de Armando Manzanero que dice: “Llévatela… por eso, vamos amigo, /te suplico te la lleves /¡por el bien de los tres!”. 


O la flemática inglesa, con letra y música de Rodolfo Sciammarella: “Llevátelo todo: /mis pilchas, mi vento; /pero a ella… dejála /porque es mi mujer” en el que se introduce un elemento que es el de la infidelidad con el hermano.


Al respecto dice Miguel Gallardo, muy a la italiana, que no mata pero sí se duele de que “Ahora Otro ocupa mi lugar,/ otro calmará tu sed. /Es difícil olvidar, /comprender que ayer te tuve entre mis brazos /y ahora eres de mi hermano”.


En el tango con letra de Enrique Dizeo y música de Carlos Vicente Geroni la dama propone, a la española, con un resignado: “Andáte, si querés, /que ya hemos terminado… /desde hoy en adelante /no hay nada entre los dos… /Andáte con la otra, /dejáme con mi pena”.


No importa si la reacción es trágica o civilizada, la infidelidad deja una marca de dolor difícil de borrar. Difícil sí es olvidar, pero no hay nada mejor que el meimportaunbledismo que propone Rodrigo Silva en la danza “Amor marino”, al que ya nada le importa y “…mientras sepa que este amor ya no me quiere; /me da lo mismo que se vaya, que se quede, o… ¡que se muera!”.


ORLANDO RAMÍREZ-CASAS (ORCASAS)
-----------------------------------------------------------------

CANCIONERO


AMABLEMENTE

Milonga campera con letra de Augusto A. “Iván Díez” Martini y música de Edmundo Rivero:

https://www.youtube.com/watch?v=QJG_LkQJSYs

“La encontró en el bulín, y en otros brazos;
sin embargo, canchero y sin cabrearse,
le dijo al tiburón: "Puede rajarse.
El choma no es culpable en estos casos".
Al quedarse bien solo con la mina
buscó las alpargatas y, ya listo,
murmuró cual si nada hubiera visto:
"Cebame un par de mates, Catalina".
La grela, jaboneada, le hizo caso.
El tipo, saboreándose un buen faso,
la mateo, chamuyando de pavadas;
y luego, besuqueándole la frente,
con toda educación, amablemente,
¡le fajó treinta y cuatro puñaladas!
------------------------------------------------------
 “LLÉVATELA”
(Armando Manzanero)

https://www.youtube.com/watch?v=DHOf3fNYaF4

Llévatela,
que al fin y al cabo piensa mucho en ti
y por la forma en que te mira comprendí
que olvidó todas las cosas que le di.

Oye, llévatela,
pero tienes que quererla como yo.
Es un poco caprichosa,
por momentos es celosa,
y otras veces cariñosa.

Hace tiempo que me está fingiendo
y no me está diciendo ninguna verdad.
Su amor se ha ido muriendo
y seguir insistiendo sería mi maldad.

Llévatela,
y si es cierto que le tienes mucho amor,
eso hará que no le encuentres ni un error
y vivas agradecido a su calor.

Olvidaba decirte
que, si al querer decir tu nombre
pronuncia el de otro hombre,
igual le pasó conmigo.

Por eso, ¡Vamos, amigo!,
te suplico te la lleves…
por el bien de los tres.

Su amor se ha ido muriendo,
y seguir insistiendo
sería mi maldad.

Pero llévatela,
y si es cierto que le tienes mucho amor,
eso hará que no le encuentres ni un error
y vivirás agradecido a su calor.

¡Ah! Y olvidaba decirte
Que, si al querer decir tu nombre
pronuncia el de otro hombre,
igual le pasó conmigo.

Por eso, ¡Vamos, amigo!,
te suplico te la lleves…
por el bien de los tres.

-----------------------------------------------------------

OTRO OCUPA MI LUGAR
Miguel Gallardo

https://www.youtube.com/watch?v=xZWuaZq6mC4

Fui
tu gran amor,
tu eco, tu voz,
tu amanecer,
el compañero de tu ayer.

Te di
mi alma, mi hogar,
mi juventud,
mi soledad.

Amé tu cuerpo,
tu sonrisa,
tus defectos,
tus caricias,
y ahora…

Otro ocupa mi lugar,
otro duerme junto a ti.
Él se lleva lo que amé
sin pensar que mi camino
se acababa,
que sin ti
no valgo nada.
Y ahora…

Otro ocupa mi lugar,
otro calmará tu sed.
Es difícil olvidar,
comprender que ayer te tuve
entre mis brazos
y ahora eres
de mi hermano.

Y quiero huir,
quiero llorar,
quedarme aquí,
echarme a andar,
romperlo todo y empezar.
Adiós, te digo adiós,
y sin volver la vista atrás
me iré despacio en la mañana
con la vida destrozada
mientras…

Otro ocupa mi lugar,
otro duerme junto a ti.
Él se lleva lo que amé
sin pensar que mi camino
se acababa,
que sin ti
no valgo nada.
Y ahora…

Otro ocupa mi lugar,
otro calmará tu sed.
Es difícil olvidar,
comprender que ayer te tuve
entre mis brazos
y ahora eres
de mi hermano.
Él se lleva lo que amé
sin pensar que mi camino
se acababa,
que sin ti
no valgo nada.

-----------------------------------------------------------

LLEVÁTELO TODO

Tango con letra y música de Rodolfo Sciammarella interpretado por Oscar Larroca con la orquesta de Alfredo de Ángelis:

http://www.youtube.com/watch?v=DqahFSCpbFg

Vení, hermano, debo hablarte
que en mi pecho hay mucha bronca
y una pena de hace rato
que no puedo desahogar.
Vení, hermano, no te asombres;
yo te vi la noche aquella
que chamuyabas con ella
muy bajito, no sé qué.
Porque… yo la quiero mucho
–¡Vos sabés cuánto la quiero!–
y no sé cómo resisto
a la horrible tentación
de ahogarla entre mis brazos
y partirte a vos el pecho…
Pero, ¡No!, vos sos derecho.
Tan derecho como yo.

Cumplí con tu deber,
que es muy triste
pelear entre hermanos
un mismo querer.
Llevátelo todo:
mis pilchas, mi vento;
pero a ella… dejála
porque es mi mujer.

Sí, te deschavan tus ojos,
tu voz que está emocionada.
Sí, comprendo claramente
que vos mucho la querés.
Mas, te ruego que seas hombre,
que luchés con entereza,
y respetés con nobleza
la amistad que te brindé.

Yo sé que siempre te he confiado
todo cuanto había en mi vida,
los secretos más sagrados
que un hombre puede confiar.
Tú también me has confesado
todo tu triste pasado.
Si nunca te he traicionado,
no me debés traicionar.